Balance 4B 2017: Nuestros Soundtracks favoritos en cine

Cada miembro del equipo de Cuatro Bastardos eligió su banda de sonido favorita de las películas que vio a lo largo del año que pronto nos dejará. Así que sin más peros repasemos la lista de nuestros más queridos soundtracks del 2017 en cine.

Por @mauvais1

Comencemos por @diegocappielloo quien eligió el soundtrack de Baby: El aprendiz del crimen (Baby Driver – 2017) escrita y dirigida por Edgar Wright. El film es la historia de Baby, un joven y talentoso conductor especializado en fugas que depende del ritmo de su banda sonora personal para ser el mejor en lo suyo. Elegida una de las diez mejores películas por National Board of Review de entre otras muchas nominaciones y premios. En cuanto a la banda de sonido, el maestro que la ideó fue el no tan conocido Steven Price; que ya hizo sus buenas migas con Attack the Block (2011) y Gravity (2013). Pero a lo que se refiere puntualmente mi compañero, es a la colección de temas que el mismo director seleccionó para que sonaran; una desquiciante amalgama de clásicos como The Beach Boys con Let’s Go Away for A While y la versión de Beck de Debra, como la preciosa Easy de The Commodores, que también versiona Sky Ferreira. Una colección que se publicó en dos discos con 30 temas en total y que le valió estar en los principales puestos en los listados mundiales. Edgar Wright consultó con James Gunn sobre el listado que había seleccionado para que ambos soundtrack no se repitieran.

Lo que nos lleva al elegido por @Nicolas_S91, nuestro Capo di tutti capi CM, claro hablamos del film de James Gunn (seguro saben que ya tenía en su haber la desopilante Super de 2010), Guardians of the Galaxy Vol. 2 (2017), cuya banda de sonido por cierto fue obra de Tyler Bates, nada menos. ¿Quién, dirán? Les suena 300 (2006)John Wick. Pero una vez más nuestro compañero se refiere a la lista de clásicos que elaboró junto al director, para algunos el corazón del film. Ya en la primer entrega habíamos quedado fascinados por el trabajo de ambos pero aquí si que fueron un poco más allá, al ritmo del nivel de comicidad que tuvo la película. Electric Light Orchestra, el inmortal Cat Stevens con esa lacrimógena maravilla que es Father and Son. Y ni que hablar de la discotequera Flash Light de Parliament, puro amor al sonido de finales de los setentas y principios de los ochentas. Hasta esa alucinación que cantó David Hasselhoff junto a  The Sneepers que fue Guardians Inferno. Un discazo para amantes del vinilo que llegó a vender más de millón de copias, luego de debutar como numero ocho en el Billboard 200.

Hablamos del mismo compositor al conocer el gusto de nuestra redactora @RevelloMia, del film dirigido por Chad StahelskiJohn Wick: Chapter 2, protagonizado por el siempre lozano Keanu Reeves. Y cuyo amanuense del soundtrack fue Tyler Bates, con la colaboración de Joel J. Richard (con varias series en su haber). Estamos ante un sonido clásico de bandas de películas, diríamos incidental para ser mas exactos. Combinación bastante rebuscada entre el sonido eléctrico con algunos elementos de orquestación. Los muchachos aquí propusieron música que acompañara la trepidante acción sin interferir, más bien acentuando la adrenalina… que debemos admitir nos recuerda mucho a lo realizado por Don Davis en Matrix. La amalgama de cuerdas, percusión y pistas electrónicas logra su cometido con creces. En particular sobresale la elaborada “Catacombs” con cierto toques de  hard rock. La vendetta del sicario más temido fue una fiesta de estilos como el Trance y Hardcore techno.

Hablando de estilos y modos, llegamos a la elegida por el Boss @diegui83Atomic Blonde (2017), ese despelote montado con mucho acierto por David Leitch que se basa en el comic de Antony Johnston y Sam Hart. Sí, esa peli en que la todopoderosa Charlize Theron enamora a Sofia Boutella y patea el culo de media Europa. El film está ambientado en 1989, en los estertores de la guerra fría que combatieron al ritmo del espionaje más rebuscado Estados Unidos y Rusia. Tyler Bates, así es, otra vez el finísimo oído del americano se afila con Cat People (Putting Out Fire) de David BowieFather Figure de George Michael, Siouxsie and the Banshees y esa colaboración de Marilyn Manson con el músico que fue la joya de Stigmata. Puro Rock duro y parejo de un nivel casi demencial. “Stronger than reason / Stronger than lies / The only truth I know / Is the look in your eyes / The look in your eyes” trona el zarco Mason, una belleza que combina con London Calling de The Clash, del punk rock británico si los hay. Con ese toque germano también presente con Major Tom de Peter Tom Schilling y 99 Luftballons de Nena. Para colección.

