El Pacto: La siniestra melodía de Leopold y Loeb

“El amigo debe ser un maestro en el arte de adivinar y callar; no debe querer verlo todo. ¿Serían nuestros amigos si nos conociesen bien?” 

Friedrich Nietzsche

Por @mauvais1

El reconocido musical que dio la vuelta al mundo y fue ampliamente galardonado es autoría de Stephen Dolginoff y pertenece al llamado off Broadway. Thrill Me: The Leopold & Loeb Story o como se tituló por estas pampas “El Pacto”, una joya del musical que solo necesitó de un piano y dos actores para narrar la increíble historia de dos asesinos que llevaron a cabo lo que se dio a conocer como “el crimen del siglo”.

Porque sí, es una historia real; es un hecho que sucedió en Chicago en 1924. Pensado, argüido por dos jóvenes pudientes que creyeron cometer el crimen perfecto, un asesinato por el solo placer de demostrar la superioridad de su intelecto. Juego que comienza con la inquebrantable creencia de Leopold de pertenecer a los llamados superhombres (Übermensch). Obsesionado con Friedrich Nietzsche y su filosofía, siempre tan distorsionado el hombre, llegó a creerse parte de estos intelectos superiores que les permitía ascender por sobre las leyes y reglas a las que están sometidos los seres humanos más “inferiores”. Siniestro. Algo que el autor y que Marcelo Kotliar, traductor de la pieza, supo conservar en una excelente adaptación de las letras, donde somos testigos de la manipulación, la torpeza y la inmadura concepción que estos sujetos tenían de sí mismos. No olvidemos que ellos estaban entre los 18 y 19 años cuando cometieron el asesinato.

Y es ahí donde la historia tiene su fuerza, en la construcción de estos personajes, que parece basarse en la novela de Meyer Levin, Compulsion publicada en 1956, en donde lo que percibió como un caso de simples asesinos es un macabro juego de manipulación de amantes. Personajes que Leandro Bassano y Pedro Velázquez bordan con una soltura y una química demoledora, dos performers  que abrazan a los personajes con pasión, inquietos, oscuros y encantadores recrean estos tipos que a pura sonrisa manipulan, especulan y matan. Una excelente puesta que sabe jugar con lo ominoso del asunto. Un punto a destacar es el excelente diseño de escenografía que realizaron Tatiana MladineoLuli Peralta Bo, como el detallado y elegante vestuario.

Un musical provocador, donde la moralidad es puesta en duda, donde se asocia cínicamente la elección sexual con la perversión del desviado que tanto ensucia, con la brutalidad de los criminales, porque está presente ese estereotipo para retratar una visión que se tuvo, que se tiene y es incómoda. Un pacto de sangre y pasión mal llevada, dos que se unen en un horripilante crimen porque se creyeron superiores, porque uno ganaba ascendencia en el otro, porque el hombre es una construcción con mil esquinas y recovecos. Preciosa puesta de una producción que no los dejará ilesos. Diego Ezequiel Avalos en su dirección ha captado todo eso y más, sacando de un musical un terror, de una historia de obsesiones una brillante puesta.

TEATRO BORDER – Godoy Cruz 1838 – Palermo – CABA
Funciones: Martes 20.30 hs.

“EL PACTO”

Autor: Stephen Dolginoff

Elenco. Nathan Leopold: Leandro Bassano, Richard Loeb: Pedro Velázquez, Piano: Gaspar Scabuzzo

Dirección general: Diego Ávalos

Traducción y adaptación: Marcelo Kotliar

Dirección vocal: Katie Viqueira

Diseño de iluminación: Gonzalo González

Diseño de coreografía: Gustavo Wons

Diseño de escenografía y vestuario: Tatiana Mladineo & Luli Peralta Bo

Asistente de dirección: Christian Cimmienlli

Producción General: Laura Casadiego & Matías Baraviera

Sinopsis: 1958. Cárcel de Joliet, Illinois. Nathan Leopold, un presidiario de 54 años se enfrenta a una junta que evalúa la posibilidad de dejarlo en libertad condicional. Varias décadas atrás, él y Richard Loeb, siendo adolescentes, cometieron lo que la prensa llamó “El crimen del siglo”. Juntos secuestraron y asesinaron a un niño de 14 años por el supuesto hecho de demostrar ser unos verdaderos superhombres, seres más allá de la moral. La junta evaluadora le pide a Nathan que para considerar su caso, él antes deberá confesar el verdadero sentido detrás del crimen perpetrado, la causa oculta que nunca se ha podido develar. Nathan, ansioso por recuperar su libertad, por primera vez en su vida abre sus recuerdos y cuenta la tormentosa relación que ambos asesinos mantuvieron en su juventud, un verdadero vínculo de pasión, manipulación, dominación y muerte. Al final de la jornada, la revelación de Nathan será tan asombrosa como inesperada…