Sor Juana Inés de la  Cruz, Redondillas

Recorrer la obra de Sor Juana Inés de la Cruz es ver como una mujer en una sociedad machista puede dar a conocer aquello que piensa con creatividad y compromiso.

Por @MLauParedes

No es nada fácil respetar un medida, una rima y una acentuación determinada. No es nada fácil pensar un mensaje literario, mantenerlo y generar un efecto preciso en el lector. En esta forma poética, Sor Juana no sólo logra dominar el esquema de la redondilla, sino que apela a la mujer y, sobre todo, al hombre para reflexionar sobre su relación con el sexo opuesto, con ese otro tan lejano y cercano a la vez.

Sin intentar dar una mirada antropológica sobre este texto en reseña tan breve, intento que vean como en esa sociedad mexicana una mujer pudo dar a conocer su voz y la de tantas otras oprimidas y etiquetadas según sus actos. ¿Desde qué lugar se puede criticar a aquellas que sí tienen poder de decisión? ¿Por qué tener que respetar un molde y aceptar lo que un hombre indica como correcto? Sor Juana, con su capacidad intelectual, logra hacernos pensar en lo que se cree como natural e invariable.

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Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Cambatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Sor Juana Inés de la Cruz nació en 1651 en México y murió a los 43 años, en 1695. Escribió poesía y drama durante el período barroco.

Desde acá, junto a Cuatro Bastardos, esperamos que se acerquen a este tipo de literatura que nos permite mirar a esta sociedad actual en la que aún no es visible un respeto mutuo entre los géneros.

 

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Acerca de Marco Guillén 1998 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

1 Comment

  1. Bravo!!!!! Me encanto Sin comentarios……Siento q cada mujer de puede sentir de alguna manera tocada por esta poesia

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