@f_joseamato se va hacia uno de los más bellos y nostálgicos, tal vez porque la película de James Mangold en cierta manera lo fue. Hablamos de la imprescindible Logan (2017), despedida del todo terreno Hugh Jackman del personaje que más fama le dio, Wolverine. National Board of Review la seleccionó como una de las diez mejores del año, de ahí para arriba y fue la batuta del astuto y veterano Marco Beltrami, un abonado del sonido siniestro de cuerdas y voces como la bella Don’t Be Afraid of the Dark (2010)The Woman in Black (2012) por solo nombrar algunas. Pero que esta vez trabajó con sonidos que mucho nos recuerda a una combinación de varias de sus lineas melódicas; siniestra, estridente y por momentos con una orquestación apabullante juega entre la tensión de las cuerdas y el acompasado redoble tanto de timbales como pistas electrónicas. A caballo entre el western y el thriller no es fácil de captar su búsqueda. Pero que se conecta perfectamente con esa nostalgia que da Jim CroceJohnny Cash. Triste, bella y por sobre todo cargada de una melancolía rompe-corazones. Escuchen sino Goodnight Moon.

Si de exploración de sonoridad hablamos ahora, es en Dunkirk (2017) de Christopher Nolan en la que @Micasolange21 se fijó. Y es nada menos que trabajo del poderoso Hans Zimmer ¿Necesita referencias? Particularmente apropiado es nombrar la bestialidad que fue su composición para The Dark Knight Rises (2012) o la deslumbrante Interstellar (2014). En definitiva un amanuense que sabe crear al compás de la narración; haciendo de una impresionante orquestación más una ambientación sonora que cualquiera de las que hemos escuchado del señor. En definitiva el leitmotiv de la misma es claramente una referencia al tiempo, en diferentes momentos, a veces acelerando otras acompasando las escenas, esas magnificas panorámicas de la playa o claustrófobicas cabinas de aviones o barcos. Impulse es el mejor ejemplo de lo que hacemos referencia, el vibrato y staccato de las cuerdas de violín que sostienen el tic tac del reloj, ese profundo surgir de las cuerdas de los chelos. Melodías atonales que hacen de este soundtrack todo un magnifico marco para unos de los mejores filmes del año, pieza de relojería si las hay.

Para nuestros redactores @Frederick08 y @GiuCappiello una de las preciosidades que nos dejó 2017 en materia de bandas de sonido es la que seleccionó Yorgos Lanthimos para su último film The Killing of a Sacred Deer (2017), ese thriller dramático con toques sobrenaturales que casi divide las aguas tanto como Mother! de Aronofsky entre los críticos. Desde el acordeonista Janne Rättyä con su perturbador De Profundis a el afamado chelista Siegfried Palm, es una endiablada búsqueda de un sonido particular, claramente atonal y que es realmente toda una revelación, como esa cruza con la Jazz band Joe Smith & The Spicy Pickles, que recrean las melodías de las Big Bands de finales de los 30 y principios de los 40. No crean que saldrán de la sala silbado una canción, tal vez The St John Passion o Johannes-Passion de Johann Sebastian Bach, pero es toda una experiencia sonora capaz de hacer re-descubrir al espectador los clásicos modernos como el compositor francés Pierre-Laurent Aimard.

Vaya con mi sorpresa cuando @martog23 hizo su selección; ya que decantó por una de las más conversadas y controvertidas piezas musicales del año. Hablamos de La La Land (2017), esa historia de amor entre el músico y la actriz que escribió y dirigió Damien Chazelle. Controversias aparte el film contó con el trabajo de Justin Hurwitz en la composición musical y las líricas de Benj Pasek y Justin Paul, a excepción de Start a Fire, que fue compuesta por John Stephens, Hurwitz, Marius De Vries y Angelique Cinelu. Ciertas lineas melódicas sí que les recordarán la infaltable Les parapluies de Cherbourg de Michel Legrand, pero a la vez supo encontrar su leitmotiv, una preciosa linea melódica que al mejor estilo Andrew Lloyd Webber. El publico salió silbando o tarareando, un delicioso paseo por el jazz, la bossa nova, experimentos que buscaron un sonido atemporal, que no envejeciera o pareciera demasiado conservador, y vaya que lo lograron, con la algo incomoda, pero seductora voz de Ryan Gosling en City of Stars o esa pieza solo instrumental que es Planetarium, brillante en sus vientos de metal, cálida en sus cuerdas, un vals realmente etéreo.

