[REVIEW] 13 Reasons Why – Segunda Temporada

Podríamos contar con más de 13 razones por las que no ver esta innecesaria segunda temporada de 13 Reasons Why, la producción que Netflix estrenó el pasado 18 de mayo.

Por @mauvais1

ATENCIÓN: ESTA REVIEW PUEDE CONTENER SPOILERS. ENTRAR BAJO ABSOLUTA RESPONSABILIDAD.

Se pueden buscar docenas de cuestiones que de alguna manera justificarán que 13 Reasons Why tenga una segunda temporada, alejándose claro de la mojigatería de pretenderla una oda al debate y exploración de conflictos adolescentes. Los argumentos que primero se nos ocurren tienen que ver con el movimiento y reacción, simples como las mismas leyes de la termodinámica. El escándalo del mostrar suicidios, maltrato y violaciones con las reacciones que generan per se, podría decirse sin ambages. ¿Pero qué es entonces esta temporada, sino un arrebatador circunloquio de necesidades puramente económicas? Nadie se asombra claro, porque todos sabemos que es una serie en un servicio streaming que debe generar las ganancias requeridas, que atrape al espectador con su misterio a resolver o desarrollar y lo mantenga con el binge-watching. Objetivos claros y comprensibles, pero que entonces enrarecen muchos de los argumentos que declaman.

Para una mejor comprensión de lo que nos referimos nos encontramos en el meollo de conseguir ejemplos claros, lineas argumentales que ayuden a descifrar y explicar nuestra postura frente a lo que creemos es un claro extravío de lo que propone a lo que muestra. Comencemos por la sinopsis; Cinco meses después del suicidio de Hannah, el caso contra la Liberty High va a juicio, volvemos a encontrarnos a todos los protagonistas de los casetes ahora como testigos, hecho que dará pié a que cada uno de los episodios esté narrado por ellos y con esto, la versión que ellos tienen no solo de la joven sino que también de las historias de las que fueron protagonistas. La otra verdad, la posverdad, inserte otros. El primero en comparecer en Tyler Down, personaje que comienza con la pasión de quien quiere que la verdad sea expuesta sin sutilezas, algo como el fanatismo del convertido, purga interna, arrebato de heroísmo, señalemos que era parte de la lista que llevó a la joven a tan terrible final. Él, un aborrecido fisgón necesita liberarse del peso culpable en esta declaración y se juega el todo por el todo. Destrozado por la abogada del colegio, baja del estrado y da comienzo, como un prologo de tragedia griega, al coro de personajes que desfilarán en los siguientes episodios.

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A un fantasma no se le puede reprochar nada“.

Contra el viento del norte – Daniel Glattauer

Tony Padilla, Jessica Davis, Justin Foley, Alex Standall, Zach Dempsey, Courtney Crimsen, Ryan Shaver, Marcus Cole y hasta el mismo Bryce Walker tendrán la oportunidad de contar su versión de los hechos, aderezándolos, claro, con sus matices. Harán entonces un repaso por lo que supimos en voz, grabada, de Hanna. La joven estará presente toda la temporada, y no solo como el recuerdo a veces cuestionado y otras ponderado de los sucedido, sino que también como una aparición que perseguirá a Clay Jensen, apurando e interviniendo no como una visión recurrente, más bien como una sombra del más allá con cuestiones por resolver. Entonces suenan las alarmas en nuestro fuero interno, porque el mismo es una provocadora romantización de la muerte, o aun peor, del suicidio. @GiuCappiello me comentaba al respecto cuando yo pensé que esto daba a pensar que era posible volver a ver a quien perdimos, de una manera tan disruptiva, para poder dar un final adecuado. Después de intentar resolver los problemas quitándose la vida, me decía ella, pregonan la posibilidad de hacerlo mediante un más allá, de la permanencia de la existencia, aunque sea desde otro plano. Se deja implícitamente, la posibilidad de poder volver de esa manera para terminar con lo inconcluso, restando merito al definitivo desenlace de la vida, como es la muerte. La crítica no va por cuestiones meramente estéticas, es lo que implica el mensaje que da.

