Black Sabbath – 13: Los maestros se despiden con gloria

El último disco de la mejor banda de metal que ha existido y existirá se editó en 2013. Porque inventaron todo y aún tienen cosas para decir en este nuevo siglo. 13 sigue siendo poderoso, metálico y hermoso.

Por: @Pocodemucho

Mucho se había especulado con la vuelta de la formación original de los seminales Black Sabbath. La reunión de Tony Iommi, Geezer Butler, Bill Ward y Ozzy Osbourne era una de las más esperadas por todos los fanáticos de los sonidos oscuros y metálicos. Hubo varios momentos donde pudo haberse vuelto realidad pero la prominente carrera solista de Ozzy (discos, shows e incluso esa aberración tan graciosa llamada The Osbournes) y las diferentes agendas de los involucrados lo impidieron cada vez. Pensamos que el disco en vivo grabado en su Birmingham natal Reunion editado en 1998 sería el final.

Black Sabbath 13

Pero el final era el comienzo. El otro Black Sabbath con el mejor cantante que ha pasado por sus filas, el siempre extrañado Ronnie James Dio seguía su camino con otro nombre pero con la magia intacta. Heaven and Hell editaba un hermoso disco en 2009 The devil you know. Hasta que la muerte (injusta como nunca) vino a llevarse a Dio. Y las puertas de la reunión se abrieron.

Black Sabbath 2013

Con Rick Rubin como productor grabaron y editaron 13 en el 2013. Desde la primera canción (desde el primer acorde) la intención es clara: honrar el legado de esos inmortales primeros 8 discos editados entre 1970 y 1978. Sin Bill Ward en la batería (problemas contractuales dijeron, pero nunca lo sabremos con claridad) la máquina Sabbath sigue intacta. End of the beginning suena y estamos en 1970 otra vez, esos malditos tres tonos que nos recuerdan porque amamos el metal. Loner y Damaged soul y sus riffs salidos del mismo infierno y los dedos del genio que inventó todo: Tony Iommi. El bajo de Geezer Butler siempre tiene alguna magia para entregar y sus letras son actuales e imperecederas. El reemplazante Brad Wilk (batero coconocido por su rol en Rage against the machine y Audioslave) cumple con su parte pero sin descollar. Zeitgeist es un viaje por un planeta desconocido. Dear father y God is dead? siguen sonando como la música de nuestros sueños/pesadillas. En resumen todo el disco es un homenaje y un cierre con clase y gloria para los fundamentales Black Sabbath.

Tony Iommi 13

Entonces te decimos que vuelvas a escuchar 13. Y ya que estamos volvé a esos discos seminales de los ´70. No te vas a arrepentir de escuchar a los sonidos del fin del mundo que Black Sabbath parió en una misa negra.

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