Keith Richards: Crosseyed Heart

El viejo Keith lo hizo de nuevo. 

Por: @Pocodemucho

Desde el año 1992 que el alma mater de los Rolling Stones (si, lo ponemos por delante de Mick Jagger) no entraba a un estudio para grabar y editar un trabajo nuevo. Y salió un disco hermoso.

Comienza con un blues (solo guitarra y voz le alcanzan al maestro) que parece de la época primigenia del mismo, con la mirada aprobadora de Robert Johnson nos vamos a principio de siglo. Un gran arranque con el tema que da título al disco. Podes sentir el homenaje que Keef le rinde a sus influencias y a sus maestros. Un heredero respetuoso. Un continuador.

Keith Richards

Pero es solo eso, un comienzo. Porque después tenemos una variedad de ritmos (bueno, dentro de los estándares del blues, rock, folk y hasta un reggae) que nos va llevando a escuchar estas canciones una y otra vez. Estamos en presencia de uno de los discos del año. Lo supimos desde que el primer corte comenzó a rotar en YouTube (ya no más radios sino streaming, es lo que hay): Trouble es una canción stone de pura cepa. Podría haber sido editada en los 70s y no notaríamos la diferencia.

Keith Richards

El disco sigue con más rock and roll con Heartstopper, un rockito tranquilo para disfrutar un domingo de sol. Tenemos más rock con Amnesia, Nothing on me y baladas con Suspicious. Tenemos un cover del pionero del reggae Gregory Isaacs (otra vez un homenaje) Love overdue. Un dúo con Norah Jones en la balada Illusion. Y otra gema llamada Something for nothing, que debería ser la banda de sonido de nuestros sueños perdidos. En todas las letras vemos los mismos tópicos de siempre: las pérdidas, la esperanza, el amor, la policía, el olvido. La vida misma.

Keith Richards

Entonces el corazón bizco del viejo Keith lo lleva donde quiere. Del blues al reggae, del folk al rock otra vez. Y nosotros debemos agradecer que nos lleve con él y que siga editando discos. Porque estas canciones parecen haber existido siempre.

Larga vida al rock. Larga vida a Keith Richards.

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