Si te interesa leer más: “13 Reasons Why”: El arrebato de significado a la muerte

¡Catherine Earnshaw, ojalá no encuentres descanso mientras yo siga con vida! Dijiste que yo te había matado, ¡pues entonces persígueme! Las víctimas persiguen a sus asesinos. Yo creo que hay fantasmas que vagan por el mundo, lo sé. Quédate siempre conmigo, bajo la forma que quieras, ¡vuélveme loco! Pero lo único que no puedes hacer es dejarme solo en este abismo donde no soy capaz de encontrarte“. Exclamó roto de dolor Heathcliff cuando su amada Catherine muere en Cumbres borrascosas de Emily Brontë. El juego desatado por los guionistas de 13 Reasons es macabro, noveliza no solo la muerte por suicidio, crea un enlace permanente con la persona muerta haciéndola regresar como esa sombra capaz de interpelar, protestar y enloquecer, esto último llevando la historia de Clay a un fangoso terreno psiquiátrico del que no dan pistas certeras y por lo tanto lo dejan a la sensible imaginación de los espectadores. ¿Qué tipo de debate, como constantemente sugieren, a merita esto?

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“El horror de habitarme, de ser -qué extraño- mi huésped, mi pasajera, mi lugar de exilio”. Alejandra Pizarnik

A lo largo de los episodios veremos como Jessica Davis intenta llevar adelante su vida luego de lo sufrido en manos de Bryce Walker, el jugador estrella del colegio, que abusó de ella estando inconsciente. La presión social, está vez bien retratada, le crea una flagrante alteración que desarma por completo la pretendida tranquilidad. Es una constante que crece a medida de que los adolescentes descubren otras posibles victimas, ya no son solo Hanna y Jess, está Chloe, novia actual de Bryce que puede y es abusada en varias formas; en las que cuenta, la denigrante manipulación psicológica. A su vez y por ello, Jess sufre el acoso de sus compañeros. La tildan de fácil y provocadora en un ambiente del que parece carecer de cualquier figura con la que puedan contar, profesores, autoridades, nadie ve o intuye lo que sucede. De hecho se niegan, de manera oficial, a tratar el tema del suicidio de Hanna y hasta el fallido intento de Alex Standall, si recuerdan el final de la temporada anterior. Total absoluta y negación. Se nos representa entonces el tabú que toda sociedad crea alrededor de un tema u objeto para desaparecerlo. Sino se habla de eso, es que no está sucediendo. La serie crea un ambiente enrarecido en torno al tema, una crítica que nos parece acertada y que expone de manera cabal mucho de la discusión que hoy se lleva a cabo. Las victimas ignoradas, peor aún enmudecidas e invisibilizada. Pero Jess al contrario que ellos, se ha quedado, ha perseverado y paga esto con creces. Pero al atreverse se sobrepone y denuncia. Tras convencerse de que ella debe ser quien lo detenga se expone y logran llevar a juicio a Bryce Walker. En una escena conmovedora en que las diferentes mujeres del show hacen una metáfora de las victimas y sus atacantes termina el juicio con una somera pena para el violador, tres meses de prisión en suspenso y salida bajo fianza.

