Hatfields & McCoys: Cuando el odio envenena el alma

La miniserie de History Channel es una de las recomendaciones para cuando estés en busca de un buen drama histórico en Netflix.

Por @diegui83

Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera.

Jean Paul Sartre (1905-1980) Filósofo y escritor francés.

Por la segunda mitad del siglo XIX el oeste norteamericano se vio sacudido por una nueva guerra civil, aunque esta vez provenía desde el enfrentamiento de dos familias pioneras: Los Hatfield y los McCoy. El odio que sus dos patriarcas,  William Anderson “Devil Anse” HatfieldRandolph “Randall” McCoy, se profesaban era directamente proporcional a la hermandad que supieron tener peleando juntos como Confederados en la Guerra de Secesión.

La rivalidad provino de un enfrentamiento en dicha Guerra, para luego extenderse hacia sus territorios, ubicados en la frontera entre Virginia Occidental y Kentucky, inundando de odio y rencor a cada uno de sus familiares por varios años; tanto que el enfrentamiento se convirtió en un paradigma de las rivalidades entre dos familias en Estados Unidos, e irónicamente, hoy en día la reyerta que los separó hace que sus apellidos no puedan ser nombrados uno si hacer referencia al otro.

En 2012, la cadena de televisión History Channel estrenó la miniserie de 3 capítulos Hatfields & McCoys, con record de audiencia, protagonizada por Kevin Costner (Devil Anse Hatfield) y el recientemente fallecido Bill Paxton (Randall McCoy) como los patriarcas de dichas familias. Un retrato crudo y realista de las miserias en los tiempos del Salvaje Oeste nortamericano.

En las casi 5 horas de material ficcional (que hoy lo pueden encontrar en Netflix), la miniserie recorre con rigor histórico el conflicto desde sus albores hasta el dramático desenlace de cada uno de sus protagonistas, esto es gracias a la producción de Kevin Costner, el guión de Ted Mann (Deadwood) y la dirección de Kevin Reynolds (Robin Hood, Príncipe de los ladrones).

La épica del transfondo está bellamente musicalizada por la banda sonora de John Debney y Tony Morales, junto a un apartado técnico impecable con locaciones montañosas de Rumania que recrearon casi a la perfección el oeste americano, junto con un vestuario impecable y un trabajo de maquillaje y vestuario que le valió varias nominaciones a premios.

Hablando del apartado actoral, los trabajos de Costner y Paxton son excepcionales, hombre grises, imbuidos uno por su ambición materialista y el otro por su fanatismo religioso, pero ambos con una fuerte obligación y compromiso para su familia, que los llevará al límite de la locura y hará envenenar a quienes estén a su lado. Por supuesto que cada uno de los actores secundarios (al que podemos destacar a un Tom Berenger también soberbio en el papel del tío Jim Vance) son muy correctos en sus papeles, pero dado que hay varias subtramas, no queremos perder el tiempo hablando de ellas, sino que ustedes puedan disfrutar de este drama ya legendario de una parte de la historia norteamericana, casi como los Montesco y los Capuleto.

Anuncios