Vidé/La vuelta móvil: El siniestro circo de Biondi y Vidé

Luego de “Vidé/la cinta fija” y “Vidé/la muerte móvil”, esta obra que no pierde vigencia vuelve renovada a la Ciudad de Buenos Aires. “Vidé/la vuelta móvil” cuenta los esfuerzos del general Videla para conseguir algo que lo obsesiona: una “buena muerte”. Para lograrlo, lo ayudará Biondi, bufón multifacético.

Por @muavais1

La sala en penumbras, en esa oscuridad el espectador adivina una figura blanca, un tipo de bigotes de pantalones cortos y medias que descubren las rodillas; huesudas, adultas, incrustadas en la carne en un firme de soldado. El peinado a la gomina, los ojos febriles. Es solo un instante, porque cuando se enciende el primer tacho, cobra vida un monstruo capaz de disculparse con absurdas afirmaciones, con movimientos excitados, con la ansiedad de que quien se sabe condenado. Videla intenta, repasando su vida, lograr un sitio en nuestra historia. Se revela ante el olvido, se sacude ante la sola mención del castigo que le espera.

Vicente Muleiro es el autor de esta puesta que se balancea entre la absurda comicidad y el drama más siniestro, uno que adivinamos, si somos sinceros, que se deja solo intuir y que escapa entre humor verbal, con esa exquisita jerigonza y la impronta de un par de actores que se la juegan fuerte.

En una pista central se desarrolla esta paródica semblanza, como en un circo, sin permitirle a esa criatura de bigotes y pantaloncillos blancos una seriedad que absurdamente sostiene con su ceño fruncido, con sus pasos marciales. El partenaire de Videla es Biondi, homenaje o no al gran humorista argentino, es también un reflejo distorsionado de lo narrado, un amanuense de personajes, que rondan al protagonista como viejos fantasmas de navidades pasadas, como el demonio a cargo de su tortura. Un impresionante Carlos March capaz de invocar voces, rostros y acciones con una potencia sorprendente, una criatura que morfea la esposa, el milico y la maestra, una voz que desmiente y aterra, que contradice y especula frente a un Videla que parece perdido en su ignorancia. Ignorancia de quien no comprende lo que ha hecho, que no muestra arrepentimiento. Carlos Vignola, otra de esas bestias de las tablas argentinas, compone un remedo del dictador argentino Jorge Rafael Videla tan atractivo como rechazo genera su original, porque lo dota de una humanidad horrorosa, de una tragedia de espanto. Un excelente performer que nos regala un ridículo y patético fantasma que no podemos dejar de mirar, de odiar, de reírnos. Porque lo harás, no podrás verlos sin sentir la carcajada, culposa, algo histérica.

Y aquí se me perdonará que sea tan sentida esta reseña, pero dificulta a este humilde reseñador, parafraseando a un grande, no hacer solo una revisión sustancial, casi de solapa, porque nos enfrentamos a una parodia sobre un actor de nuestra historia que aún no asumimos, no controlamos, ni pusimos en el lugar que le corresponde. Se siente personal la afrenta cuando se disculpa por no conocer el número exacto de desaparecidos o sus humoradas con Chiquita y Palito. Es imposible, y vaya que es para tener en cuenta, no involucrarse en esta puesta que raja el drama y con humor nos rompe la cara a trompadas con un payaso patético surgido de la más rancia mediocridad argentina.

Ver Vidé/La vuelta móvil, es hacer repaso burlón de nuestras miserias, cobardías y mansedumbre. Es provocarnos, es aliterar al dictador con el accesorio de baño que usamos para lavarnos el culo. Es repasar unas efemérides que aún no terminan, que cada tanto germina en el inconsciente colectivo, para ser benignos, y que es capaz de enfrentarnos a nuestra historia, siempre con una sonrisa, una carcajada. Puede que la localización de la sala se le antoje incomoda, olvídese, más allá de ser perfecta para este circo, es el menor de los problemas, porque de aquí no saldrá indemne.

VIDÉ / LA VUELTA MÓVIL 

Funciones – Viernes 6, 13, 20 y 27 de octubre a las 21.30 hs

Teatro El Alambique – Griveo 2350 (Villa Pueyrredón)


Flyer Vidé OK

Ficha técnica

Autor: Vicente Muleiro
Elenco: Vidé – Carlos Vignola, Biondi – Carlos March

Escenografía: Guillermo Bechthold
Vestuario: María Claudia Curetti
Maquillaje: Elena Sapino
Diseño original de luces: Norman Briski
Diseño sonoro: Daniel Giménez
Banda de sonido: Martín Pavlovsky
Operación de luces y sonido: Daniel Giménez
Asistencia de dirección y escenario: Agustina Barach – Guillermo Bechthold
Títere: Guillermo Bechthold
Voz en off: Eduardo Aliverti
Música de noticiero: Gastón Cordera
Diseño gráfico y fotografía de flyer: Martín Garrocho
Dirección: Carlos March (sobre la Puesta original de Norman Briski)

Agradecimientos: Naya Ledesma, Eliana Wasserman y Carolina, Norman Briski, Martín Garrocho, Teatro Calibán, Emmanuel Melgarejo, Nené Murúa, Manuel González Gil.

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