El atroz encanto del drama, el golpe de efecto y la representación de una realidad que conocemos y es vista. Un juez hombre libera al abusador, sabiéndolo y entendiéndolo como tal, pero que le da el beneficio de la duda al dejarlo irse en circunstancias que no terminamos de entender pero que modifican completamente el panorama para el espectador. Fomentar el debate, visibilizar una realidad que puede ser modificada al poder discutirla, llámese como quiera, pero que aquí somete cualquier tipo de esperanza en las victimas de violencia de genero. Mujeres que necesitan el valor, casi de héroe de saga fantástica, para atreverse a denunciar. ¿Por qué? Por el simple hecho de que primero se las culpará, así sea con la manida “nunca debiste meterte con gente de esa calaña”, se las convierte en disparadores, en causas, como bien lo representan en la serie. Y aún así, en la búsqueda de justicia se la somete a una derrota humillante. Entonces, hagamos el ejercicio de ver una adolescente victima de esta situación viendo esta representación de una hipotética respuesta a su situación, un ejemplo de “y si me atreviera a denunciar…” Pues, y aún en nombre de sostener un drama ficticio en pos de desarrollar una trama, es despreciable. Porque en definitiva advierte que todo intento será inútil, no hay posibilidad de que logre justicia alguna sobre su causa y solo se someta a una exposición social como le sucede a Jess.

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La vida es muy corta para ser pequeños. El hombre nunca es tan masculino como cuando siente profundamente, actúa fuertemente y se expresa con franqueza y fervor”.
Benjamin Disraeli

Podría seguir una larga lista de peros, podríamos tomar cada linea argumental y deshacerle en los ciento de pedazos que se nos ocurran hallando equívocos que descontextualizan sus proposiciones en meras circunstancias de plot twist dramáticos para mantener a los espectadores visionando la serie. Como la que tiene a Tyler Down como protagonista, el joven que ve como su sentido de justicia, una que intenta esforzadamente llevar a cabo es puesto en un territorio hostil del que no tiene escapatoria. Se le niega la oportunidad de enmendarse, juzgado y condenado por sus pares, sentencia que cumple sin rechistar por cierto, ve como otros, en especial Bryce Walker, no lo es y por lo tanto se convierte en su obsesión. Lo cree el mayor culpable, quizás proyectando la propia, o tal vez encontrando en él la posibilidad de terminar con todo. Es decir, al condenarlo pone fin al desacierto que ha creado el suicidio de Hanna. En definitiva, el proceso es arduo, con el fanatismo del converso es inflexible en su determinación, lo que trae más de un problema y es ahí donde entra el delicado tema de las armas de fuego, la justicia por mano propia. Como le sucedió a él, juzgará y condenará a los otros sin ambages, los expondrá con violencia, siempre observando que no es suficiente, que aún así se liberan y medran. Marcus Cole, el mismo Bryce, sortean los obstáculo y cuando caen son salvados. El espiral descendente es vertiginoso. Encuentra en la practica de tiro una válvula de escape, que no lo ayudará con el estrés de todas maneras.

Es francamente desoladora la trama de amor con la hermana de su nuevo amigo Cyrus, la jovencita Mackenzie. Los limites que transita son terreno inexplorado para su corta edad, el nivel de ansiedad desquiciante. Tras el descubrimiento de sus actividades, que rozan lo delictivo en busca de justicia, es enviado a un campamento de adolescentes problemáticos. Fue rescatado a último momento, lo entendemos así, lo advierten los mismos guionistas con una serie de guiños posteriores en su comportamiento. Todo ellos para llegar a una de las escenas mas violentamente gratuitas que la serie se puede preciar en poseer. La espantosamente conmovedora escena del baño. La violación, la humillación y la exposición que se hace del personaje para caer en la más miserable de los paralelismos que yo, vale la aclaración, he leído. La primer temporada termina con la muerte de Hanna, con ese proceso detalladamente puesto en imágenes, que es el suicidio. La joven se quita la vida por varias causas que expone, una de ellas la violación a la que es sometida por Bryce. Aquí Tyler después de pasar por las mismas circunstancias se arma hasta los dientes y sale en busca de las victimas de su arrebato vengativo. ¿Si comparamos ambos finales de temporada podríamos argumentar qué la muerte física de ella es aquí emulada como la muerte de la hombría de Tyler? Él posee el poder de respuesta, tiene una herramienta para hacerlo, no justificable, pero pelea, ella simplemente muere, su única herramienta es huir. La imagen del adolescente con un fusil M16 buscando retribución, es también la representación de una masculinidad menoscababa que intenta exorcizar. Él se sobrepone atacando, ella no se sobrepone nada, muere, se mata. Parece, y se nos disculpará el poco tacto en lo siguiente, que el culo masculino se valoriza diferente al femenino. Asco.

