Kryptonita de Leonardo Oyola: Podemos ser héroes, por una vez

Uno de los mejores libros editados en Sudamérica de los últimos tiempos lo escribió el argentino Leonardo Oyola. En él los héroes del cómic bajan del panteón y crecen, ríen, lloran y matan en el conurbano, en la periferia.

Kryptonita tapaPor: @Pocodemucho

Un hombre llega herido a la guardia de un hospital del Gran Buenos Aires. Lo trae una banda de descastados y forajidos. Hasta aquí nada particular, sucede muchas noches. Pero este hombre caído en desgracia no es común. Ninguno de sus compañeros es normal. Son delincuentes que buscan escapar de la ley. Pero también son mucho más.

Un hombre invulnerable, poderoso y muy fuerte, que gusta vestir de rojo y azul. Un negro grandote con un anillo verde en su mano. Un tipo que es el más rápido de la ciudad, corriendo como el viento. Un tipo tan raro que no parece de este planeta. Una travesti que es más mujer que muchas. Una muchacha paraguaya que es como un ave de presa. Y un hombre que vive por y en las sombras. Juntos son la banda de Nafta Super.

Leonardo Oyola JAlvarezYa desde el vamos Leonardo Oyola plantea algo nuevo. Cambiando el foco y poniendo a los héroes del otro lado de la ley. Porque estos personajes tienen poderes y habilidades que van más allá de lo humanamente posible, pero los utilizan para su propio beneficio. No en pos de un bien común sino para su propio bienestar.

La noche será larga, muy larga. El doctor que estaba justo de guardia esa noche será nuestros ojos ante estos extraños. A través de los relatos de los distintos personajes que le van contando al tordo empezamos a ver la historia. Desde los comienzos en la villa, con sus carencias y sus vicisitudes, pero sin perder la alegría; pasando por las noches de fiestas tras robos con sus excesos correspondientes; hasta las luchas contra enemigos igual de feroces. Porque si hay émulos de héroes también habrá sus contrapartidas. Los villanos serán parte de la fuerza policial. Otro enfoque jugado de Oyola. Y funciona a la perfección.

Otro hallazgo es el uso del lenguaje. Los personajes se definen en sus diálogos, con su propia forma particular de hablar. El lenguaje de la villa con sus modismos (el uso de palabras como amigo y guacho serán una constante) nunca fue mejor retratado que en esta novela. Pero es solo otra parte del hermoso todo.

OyolaVeremos (leeremos) escenas emocionantes en su cotidianeidad, con momentos tristes y luminosos de la infancia de Pinino (el apodo de barrio de Nafta Super); con mujeres que vendrán a moverle el piso al mismo; con enemigos que no se rendirán ante nada para atrapar a la banda; con la entrada vertiginosa y violenta del hombre de la noche, El Federico; con un policía que tiene una risa particular que intentará convencerlos de entregarse; con un empresario pelado que hará todo por detener a Nafta Super, incluso encontrando su debilidad y aprovechándose de ella; con la misma banda defendiendo a su jefe a sangre y fuego. Porque la banda es mucho más que una liga o una sociedad, es una familia.

Si todo te suena conocido es porque Oyola se basó en un universo conocido del mundo de los cómics. Pero si no sabes quienes son los referentes en quienes se basa no importa. La novela se sostiene por sí sola. Es un placer leer página tras página sin poder parar.

Hay incluso lugar para veladas críticas sociales. Porque la injusticia es pan de todos los días en la periferia. Tampoco esperes algo tan oscuro. Hay mucha oscuridad pero también hay mucha luz. Porque el hijo del héroe es parte de la historia. Y el amor no es solo ante los hijos sino ante los amigos de la vida. La amistad como bastión ante la adversidad es uno de los pilares de la historia.

Todas nuestras palabras son insuficientes ante la grandeza de esta novela. Si no la leíste aún andá buscándola. Porque estamos ante lo mejor que le pasó al mundo de los superhéroes en mucho tiempo. Kryptonita es un libro fundamental, de lectura obligatoria.

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