Lemmy: Rockear hasta morir

Ian Fraser Kilmister murió ayer. Pero Lemmy no morirá jamás. Lo recordamos repasando el documental de su vida.

Por: @Pocodemucho

Lemmy poster

Es muy difícil resumir la vida de Lemmy Kilmister en dos horas. Pero este documental de 2010 dirigido por Greg Olliver y Wes Orshoski lo logra. Una cruda visión de una persona talentosa que reinventó todo y no fue reconocido lo suficiente. Sólo los conocedores de la buena música valoraron al eterno líder de Motorhead. El llamado mainstream nunca supo de su existencia. Pero todos los popes del rock mundial lo saludan y celebran en esta genial película. Slash, Ozzy Osbourne, Nikki Sixx, Duff McKagan, Dave Grohl, Kirk Hammet, Peter Hook, Joan Jett, Scott Ian y algunos más reconocen algo evidente: Lemmy es, fue y será el Rey del Rock and Roll.

Lemmy liveComenzando en su departamento de Hollywood, repleto de recuerdos (memorabilia, discos de oro, muñecos, libros, videojuegos, más memorabilia) vemos la vida diaria de Lemmy. Si no estaba tocando o grabando o de gira con Motorhead, estaba en su departamento. No quería dejarlo porque estaba cerca del famoso bar Rainbow. Era SU lugar en el mundo aparte del escenario. Siempre con su Jack Daniels y Coca-cola, un cigarrillo y su particular vestimenta. Siempre en la barra del bar, amable y cordial. Debería haber tenido más dinero y fama del que nunca tuvo, pero la vida fue injusta en ese sentido. Los distintos managers que durante años le robaron su dinero son los grandes culpables. En ese sentido el rock no ha cambiado mucho.

Comenzó siendo plomo de Jimi Hendrix. Así comienza la leyenda. Ver al guitarrista-que-inventó-todo fue la mejor escuela. Después llegó a la psicodelia de Hawkwind, pero lo echaron por drogarse demasiado. No fue un ejemplo en ese sentido. No nos importa, su música es lo que va a quedar. Pero no vamos a negar que fue una persona que no entraba en las convenciones habituales de una sociedad normal. Fue una anomalía, un paria, un distinto. Ya no habrá otro que se le acerque siquiera.

lemmy-motorhead-robert-johnEl verdadero legado es su trabajo discográfico con su banda: Motorhead. Desde el seminal disco autotitulado de 1977 hasta el final Bad Magic (editado este año), todo las canciones son rock en estado puro. Las incendiarias performances en vivo eran la norma, ahí Lemmy brillaba en todo su esplendor. Y las canciones. Ace of Spades, Overkill, Orgasmatron, Killed by death, (We are) The road crew, Born to raise hell, Hellraiser, Bomber, 1916, Overnight sensation, No class, Damage case y cientos más.  Todas gemas. Todas maravillas. Todas para escuchar a todo volumen con una cerveza helada en la mano.

Era legendaria su afición por la Primera y  Segunda Guerra Mundial. Algunos ignorantes lo trataron de fascista o racista, pero nunca fue verdad. Era solo una extraña cualidad de un hombre extraño. Es esta influencia que llegó hasta la vestimenta y el look de una generación. Y ni siquiera se dio cuenta de esto Lemmy. Solo lo hizo. Así con todo. Le gustaba el rock and roll primigenio (Elvis Presley, Eddie Cochran, Buddy Holly, Little Richard) y lo tocaba a su manera. Más rápido, más fuerte, más ruidoso. Esa fue su vida.

Lemmy-photographed-at-the-006Celebramos la vida de Lemmy recomendando este documental a viva voz. Luego de mirarlo vas a querer ver a Motorhead una vez más. Ahora nos quedan los videos.

Larga vida al Rock and Roll. Larga vida a Lemmy. Porque ya fue dicho, no morirá jamás mientras suene Ace of Spades en algún lugar del mundo.

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