Clay Jensen se comporta de la manera más ridícula al interponerse entre Tyler y la escuela, aun antes de siquiera proteger a los otros, que ignoran lo que sucede. Sale a la calle y juega a un heroísmo por demás ficticio, que se aleja de una realidad planteada y cae, definitivamente, en el drama de una serie más. Que no está mal, si no contamos con todo lo que persigue ciertas finalidades que dicen llevar adelante. ¿Final? Claro que no. Un plot twist que da para una tercer temporada, un acto cobarde que deja un arco argumental a mitad de camino, condenan al personaje a una caída libre hacia lo más siniestro y aterrador, para en un último y amañado instante lo recuperen, librándose así de las repercusiones de una masacre escolar. No es un acto de divina misericordia, es cobardía de enfrentar ese giro que proponen y posponen premeditadamente, y que en definitiva solo buscaba el enganche de los espectadores.

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Todo esto surge de un interesante dialogo con @GiuCappiello del que seguramente podremos publicar con más detalles en futuros artículos. Por lo pronto, esta son solo algunas de las “razones” que entiendo hacen de esta segunda temporada una desagradable experiencia de visionar. Al respecto de las fotografías con que se promocionó la serie, solo un elemento aglutinador que no suma en absoluto y que flagrantemente olvidan hasta que el Deus ex machina lo necesite para cerrar ciertos cabos sueltos.


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Título: 13 Reasons Why

Dirección: Brian Yorkey (Creador), Thomas McCarthy, Kyle Patrick Alvarez, Gregg Araki,Carl Franklin, Jessica Yu, Helen Shaver

Guion: Brian Yorkey, Elizabeth Benjamin, Diana Son, Thomas Higgins, Nathan Jackson, Nic Sheff, Hayley Tyler (Novela: Jay Asher)

Reparto: Dylan Minnette, Katherine Langford, Christian Navarro, Alisha Boe, Brandon Flynn,Justin Prentice, Miles Heizer, Ross Butler, Devin Druid, Amy Hargreaves, Derek Luke, Kate Walsh, Michele Selene Ang, Brian d’Arcy James, Sosie Bacon,Steven Weber, Mark Pellegrino, Ajiona Alexus, Henry Zaga, Steven Silver, Tommy Dorfman, Robert Gant, Keiko Agena, Uriah Shelton.

Productora: Netflix / Kicked to the Curb Productions / Anonymous Content / July Moon Productions / Paramount Network Television Productions

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Acerca de Marco Guillén 1964 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

4 Comments

  1. Gracias por este review y poner en mas palabras las mismas apreciaciones que tuve de esta segunda temporada. A mi ver, aun con errores garrafales la primera había logrado abrir un camino de dialogo, una mirada a la oscuridad del suicidio que se cerró en esta entrega por cobardía, principalmente. Coincido a full en todo y me encantó ese paralelismo entre la reacción de Hannah y la de Tyler. Excelente.

  2. Me copa la nota, pero creo que estaría bueno cambiar un poco el lenguaje y hacerlo más fácil de leer. Hay muchas palabras “circunloquio, ambages, pregonan” que hacen medio dificultosa la lectura y al ser un blog creo que debería ser más fluida la lectura. Venía a dejar esa critica constructiva a esta reseña, espero les sirve 🙂

    • Gracias por tu comentario. Primero y principal somos una web y no un blog (por más que estemos en esta plataforma); segundo, tratamos de que el lenguaje sea accesible pero también técnico y profesional. Por último, tenemos gran variedad de redactores con distintas formas de escribir. En ese campo nos destacamos. Espero que haya aclarado tu duda. Un saludo.

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