[RECAP] AHS Cult: Drink the Kool-Aid (S07E09)

Las intenciones de Kai Anderson son cada vez más claras, así también como sus deseos más profundos y motivaciones.

Por @ElPatoAlvarez_

Obviamente si no viste el capítulo te aviso que hay SPOILERS por doquier.

Marshall Aplewhite y “Puerta del Cielo”. David Koresh en Waco. Jim Jones y “Templo del Pueblo”. ¿Qué tiene en común todos estos personajes? Fueron fanáticos religiosos. Líderes de sectas. Criminales que indujeron a cientos de personas al suicidio. Cual “pijama party”, Kai Anderson les cuenta sus historias a su ejército. Las caras de estos maniáticos son representadas (en la imaginación) por el mismísimo Evan Peters, en un logrado efecto de maquillaje y actuación. Pero esto es solo para graficar cuan sectario es el muchacho. Una misma cara de varias monedas corruptas. Sus fieles están dispuestos a morir, así como lo estuvieron los de esos locos que, infortunadamente, quedaron en la historia más macabra del mundo.



En su rol de concejal, Kai quiere una ley para que varios sitios webs (sobre todo los de noticias que le dan mala fama) sean censurados de la internet local. Así también, avisa que será candidato para el Senado nacional. Este flaco no para con sus ambiciones y nada ni nadie parece que pueda detenerlo.

Finalmente Allyson e Ivy se dan tiempo para una charla. ¿Qué pasó, por qué? Y bla bla bla… Ally cada vez más desconocida a esa primera mujer que vimos tan fóbica, le recrimina varias cosas a su pareja, pero por sobre todo, haberla separado de su hijo; quien llega de la mano de Winter. Otra que recibe su merecido de parte de Allyson. Las chicas quieren escapar del control de Kai, pero no saben lo que se les viene: el concejal reúne a todo su séquito, mujeres y hombres, para el “sacrificio definitivo”: tomar Kool-Aid envenenado, así como lo hizo Jim Jones con sus fieles para probar su lealtad.

Como en todo movimiento sectario (al que la política entra de cabeza, según el muchacho de pelos cada vez menos azules) hay siempre disidencia, y en este caso uno de sus ejército que muere de un balazo antes de tomar el líquido. Es a todo o nada. No hay lugar donde escapar. Todos, incluso Kai, toman el Kool-Aid, pero nadie muere. Solo era una prueba del loquito, ya que “los muertos no pueden votar”. Ok, esto fue demasiado lejos…

Ally e Ivy intentan escapar llevándose a Oz de la escuela, pero algien se les adelantó. Ya sabemos quien, no? En la casa de Kai, Winter vuelve a recibir un buen golpe de Ally (ya no se sabe si esa piba está a favor o en contra de su hermano), mientras Oz es manipulado por el joven concejal, haciéndole creer que es su hijo (WTF??!!). Luego de gritos y pataleos de las madres, lo mejor es irse a comer algo las dos solas y pensar todo en frío, dejando a su hijo a solas con un maniático. Pero bueno, cree que es su hijo, no le va a hacer daño, no?

¡Que buena comida te preparo Alyy, Ivy! Unos fideos con una salsa de mierda, hechos en menos de 10 minutos. Pero el vino, uff…el vino es el que una vez tomaron en la Luna de Miel. ¡Y lo guardaba para una ocasión especial! ¡¿En serio?! No vaya a ser que tenga veneno……NO, TODO TIENE VENENO!!!!

Chau Ivy, ojalá te retuerzas en el infierno por todo el mal y la mierda que le hiciste pasar a tu esposa que solo necesitaba contención.

Otra vez los chicos reunidos, ahora con un pequeño integrante más. La historia de Jim Jones continúa, con un Jesus y dos ángeles artificiales devolviéndole la vida. Y el mismísimo Jones resucitando a sus fieles. Pero que te digo que Oz tiene Wikipedia y te refuta toda tu loca historia, Kai. Y que te digo que Kai le rompe el celular al pibe y lo castiga. ¿Quien es el padre y quien el hijo? Los berrinches se confunden en dos personas que bien podrían ser hermanos de la misma edad. Kai no creció nunca. A Kai le hace falta una familia. La que no pudo tener.

Luego de su venganza, Ally cranea un plan que no puede fallar, o eso creemos: le dará a Kai lo que tanto añora y desea. Lo que nunca pudo tener y con desesperación busca y que con ahínco trata de formar. La verdadera motivación del maniático pero frágil muchacho: una familia.

Lo que tiene en común Kai con los líderes sectarios de sus historias es, más allá de un trastorno de la realidad, una mente privilegiada para la manipulación y una psicopatía extrema, es el hecho de que todos buscaban formar una familia. Y de la familia es la traición que vendrá. Así como la última figura que representa Kai en sus historias, la de la figura más adorada y más traicionada (sobre todo por su propia familia) de la historia del mundo: el mismísimo Jesucristo. 

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Acerca de Diego Alvarez 1299 Articles
Cinefilo, comiquero, coleccionista, comic addict. Whovian de tiempo completo.

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