De esta pulida puesta musical construida para gustar, para seducir y hacer soñar, pasamos a una clara referencia a un grande la música contemporánea por parte de @RockaOnTheGo. Una que comenzó el compositor islandés Jóhann Jóhannsson pero al alejarse de su predecesor en la linea melódica fue terminada por el maestro Hans Zimmer con colaboración de Benjamin WallfischBlade Runner 2049 de Denis Villeneuve, secuela del clásico de culto de 1982 de Ridley Scott, quiso tener los sonidos electrónicos de teclados y sintetizadores del maestro Vangelis. Ese era el plan, una expansión de lo que el genial compositor había producido hace 35 años. El resultado un brillante siguiente paso, una adaptación que utilizó como base el trabajo del músico griego y que a la vez se atrevió a insuflarle sonidos modernos. Un aggiornamiento que supo conservar el espíritu futurista. Como también la utilización de canciones clásicas como Can’t Help Falling in Love cantada por Elvis PresleyOne for My Baby (And One More for the Road) cantado por el inmortal Frank Sinatra, para darle el aire noir retrofuturista que supo sostener Scott en su versión. Una de las magnificas piezas para una de las mejores películas del año. Uno de los más hermosos cortes, sin lugar a dudas, es Mesa. Porque es el que mejor ejemplifica el trabajo de ensamble que realizaron ZimmerWallfisch.

Y entonces, volvemos al musical, a la pista y las luces. En un film que casi cae en los estrenos del 2018, el esperado protagónico de Hugh Jackman, que regresaba al baile y el canto luego de la excelente Les Misérables (2012) y aunque no es la mejor película, si es un explosivo y revoltoso musical que en su musicalidad tiene lo mejor. Así lo piensa @mary_putrueli al elegir, sin más preámbulos, The Greatest Showman de Michael Gracey con música y letra de Benj Pasek y Justin Paul, sí, los chicos de La La Land y nominado a los Golden Globe Awards 2017. Puro y duro “broadway show” en el que destacan por supuesto Zendaya, Zac Efron y una algo desaprovechada diva como es Keala Settle, la Madame Thenardier de la reposición del 2015 de Les Miserables en Broadway. La sorpresa, claramente es Rebecca Ferguson, en el mejor sentido, dándole voz y vida a nada menos que la cantante de opera sueca Jenny Lind. Moderno, con un ritmo pegadizo y buenas intensiones no es ni de cerca el trabajo anterior de los compositores, pero si tiene sus momentos como A Million Dreams y su Reprise.

En tren de musicales nos adentramos en el maravilloso mundo de Disney junto a @KaryCap para recordar un estreno temprano del 2017, nos referimos a la puesta al día del clásico de 1991, en live-action titulado Beauty and the Beast, La Bella y la Bestia que protagonizaron Emma Watson y Dan Stevens en los roles protagónicos y que fuera dirigida por Bill Condon, un entendido (supongamos) en llevar musicales al cine. Alan Menken fue el encargado de actualizar las composiciones que él mismo creo junto a  Howard Ashman, más tres canciones originales que les puso letra Tim Rice. Una de ellas es How Does a Moment Last Forever que canta Kevin Kline. ¿Qué se puede decir sobre esta banda de sonido que fue tan recompensada en sus años mozos cuando hasta se llevó el Oscar a mejor canción original? En realidad no mucho, más que agradecer que aunque sea ella, la música, haya mantenido el espíritu original de la historia de amor y redención que Disney nos propuso allá lejos y hace tiempo.

Y al fin, concluyendo este viaje, no puedo obviar una de las mejores bandas de sonido, quizás de entre las 10 que tanto amamos enlistar y me refiero a la compuesta por Michael Giacchino, ningún improvisado dirían por ahí. ¿Quién es? El que actualizó la inmortal intro de Star Trek en 2009, por ejemplo o que ideo Zootopia para Disney en 2016 y reversionó otro clásico cuando tomo la batuta en Spider-Man: Homecoming (2017), por nombrar algunas. Pero hoy estoy haciendo referencia al magnifico cierre  de trilogía que elaboró Matt Reeves para War for the Planet of the Apes (2017). A partir de las percusiones originales que escribiera Jerry Goldsmith en 1968 para la cinta de Schaffner, Giacchino recoge ese aire tribal, con los timbales y timbaletas, haciéndolas irrumpir en las melodías por él compuestas. Clara reminiscencia, un homenaje que se mixtura con coros masculinos y cuerdas estridentes, denso, congestionado y con un ritmo dantesco da un marco excepcional a la historia casi mesiánica del chimpancé que se atrevió a decir no.


 

 

 

 

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Acerca de Marco Guillén 1961 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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