Lectura de Bondi: “HELIO” [Capítulo 5]

Como las leyes mismas del universo: A toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria.

Por @NicoLasaigues

PREVIOUSLY ON “HELIO” (Dar click en la imagen para leer el Cap. 4)

PARA UNA MAYOR EXPERIENCIA, DALE PLAY A LA CANCIÓN QUE ELEGIMOS PARA ESTA OCASIÓN

HELIO – Capítulo 5

Todo lo que sube…

 

Claudia iba con su hija por la autopista cuando pisó el freno del auto violentamente.

—¡Usá la luz de giro, animal!

—No creo que te pueda escuchar Mamá.

—¿Pero vos viste lo que hizo?

En el fondo sabía que su hija tenía razón, pero eso no hacía disminuir su enojo ante la clase de conductores que se movían como si estuvieran manejando solos.

Los pensamientos fueron interrumpidos por la voz en la radio:

…Reiteramos: En este mismo instante, representantes de varias naciones están reunidos evaluando las medidas a tomar en referencia al objeto que, en forma intermitente, se observa en el cielo.

Las dos mujeres se quedaron en silencio, finalmente Claudia sentenció.

—Listo, por el momento no vas a volver a la facultad.

—¡Mamá, no puedo hacer eso! ¡Se vienen los finales! Si falto puedo perder todo el año.

—¡Gabriela, por favor! Ya bastante insegura es la zona donde está la universidad.

—Sabía que no tendría que haberte contado que me quisieron robar.

—Pero no es solo eso hija, es todo lo que está pasando —hizo una pausa para ordenar sus pensamientos— cuando una se va haciendo mayor espera que el mundo cambie hasta el punto de no reconocerlo. Desde hace casi un siglo que es así, lo vi pasar con tu abuela y yo me estaba preparando mentalmente para eso. Pero esto que está sucediendo es demasiado —con la última frase señala a la radio— no… no sé como tomarlo.

Hace menos de un mes un edificio en España se quedó flotando a doscientos metros de altura, la semana pasada un hombre en el centro se elevó como un globo mientras el resto de la gente le sacaba fotos.

-Mirá si te pasa algo a vos… yo, yo no…

Su voz se entrecortó y no pudo evitar llorar.

—Te propongo lo siguiente, Ma: Llamo a la facultad y pregunto que van a hacer. Quizás se pueden dar algunos exámenes domiciliarios o algo. Seguro que están tomando algún tipo de medidas.

—Gracias —intentó que su voz fuera lo más normal posible mientras se secaba las lágrimas— sé que es difícil lo que te estoy pidiendo.

—Me estás pidiendo que ponga en pausa mi vida porque vos tenes miedo.

—¡No es así! Me preocupo por vos ¿Qué vas a hacer si salís flotando como el hombre ese?

—Estadísticamente tengo más probabilidades de que me pise un auto a que pase eso. Un solo caso hubo acá y vos ya estás…

—¡Un sólo caso del que te enteraste! ¿O no aprendiste todavía que los noticieros son empresas con intereses propios?

—No todo es una conspiración Mamá.

—Y no todo es tan simple como una fórmula matemática.

Ambas se quedaron pensando que era imposible convencer a alguien tan cabeza dura. Nuevamente, sus pensamientos fueron interrumpidos por la radio:

Último momento: Fuentes internas nos confirman que los países reunidos han acordado enviar una nave hacia el objeto en el cielo. Lo que no podemos corroborar por el momento es si la misión va a ser tripulada o simplemente robótica.

—¿No era que la nueva Luna se veía en forma intermitente? ¿Cómo van a enviar a alguien?

—No entiendo, explicame —Claudia sabe que a su hija le apasiona la ciencia y que haciéndola hablar siempre funciona  como estrategia de conciliación.

—Los que vieron el objeto en el cielo, como lo llaman, dicen que era como si hubiera dos lunas. La nuestra, la común y otra al lado. Vi algunos videos pero la calidad es era tan mala que, para ser sincera, no se veía nada.

—Hasta ahí lo entendí.

—El problema es que no es constante. Si mirás ahora al cielo, sólo se ve la Luna, no hay nada al lado. Por eso dicen que es intermitente.

—¿No puede ser que orbite a una velocidad diferente? —recordaba algunas charlas que habían tenido sobre el movimiento de los planetas.

—Si, pero eso no haría que desaparezca. Simplemente no estaría todo el tiempo al lado de la Luna.

—¿Y entonces?

—No… no lo sé. Pero me parece muy arriesgado mandar a alguien.

—Claro, te preocupás por un astronauta preparado, pero cuando yo me preocupo por vos me tratás de loca.

—¡Mamá, no empieces de nuevo!

Claudia iba a responder cuando tuvo que pisar el freno violentamente para no chocar al auto de adelante que estaba detenido.

Iba a comenzar a insultar, pero observó que todos los carriles estaban iguales.

Gabriela tomó de la mano a su madre. Claudia la miró y notó que su hija estaba observando a el resto de las personas. Todas tenían algo en común: Todas miraban hacia arriba.

Se acercaron hacia el parabrisas para observar.

Muy arriba, algo de forma casi esférica descendía lentamente.

El objeto era de color oscuro, casi negro. Pero estaba iluminado por la propia luz de la ciudad que le daba un tono fantasmagórico.

—Salí del auto, ahora —Gabriela obedeció instantáneamente.

El orbe, si bien parecía descender lentamente, era masivo. Por ese motivo dio la impresión de acelerar su velocidad cuando faltaban menos de cien metros para que llegue al pavimento.

La onda expansiva no fue grande, pero alcanzó cinco filas de automóviles hacia ambos lados.

Los automovilistas comenzaron a salir de sus vehículos para asistir a los heridos o, simplemente, para acercarse al objeto oscuro de treinta metros de altura.

Ya se había reunido una gran multitud cuando se escuchó un extraño sonido proveniente del gran meteorito.

La mayoría empezó a correr cuando, del interior de aquel gigantesco huevo, comenzó a salir una abominable criatura.

CONTINUARÁ…

Advertisements
Anuncios
Anuncios
Acerca de Diego Alvarez 1280 Articles
Cinefilo, comiquero, coleccionista, comic addict. Whovian de tiempo completo.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.