Gaycation Orlando: Ellen Page y un retrato sentido de una tragedia

El documental de Viceland vuelve en una entrega especial para dar su visto sobre la desgracia en Orlando, Florida.

Por @rociozenaida

El 12 de junio, un tiroteo en el club nocturno gay “Pulse” en Orlando, terminó con la vida de 49 personas, convirtiéndose en el delito de odio contra la comunidad LGBTQ más grande de la historia de los Estados Unidos. Meses después, la serie documental nominada al Emmy Gaycation, integrante de la formación de Viceland, produjo un episodio especial retratando este suceso y sus repercusiones.

Viceland, digno hijo de la difusora Vice Media, no le tiene miedo a los temas provocativos. Adicciones y fetiches extraños, la industria del cannabis y los límites del contrabando son sólo algunos de los sujetos que ha elegido abordar, casi siempre en carácter imparcial. Ellen Page y su mejor amigo Ian Daniel co-producen y conducen Gaycation desde un lugar distinto, personal. Ambos homosexuales, frecuentemente se los puede ver asintiendo con la cabeza ante ciertos discursos de los entrevistados con la actitud de alguien que conoce lo que está escuchando, quizás demasiado bien. Gaycation propone descubrir la realidad de las personas LGBTQ en distintas partes del mundo, y Page y Daniel encaran cada destino de una forma quizás poco ortodoxa, con empatía, enojo, ganas de ayudar, y mucho compromiso emocional.

La historia personal de Ellen Page, quien salió del closet en el 2014, es en parte lo que capturó el interés inicial que recibió la serie. Sus vivencias, miedos y esperanzas como lesbiana y activista se ven reflejados en los rostros y voces de quienes entrevista, por más lejos que estén, por más diferentes que sean sus condiciones. La sagacidad de Page en sus preguntas y reflexiones acerca de las realidades que va conociendo a lo largo de la primera temporada cementan un talento más aparte de su actuación: logra conectar efectivamente con el sujeto, encara las situaciones de manera efectiva pero siempre con mucha modestidad. Es evidente cómo las personas con las que conversa se abren ante ella porque la conocen y la vieron revelar su homosexualidad ante la prensa y el público, y ésto sin duda le juega a favor al documental. En el primer episodio, dedicado a Japón, un joven la reconoció y le pidió, junto al equipo técnico de la serie, acompañarlo mientras le hablaba a su madre sobre su orientación sexual por primera vez. La crudeza del encuentro, y la escapatoria de la madre (volvería al departamento momentos después) consagraron a Gaycation como un acto de registro puro y emocional, lo cual resonó con muchísimos televidentes y brindó a varios de los sujetos del especial de Orlando una confianza que no supieron obtener otros medios de comunicación, como es el caso de Ángel Santiago, un sobreviviente del tiroteo que trae consigo un testimonio desgarrador.

Gaycation Ian y Ellen

Este episodio nos transporta en silencio a una ciudad aún conmocionada por el agujero que quedó no sólo en su comunidad gay, sino también en su comunidad latina. La noche de la masacre, “Pulse” celebraba “Latino Night”. La mayoría de los entrevistados son latinos, entre ellos una mujer trans que perdió gran parte de lo que es prácticamente su nueva familia en la tragedia, ya que actualmente es completamente ignorada por su familia biológica debido a su identidad. Nancy Rosado, activista de la organización sin fines de lucro Misión Boricua, recuerda cómo la mañana después del tiroteo, los familiares de las víctimas no podían entender los nombres anunciados en el hospital, porque la persona a cargo no sabía hablar español. Destaca cómo en su caso y en el de muchos otros, dos comunidades – latina y LGBTQ -, interceden. Esta distinción de Rosado se convierte en el punto primordial de éste y muchos otros conflictos de violencia hacia minorías alrededor del mundo, y da el puntapié para una conversación relevante y necesaria especialmente para la realidad de discriminación que está viviendo Estados Unidos en la actualidad: la ineficiencia por la que parte de esta comunidad se vio afectada es producto de una negligencia histórica no sólo hacia los homosexuales sino también a los latino americanos. Ahora más que nunca, Misión Boricua es llamada a la acción para asegurar el trato digno de las minorías violentadas.

Ellen derrama lágrimas entre entrevista y entrevista, a veces de forma discreta, a veces quebrándose. Es lo personal y cercano de su posición que hacen a Gaycation una experiencia tan genuina. Sus conductores no tienen miedo de mostrarse vulnerables e impotentes ante las diversas injusticias y desigualdades que documentan, e intentan entender aquello que se encuentra lejos de su alcance con una apertura mental notable. Ian Daniel, quizás más del lado de la curiosidad pero no por ello menos empático, conforma una gran dupla con Ellen. No es famoso, la gente no conoce su historia, pero como es de esperarse, tiene una gran química con su mejor amiga, y como realizador audiovisual aporta un ángulo muy valioso a la producción.

Gaycation_03

El documental retrata familiares de víctimas y víctimas relatando lo ocurrido, así como el impacto que la tragedia tuvo en el paisaje político de Estados Unidos y sus funcionarios. Comienza su repunte de optimismo con una visita a una iglesia católica gay friendly, la cual con su sermón invitador y cálido, logra despejar, al menos un poco, el cielo de angustia que cubre a la ciudad. Más tarde, un breve recorrido por la primera temporada de la serie culmina en el bar gay más antiguo de Orlando, con Ellen e Ian bailando casi en una declaración de perseverancia y lucha. Vemos un montaje de flashbacks a Brasil, Japón y Jamaica mientras Daniel reflexiona en el fondo sobre los boliches gay como espacios seguros, lugares de celebración y familiaridad. Las personas y países que Gaycation exploró en su primera temporada se encuentran lejos de Ian. Pero “Pulse” está cerca, y pega fuerte.

Gaycation termina en una nota positiva y esperanzadora, fiel a su historial, pero también consciente de que ante la adversidad, es la única alternativa. Una vez más, vemos a Ellen al borde de las lágrimas dentro de un vehículo de producción, lamentándose por el hecho de que las uniones más fuertes en contra de la homofobia siempre resultan de las tragedias más graves, pero si algo se puede aprender de los cuatro capítulos iniciales de Gaycation, es que Ellen Page será pequeña, pero no se achica ante nada. Se rehúsa a abandonar la esperanza de que el cariño que envuelve a la tragedia pueda llegar a ser la semilla de un mañana con menos odio, con menos violencia. Es éste acorde de emociones viscerales y auténticas que hace de Gaycation un documental diferente, con una mirada que vale la pena.

Advertisements
Anuncios
Anuncios

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.