Especial Mujer Presenta: Alice Guy-Blaché, la fundadora del cine narrativo

Quizás su historia no sea muy conocida, pero Alice Guy-Blaché es considerada la primera directora del cine de la historia y algunos hasta la consideran la autora de la primera película narrativa de la historia del cine.

Por @martog23

Dejando la controversia de lado, sobre si es o no la creadora del cine narrativo, es innegable la influencia que tuvo Alice Guy en el cine que conocemos.

Comencemos desde el principio. Todos sabemos que la historia del cine trae aparejada varias lagunas informativas sobre su creación. Sin embargo, hay varias historias que se conocen, y más allá de ciertos datos de cuya veracidad se pueda dudar, sabemos que tienen ciertos fundamentos históricos que las avalan.

La historia de Alice Guy no es muy conocida, debido a que fue víctima del machismo de la época. Es una pena que habiendo pasado tantos años no se haya reivindicado su rol en la historia del cine, ya que fue una persona muy influyente en la realización y concepción narrativa del mundo audiovisual.

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Guy nació en París. Era la hija menor de un famoso escritor, hecho que la llevó a vincularse y desarrollar cierto amor por el arte y la literatura.

En 1885 empezó a trabajar como secretaria de León Gaumont, uno de los pioneros de la industria del cine, cuando su organización se dedicaba todavía a fabricar equipos de fotografía. El 22 de marzo de 1895, Louise Lumière invitó a Gaumont a una demostración privada de cómo funcionaba el nuevo invento que había construido, el cinematógrafo, una cámara que hacía que las fotos fijas se convirtieran en imágenes en movimiento. Alice Guy, se vio fascinada con esta invención y su cabeza, como la de todo gran artista, comenzó a trabajar en algún modo de aprovechar esta tecnología.

Gaumont se encargó de tomar dicho invento y terminó perfeccionando posteriormente la cámara de 60 mm Lumiere sin saber qué uso le daría a dicho aparato.

Alice, que por ese entonces tenía 23 años, pensó que se podría usar la cámara para realizar historias y evitar la monotonía de los registros aleatorios y mecánicos que se venían haciendo. La joven le manifestó su deseo de contar historias a Gaumont quien le dio permiso para hacerlo los domingos, mientras mantenía sus tareas de secretaria el resto de la semana; sin tener idea del potencial de la ocurrencia de su futura colega.

Así fue como en 1896 Alice Guy dirigió su primer cortometraje La Fee aux Choux, El hada de los repollos. El éxito que obtuvo con su trabajo le permitió abandonar el puesto de secretaria para dedicarse enteramente a la dirección, y en 1905 fue nombrada supervisora de los directores de la compañía Gaumont.

En 1907, Guy-Blaché se casó con un empleado de Gaumont llamado Herbert Blaché y ambos se fueron a vivir a Estados Unidos, luego de que él fuera designado como gerente del estudio de la compañía en Nueva York. Por algunos años se alejó de la dirección, período en el cual tuvo a una hija, hasta que decidió crear su propia compañía productora: Solax.

Entre 1910 y 1914 la compañía llegó a producir alrededor de 325 películas de distintos “géneros” y duraciones y se dice que Guy dirigió varias de ellas. Luego fue capaz de construir en Nueva Jersey uno de los estudios más equipados de la época. Su tarea como directora y productora continuó hasta el año 1920.

Alice trabajó junto con su esposo en varias producciones. Sin embargo, se terminó divorciando y regresando a su país natal como consecuencia de la floreciente industria y el surgimiento de Hollywood contra el que se hizo difícil competir.

A pesar de ser la única mujer que ha dirigido su propio estudio cinematográfico, su papel en la historia del cine ha sido completamente olvidado e ignorado. Además, se considera a George Méliès como el primer director del cine narrativo cuando Alice Guy realizó su primer film con anterioridad.Alice Guy Be Natural ©riginal.png

Los historiadores la consideran la primera directora mujer, cuando habría sido la primera persona en dirigir una película narrativa. Y la falta de reconocimiento no queda ahí, sino que además en 1964, cuando Alice Guy decide regresar a Estados Unidos junto a sus hijas, con el objetivo de recuperar sus películas, descubrió que tanto en la Biblioteca del Congreso como en otros archivos cinematográficos no encontró casi ninguna de sus producciones y las pocas que logró ubicar estaban bajo el nombre de sus colegas y hasta de su ex esposo.

El caso de Alice Guy Blanché es el caso de muchas mujeres que incluso hasta el día de hoy no son reconocidas como merecen. No solo debería reconocerse su enorme labor en el campo, sino que tendría que ser considerada como una de las figuras históricas más influyentes de su época. No solo se dedicó al cine, sino que se abrió camino en un mundo de hombres.

Entre sus logros podemos destacar que fue pionera en los efectos especiales, en el surgimiento del lenguaje cinematográfico (planos, iluminación, montaje, etc.) y fundadora de lo que más tarde se ha considerado la profesión de productor o productor ejecutivo. Asimismo, fue la primera persona que logró mantenerse económicamente a través de dicha profesión.

Es imposible concebir la obra de Méliès y demás directores del cine primitivo sin su influencia.

Por otro lado, fue la primera persona que dirigió una película en la que todos los protagonistas eran afroamericanos, Un tonto y su dinero (1912). Jugó un papel clave en la producción de las primeras películas sonoras, aspecto de su carrera casi siempre ignorada.

Alice Guy murió en New Jersey, en el lugar donde comenzó el surgimiento de lo que sería la producción cinematográfica. Tenía 95 años y ni siquiera apareció su muerte en el diario.


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