Sangre, Sudor y Siliconas: Una hilarante tragedia de quirófano

Úbiquese al bardo ingles en un español argentino, con resonantes exabruptos criollos y llamas parlantes. Véase una tragedia en rimbombante verso que parafrasea a veces el acento de un porteño y otras un norteño de salón. Una rareza que se amolda a nuestro lenguaje y humor, que se escucha cantar y se ve bailar. Tito el conquistador, que victorioso regresa, es un personaje del jet set, es una horrible alegoría a un tipo de dominio demoledoramente moderno. Es un cirujano plástico.

Por @mauvais1

Esta vez el cruce racial no llega con la cruz y la espada, es con el botox y el bisturí. Y es blanqueando y repingando narices que mancomuna los pueblos. Horrorosa metáfora si las hay. Cruel y de fino hilado el juego que plantea Gonzalo Demaría con esta algo incomoda por el absurdo Sangre, Sudor y Silicona.

Quizás debamos recordar la trama original de “Tito Andrónico” de W. Shakespeare; ese victorioso general que regresa de las guerras germanas con la gloria del pueblo de Roma, con Tamora como esclava, quien luego utilizará sus embrujos para casarse con el emperador y así vengarse del general y su familia. La crueldad de la obra original es proverbial; 14 asesinatos, 6 mutilaciones, 3 violaciones, 1 enterrado vivo, 1 caso de locura y 1 de canibalismo.

Y el autor se vale de esta atroz y sangrienta tragedia para narrarnos un aquelarre único y por demás critico. Es la ciencia la que somete por medio de esa estandarizada belleza que tanto se codicia en el mundo. El bello y ario, el blanco y repingón que destierra lo nativo. La conquista, una vieja receta romana si las hubo, que consiste en absorber y reeducar al pueblo capturado, que mejor forma de conquistar que haciéndolos como nosotros. El publico se ríe, se divierte y no advierte que es preso de un prejuicio devastador. Todo esto entre las paredes de una clínica que busca ser la vanguardia en la estética de las cirugías y no es más que un cabaret.

sss-actores-y-direccionUna belleza que el elenco actúa con una convicción, un entusiasmo que hipnotiza. Marcos Montes descolla con sus altisonantes desparpajo, encontrándole a tamaño personaje el humor que jamás cae en la bufonada o Daniel Campomenosi y esa criatura suya que es todo conciencia desoída, que como una Cassandra deambula en el escenario haciendo reír hasta de lo peor. El fabuloso Fabián Minelli con un personaje tan masticado en las tablas que reimagina y rehace hasta convertirlo en una maravillosa marica que de tópicos es una biblioteca. Fanny Bianco es otro de esos personajes oscuros de la basta imaginería Shakespiriana que el espectador no puede más que compadecer más allá de su inocente estupidez tan bien representada,  tanto como Adriana Pegueroles y esa excéntrica princesa capturada que no para de conjurar la estrafalaria y horrenda venganza. Todos ellos con Gastón Vietto, un bello bufón, un atorrante sin remedio ni redención, juegan un peligroso juego: reírse de la tragedia, del estereotipo y de la búsqueda incansable del hombre por la siempre reproducible, hasta un absurdo infinito, juventud de belleza caucásica. Esa que lo conquistó todo a fuerza de publicidad, rubias, rejuvenecidas voceras, rouge y, por sobre todo, mucho botox.

Imperdible, si quieren romper estándares y buscar una relectura, una actualización de la conquista, de la poesía y la hilarante tragedia de ser humano.


sss-flyer-hor1El conflicto romanos contra godos se da aquí entre la ciencia y la magia, entre los cirujanos plásticos y los nativos del Valle de la Longevidad, en un Ecuador legendario. El célebre esteticista Tito regresa con una princesa inca poseedora del gen contra la arruga. Ha operado en masa a los indios para obtener su secreto. Ahora ellos se vengarán en la propia clínica a donde fueron traídos como rehenes.

Gonzalo Demaría escribe y dirige esta obra con un elenco integrado por Fanny Bianco, Daniel Campomenosi, Fabián Minelli,  Marcos Montes, Adriana Pegueroles y Gastón Vietto.

La música original es de Gerardo Gardelín, la coreografía de Alejandro Ibarra, el diseño de escenografía e iluminación es de Gonzalo Córdova y vestuario de Sofía Di Nunzio.

“Sangre, Sudor y Siliconas” se presenta todos los martes a las 21:00 en Hasta Trilce, Maza 177 (Tel 4862-1758) y las entradas se pueden conseguir en ALTERNATIVA TEATRAL

Advertisements
Anuncios
Anuncios
Acerca de Marco Guillén 2068 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.