Rampage – Devastación: The Rock contra monstruos gigantes

The Rock se pone al hombro una cinta de acción y comedia en que lo verás enfrentarse a tres animales gigantes intentando evitar la destrucción de toda la ciudad.

Por @RockaOnTheGo

Aunque no lo parezca, The Rock es la estrella de cine más exitosa del planeta. Sus películas continúan teniendo increíbles números en taquilla, cuanto menos superando cualquier expectativa que habría de no encontrarse el ex-luchador de la WWE en la ecuación. Su carisma y capacidad física para imponerse todo el tiempo en pantalla siempre terminan potenciando cualquier comedia o film de acción del que es parte y por supuesto Rampage no es la excepción.

Adaptación de la franquicia de videojuegos homónima, que seguramente no suene muy familiar en un principio pero cuya imagen de tres monstruos destruyendo una ciudad traiga a la cabeza memorias del arcade, la casa de alguna amistad o como mínimo del hecho de que es uno de los posters más populares para poner en tu negocio relacionado a los videojuegos. ¿Su trama entonces? Objetos extraños caen en la tierra convirtiendo tres animales en bestias gigantescas con sed de destrucción. Por suerte, el gorila que fue uno de los afectados tiene a un noble The Rock como su cuidador, quién terminara moviendo tierra y mares para encargarse de ayudar a su enorme amigo antes de que los otros monstruos (o los militares) lo eliminen.

Rampage 2

Con un premisa tan pero tan estúpida, una película de acción solo puede apuntar a no tomarse tan en serio a si misma y tratar de mantenerse lo más entretenida posible. La mayor fortaleza, de una Rampage bastante decente, es que tiene varios momentos en los que evidencia que le importa poco otra cosa que no sea entretener. Es una película cómoda con la que se rían con, sino también de ella. Sacando a The Rock, hay que mencionar dos interpretaciones excepcionales en Jeffrey Dean Morgan y Malin Akerman. Ambos actores entendieron a la perfección de que iba la película y dieron todo para reflejar lo caricaturesco de sus personajes, algo que usualmente suele caerle mal a los interpretes por miedo a transmitirle a la gente que están “actuando mal”. Al contrario hay que mencionar que Naomi Harris es lamentablemente un ejemplo más de sidekick femenino sin ningún tipo de personalidad o razón de existir. Y que la participación del gran Joe Mangianello es cuanto menos decepcionante.

El film tiene un muy buen comienzo, con una escena de tensión espacial seguida de una introducción amena de personajes con conocimiento animal y ganas de tirar chistes a cada rato. Aunque el humor en sus diálogos no sea de lo más fuerte, toda escena con The Rock termina ganando mucho gracias a su carisma innato. Parece que la acción va a arrancar de inmediato, cuando ya en esa primera noche caen a la tierra los objetos que terminaran agigantando a las pobres criaturas, pero no será hasta los últimos 20 minutos que terminaremos viendo la destrucción de la ciudad a mano de los monstruos (y The Rock) como la película promete.

Lo que parecía iba a introducirnos inmediatamente en la acción solo termina reiniciando las cosas, inexplicablemente dejamos atrás todo personaje introducido para comenzar a conocer un nuevo elenco que verdaderamente protagonizaran la próxima hora de película. Inexplicable, una torpeza por parte del guion que termina efectivamente dejando un mal sabor de boca ya que en su gran mayoría los nuevos personajes son mucho más aburridos que con los que parecía iba a arrancar el film. Aunque después de verla puedan rescatarse momentos haciendo memoria que provoquen unas cuantas risas, también hay que decir que durante un extremadamente largo segundo acto, el film se siente mucho menos emocionante que lo que parecía, y definitivamente menos divertido que lo que terminara siendo. Hay aproximadamente una hora de película que tiene pocas bondades para destacarle, y es tanto el principio como el final lo que termina recuperando de alguna manera el todo.

Rampage 3

Es cierto que hay películas buenas y películas malas, pero al mismo tiempo el cine contiene un rango enorme de distintas clasificaciones para todos tipo de films. Muchas personas van a clases de degustación de vinos para aprender a diferenciar las minucias de sus sabores, aromas y cuerpos, pero este tipo de cuidado no es el mismo que cuando uno discute en su grupo de amistades si prefiere la Coca o Pepsi. “Malísimo”, “ni se puede comparar”, la facilidad y comodidad atropella al discurso cuando sentimos que algo es demasiado mundano como para recibir un análisis sentido. Pero la realidad es que las malas películas tienen un arco iris de variedades.

Films como The Room o Plan 9 from Outer Space son consideradas dos de las peores películas de la historia mientras son vistas y disfrutadas por miles de personas año tras año. En los 80 y 90 disfrutamos de una cantidad ridícula de films de acción, sin embargo terminamos recordando un puñado de ellas, y la gran mayoría no por sus virtudes cinematográficas ni artísticas. Qué es una buena película sino una que se puede disfrutar, y más importante: una buena película sabe las cosas que ofrecerle al espectador para aumentar su disfrute. No será Kubrick realizando los pasillos del hotel Overlook de forma arquitectónicamente imposible para sumar una extraña sensación en el subconsciente. Pero una tonta película de acción que sabe cuando entregar muertes ridículas tiene un mérito similar que no debe ser desacreditado por tratarse de un género tan poco refinado. Lejos de una obra maestra, o de algo verdaderamente especial, resulta un ejemplo perfecto de que cuando los films se hacen con las intenciones correctas puede incluso rescatarse muchas cosas de un producto tan innecesario y estúpido como este.

Rampage entrega muchas risas, aunque no por sus insistentes chistes en el dialogo, y The Rock termina poniéndose al hombro toda una aventura de monstruos gigantes que hacia el final termina entregando toda la destrucción y acción que debe tener. No defrauda las expectativas a pesar de no tener nada muy especial para ofrecer, transformaron una adaptación de videojuegos, que literalmente a nadie podría interesarle, en una película que con justicia terminará atrayendo a más de uno con dudas haciendo a la fila para comprar entradas.

Puntaje: 6.5/10


Título: Rampage – Devastación

Dirección: Brad Peyton

Guion: Ryan Engle, Ryan Condal y Carlton Cuse

Elenco: Dwayne “The Rock” Johnson, Jeffrey Dean Morgan, Malin Akerman, Joe Manganiello y Naomie Harris

Música: Andrew Lockington

Fotografía: Jaron Presant

Género: Acción, Comedia

Duración: 107 min.

Sinopsis: Tres objetos misteriosos caen en la tierra. Tres feroces animales de pronto incrementaran increíblemente su tamaño, volviéndose extremadamente violentos en el proceso. El especialista en primates Davis Okoye (The Rock) parece ser el único con las herramientas y voluntad para eliminar estas monstruosas criaturas sin destruir la mitad de la ciudad en el proceso.

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