Camino a Spectre: Casino Royale

Bond, James Bond entra al nuevo siglo en su mejor forma en décadas.

Un nuevo comienzo. Porque el agente secreto necesitaba un renacer. Y Daniel Craig trajo sangre nueva y un nuevo enfoque. Bond empieza su carrera otra vez y nosotros agradecidos.

Por: @Pocodemucho

Comenzamos sección nueva: Camino a… Hoy vamos con James Bond y su reboot para llegar a la esperadísima Spectre. En esta sección te contaremos como llegamos a ver esta versión actual del agente secreto. Porque siempre es bueno recordar de donde venimos para saber a donde vamos.

La franquicia venía de capa caída. Demasiada indulgencia la habían puesto al borde del olvido. Los gadgets, las chicas y los villanos se habían vuelto pedestres, comunes, rutinarios. Y James Bond es peligro y es espionaje. Es lugares imposibles y misiones llenas de peligro y posibilidad de muerte. Y no venía sucediendo nada extraordinario en las últimas películas. La versión que protagonizaba Pierce Brosnan era blandita, sosa, olvidable. Demasiada estilización las hacían frías. Se necesitaba algo que revitalizara al mejor agente secreto al servicio de su majestad.

Casino Royale poster

Estamos en 2006. El mundo ha dejado atrás la guerra fría hace bastante tiempo. Las condiciones sociopolíticas nos dejaban a las puertas de un nuevo mundo. Los villanos ya no serán rusos o alemanes sino terroristas sin patria y corporaciones sin alma. Es en este entorno donde James Bond consigue su status de Doble Cero: 00.

De la decepcionante canción de apertura compuesta por el cantante de Soundgarden Chris Cornell ni hablaremos más que para nombrarla. Mediocre es ya decir mucho.

En un comienzo filmado en blanco y negro vemos el albor de este nuevo (aunque es el mismo que ha creado Ian Fleming, es una reversión, un reboot) Bond. Daniel Craig (ha quien habíamos visto en Lara Croft: Tomb Raider) es el agente. Es letal ahora, ha matado a dos hombres. Es 007. Craig es un Bond perfecto. Aún no es una máquina de matar, es imperfecto. Falla y esto es fascinante. Porque Craig como Bond siempre parece al borde de perder todo. Se ensucia, sangra, poco le importa si el martini es seco o agitado. Y se enamora. Es un Bond mucho más humano.

Casino Royale

En el primer acto de la película veremos una persecución por las calles y los cielos de Uganda. Bond está tras la pista del terrorista bancario Le Chiffre (un magnífico Mads Mikkelsen, puro talento para mostrar la maldad y la oscuridad de un villano diferente). Vuela una embajada violando todos los protocolos de la política internacional y esto lo lleva ante su jefe: M. Judi Dench siempre bella y brillante y aquí no es la excepción. Es una figura materna para James, pero una madre estricta.

Casino Royale Le Chiffre

La pista lleva a Bond a una isla en las Bahamas donde conocerá a un lacayo de Le Chiffre. De ahí a una persecución por un aeropuerto de Miami. Hermosa ejecución para una escena trepidante. Pero Le Chiffre sigue lejos. Su poder es económico y en las sombras. Un nuevo enfoque, ya no más villanos con mandíbulas letales sino un realismo más palpable. Para celebrar el guión de Neal Purvis & Robert Wade y Paul Haggis adaptando la primera incursión de Ian Fleming en el mundo del espionaje con su personaje emblemático.

Casino Royale Eva Green

Descubren que Le Chiffre entrará a un juego de póker en Montenegro para recuperar el dinero (¡miles de millones!) que la incursión en Miami de Bond le ha traído. Entra en escena Vesper Lynd (la hermosísima y talentosa Eva Green, descollando) la encargada de cuidar los millones que la Corona usará para tratar de atrapar al villano. Es en estas escenas del juego de póker donde está el nudo de la historia. Porque se juegan la vida en un paño con unas cartas de por medio. Pero el juego debe terminar. No te diremos quien ni como gana pero es una parte fundamental de la película.

Casino Royale poker

Nos queda el desenlace con más de una vuelta de tuerca y sorpresas varias. Una escena de tortura que te hiela la sangre. Una historia de amor. Una traición en Venecia. Vaya un párrafo para la brillante dirección de Martin Campbell llevando a buen puerto una tarea complicada de antemano pero resuelta con el ingenio y el talento de un verdadero prodigio.

Entonces estamos ante una GRAN película. Casino Royale es una de las mejores películas de espionaje de la última década. Y James Bond está más vivo que nunca.

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