[RECAP] Star Trek – Discovery: The War Without, the War Within (T1xE14)

La desesperación es la materia prima del cambio drástico“.

William Burroughs

Por @mauvais1

No hay otra interpretación, tanto para la trama como para el conjunto del episodio, que la frase acuñada por uno de los desaforados de la generación Beat. Desesperación es y por lo visto será el condimento fundamental de lo que vimos y veremos en este final de temporada. Eso y un episodio que  no es más que el epílogo de What’s Past is Prologue (T1xE13) y prólogo de Will You Take My Hand? (T1xE15). Una especie de impasse ante el esperado desenlace, que acomoda el tablero y propone los siguientes movimientos.

Regresados al universo PRIME, con todas las novedades que esto suscita; la guerra es cosa perdida para la federación, más del veinte por ciento de su espacio se encuentra ocupado por los Klingons. Ya no hay naves a la vista y llegan nueve meses después del día en que desaparecieron. Así, de repente, son abordados por una nave que trae nada menos que a la almirante Cornwell, el embajador Vulcano Sarek y un par de oficiales Andorianos y Tellarites. Es ella, la almirante quien los pondrá al corriente de sucedido; todo lo antes dicho, con el condimento de que la ISS Discovery fue destruida en cuanto apareció por estas tierras o espacios o universos. Que la guerra la llevan a cabo las veinticuatro casas kinglons por separado, como una especie de carrera de quien obtiene más trofeos. Un terrible lío de fuerzas que como un virus se esparcen por el espacio sin freno. Tomando el mando decide ir al único sitio donde sobreviven los restos de la federación. Claro que en cuanto llegan se cercioran de que estos sean amigos. Sarek se meterá en la cabeza del capitán interino Saru para hacerlo, descubriendo mucho más de lo que esperaba. Casi, es Michael Burnham, quien le confiesa a la almirante de que se trajo un souvenir del universo espejo, nada menos que la derrocada emperador Georgiou.

Hay que encontrar la manera de revertir el caos reinante

Cuando llegan a la Starbase 1, donde se reagruparían, está invadida por una de las casas Kinglons. Rápidamente dan la vuelta para perderse a fuerza de warp en el espacio. Están, probablemente, solos en esta. Tiene que encontrar la manera de revertir el caos y sin el motor de esporas todo tiene aire a derrota total. Pero entonces, en esos giros argumentales que hacen un poco de ruido, el teniente Paul Stamets, les dice que es posible cultivar un nuevo bosque de esporas. Todo esto equivale, a terraformar un planeta y cultivar el hongo. Pero solo es parte del plan, porque utilizaran el motor para introducirse en el planeta y así poder ubicar sus defensas y artillerías. ¿Pero como surge este plan tan arriesgado?

Volvamos atrás y veamos a la salvada emperador en sus grandes y confortables habitaciones teniendo una charla con Burnham. Una en la que no se privará de aguijonearla, Georgiou a Michael, sobre sus debilidades, que parece compartir con su alter ego terrano. Pero paciente el oficial escucha porque necesita de ella, desesperadamente, cierta información. ¿Como hicieron los terranos para derrotar a los klingons? Fácil, el cáncer se ataca en su núcleo. Hay que derrotarlos en su planeta natal Q’onoS. Hasta ahí es donde Burnham tomará lo que la emperador le dé. Es arriesgado, es suicida, es un plan al fin que podrá, quizás, veremos, equilibrar la balanza en esta guerra sin cuartel.

Hay más. La almirante a su vez tiene una pequeña y tensa entrevista con la increíble L’Rell, a quien prácticamente suplica por una razón de que los suyos estén tan enceguecidos con su destrucción. Qué los puede detener, pregunta, qué quieren, qué podemos hacer. Una vez más ambas mujeres, quienes en alguna manera se admiran, se enfrentan para lograr un bien común. “T’Kuvma es solo un idiota ignorante” clama la almirante ante la pasiva mirada de L’Rell. No podrá hacer nada que no sea conquistarlos, es la fase definitiva, no hay términos medios, es matar o morir.

StarTrekDiscovery

“Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas.”

En la confortable habitación, paciente espera. Sentada cual insigne emperador que es Georgiou, teje un invisible entramado que la coloca en el centro. ¿Como, cuando? Es una guerrera, una conquistadora de mil mundos. No sabe ni cree en los estatutos de la federación, sí sabe sobre tomar a cualquier precio, en el momento adecuado. Por esas habitaciones desfilan los personajes, Sarek, es el siguiente. Le he dado lo que ella necesita y soporta, le dice al frío vulcano, pero hay más. Para ganar hay que batallar hasta las últimas consecuencias. ¿Están dispuestos? Lo estamos, pero que quiere a cambio. La libertad, exclama sin dudas la emperador.

Por otro lado está el resurgido ¿Podemos decir? Resucitado Ash Tyler, que entrevistado con Saru, logra una cierta libertad en la nave. A la que le darán la bienvenida sin mucha vuelta gracias a Sylvia Tilly, ya toda una filosofa de la nave, excepto por Paul Stamets, quien le recrimina el asesinato del doctor, de su amor. ¿Te duele? ¿Te enferma lo que hiciste? Bien. Pero hay quien no puede con ello y es Burnham, que casi muere en sus manos. Lo mejor será la distancia, aunque duela, duele más saber que me quisiste muerta. Hasta acá llegó mi amor.

“Como regla general, es mejor conservar a un enemigo intacto que destruirlo.”

Llegamos al momento culmine del episodio, la escena final que dará ese rocambolesco giro hasta lo hoy planteado. Algo así como “Al diablo los estatutos e ideales” estamos en guerra. Todos los cabos y vaya que ahora escritos son varios, del capitulo se atan aquí y ahora. La almirante habla a la tripulación, puesto que el plan ha sido aprobado, la capitana Philippa Georgiou rescatada del cautiverio regresa para tomar el mando, ella será quien guíe la misión que emprenden, ella y no otra que el emperador dará las ordenes de ahora en más. Y fundido a negro.

No hay con que darle, están los guionistas prestos a dejar boquiabiertos a los espectadores no importa como, no importa por qué. Y nosotros, simples y mortales espectadores agradecidos, algo mosqueados y enamorados los obedecemos con nuestras gigantes y dantescas “O” vocales ante tanto desparpajo.


Star Trek – Discovery: The War Without, the War Within

Director: David Salomon 

Guión: Lisa Randolph

Protagonistas: Sonequa Martin-Green, Doug Jones, Shazad Latif, Anthony Rapp, Mary Wiseman, Jayne Brook y James Frain.

 

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Acerca de Marco Guillén 2039 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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