B – The Beginning: Una historia cliché y distinta al mismo tiempo

Netflix apunta fuerte al anime y acá te contamos de qué va esta serie.

Por @Caty90

La industria del anime está muy amigada con la plataforma y, entre los títulos que nos trae, encontramos a B: The Beginning, una historia que involucra a un grupo de policías que descubren más de lo que deberían.

Para empezar, la trama se nos presenta como un policial. A los primeros que conocemos son a Lily Hoshina y a Koku, quien parece metido en la escena al azar. Pero nada es al azar cuando contamos una historia de genero y esta no es la diferencia.

Pero al comienzo, no parece mucho. El foco se lo llevan Lily y Keith Flick, también conocido como Genie (Genio en alemán, ya que el chabón es un bocho). Keith, como resulta, acaba de ser reincorporado a la policía después de 8 años y aparece en la primera escena del crimen que se nos muestra, una causada por el asesino serial B. ¿Qué distingue a B del resto? Que mata asesinos seriales y marca cada homicidio con un símbolo personal, una letra B medio torcida y con detalles. Todo esto ocurre en el reino ficticio de Cremona, una Isla con una larga historia y varias leyendas.

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Cremona

El mundo en el que se desarrolla la historia es una dicotomía constante. Los autos son antiguos pero la tecnología es de punta. Las ciencias son de avanzada, pero las oficinas y los edificios parecen sacados del siglo anterior. También los personajes: Lily es alegre, impulsiva y directa. Mientras que Keith es callado, más bien pensador y bastante uraño. La presentación misma del país es una gran expresión de amor a la arquitectura europea.

Pero volvamos a la historia.

Hasta acá, todo bien. Hay un asesino y hay unos policías. Todo blanco y negro, ¿Sí? Pues no. Nada es blanco y negro en esta historia. Y a pesar de que recurren a ciertos clichés narrativos, como lo es el bueno mala onda y el amigo que resulta un criminal onda Moriarty, la narrativa es llevadera y a buen ritmo. No se queda dando vueltas en el mismo asunto. Si algo lo requiere, se le da tiempo, pero no abusan, como tantas otras series que tardan cuatro episodios en solucionar un solo conflicto.

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Tiene, a pesar de la seriedad generalizada del género, un aire bastante liviano y, de a momentos, cómico. Esto hace que la historia, que no es relajada en ningún sentido, sea más fácil de llevar, ya que, a medida que avanzan los casos, lidiamos con más de una historia y más de un pasado (por ejemplo, la muerte a manos de un psicópata de la hermana de Keith, Erika).

Visualmente, la animación es muy cuidada y, particularmente, estilizada. No hay grandes momentos donde veas descuidos importantes, como ocurrió con algunos episodios de Dragon Ball Super el año pasado, por ejemplo. A nivel diseño de escenarios, no pude evitar sentirte como trasladado al mundo de los hermanos Elric. Más de una cosa te hace sentir que estás en ciudad Central y los diseños de los edificios hacen homenaje a las ciudades europeas clásicas (como ya he mencionado) y a esa serie. Es interesante el uso de la pantalla misma para interactuar con el espectador, un recurso que un poco se pierde dado que a veces las palabras están en japonés o incluso latín, pero para el nativo debe ser muy atrayente cuando la mente de Keith funciona de esa forma especial que lo distingue.

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Lo que tiene de interesante es que, a pesar de estar marcada por la muerte constante, no peca de gráfica. Sí hay muertes (muchas), sí hay sangre, pero no ves el homicidio en sí y a pesar de que la cantidad de rojo es más que obvia y que los asesinatos a los que hacen referencia te dejan bien en claro que dichos homicidios fueron terribles en más de un sentido, no es grotesco en su representación.

Otra cosa que podría destacarse es que no matan innecesariamente. Es una serie corta, no te encariñas tanto con los personajes secundarios como lo haría con una historia que se explaye por 50 episodios o más, pero a pesar de que hay heridos, no matan por matar. Se sabe que hay una conspiración, se sabe que hay gente moviendo los hilos y callando a quien corresponda, pero no elimina personajes solo porque pueden hacerlo. Todo un plus que más de uno que lo apreciará. Sin contar que, a pesar de ser sólo doce episodios, se logra un desarrollo de las relaciones y las dinámicas de equipo dignos. El malo no es malo porque sí y Keith no es huraño sin razón.

La serie tiene sus altos y bajos, sus aciertos y errores, sus genialidades y sus clichés. Pero en su totalidad es una buena historia, con una linea narrativa bastante intrigante. Sí, un buen amigo es el malo más malo. Sí, Koku tiene más secretos que la CIA. Sí, hay más en la relación de Lily y Keith de lo que se muestra. Pero en términos generales, logra atrapar, entretiene y es relativamente original. Con buena animación, personajes completos y buen ritmo. A pesar de los clichés y la imposibilidad de ver el ending entero (Netflix, te estoy mirando), creo que es una serie con un principio y un fin claro. ¿Da para otra temporada? No, todas las preguntas tienen respuesta desde mi punto de vista. Pero véanla y háganse su propia opinión. El resto sólo el tiempo dirá.

Puntaje: 7/10


Título: B: The Beginning4d615f456fef82be9d451c05153b2b9604458698900d5b078c7db587d2dd_w1g4

Creador: Kazuto Nakazawa

Año: 2018.

Estudio: Production I.G. junto a Netflix.

Género: Animé. Thriller. Ciencia ficción.

Sinopsis: Keith se reincorpora a la policía científica justo cuando el asesino B comete un doble crimen. Luego, un grupo desconocido roba un vehículo militar y arrasa con todo.


 

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