“Luis Miguel, La Serie”: Los 10 Mandamientos

Para muchas religiones el domingo es un día sagrado, el día de descanso, el día de la oración y la devoción al respectivo Dios. Como los fieles esperan cada domingo para asistir al templo, podemos asegurar que todos los fanáticos de Luis Miguel la serie, esperamos durante trece semanas que llegara el séptimo día, para que el bien aventurado de Diego Boneta apareciera en pantalla, interpretando al sol de México cerca de sus veinte años.

Por @mary_putrueli

Netflix entendió desde el principio la liturgia que rondaba a Luis Miguel. Y como aquellas viejas épocas donde debíamos esperar una semana para saber cómo continuaba nuestra serie favorita, nos fue entregando un episodio por semana. Y aun así, Luis Miguel la serie, en estos tiempos donde todo es ahora y nadie puede esperar por nada, se convirtió en un suceso que trascendió la señal de streaming, volviendo a ubicar a unos de los cantantes más famosos del mundo en boca de todos. Haciendo famosos a todos sus actores de un día para el otro (dueños de un talento acorde a la súbita fama) y desde ya, mancomunando al pueblo en una única y ferviente pregunta: ¿Dónde está Marcela, la madre de Luis Miguel?

Rumores cada vez más confirmados aseguran una segunda temporada, en que se develaría el misterio del paradero de aquella bella mujer rubia que hoy sigue siendo el peor calvario en la vida del astro mexicano.
Pero no todo es religión en la serie sorpresa de este año, ateos y agnósticos de todo el mundo no daban dos pesos por la propuesta. ¿Una serie sobre la vida de Luis Miguel? ¿En serio, Luis Miguel? Si señores todos aquellos que no creían ni daban una limosna terminaron por bajar la cabeza al son de – Por mi culpa – y no pudieron negar que esta serie es una de las mejores cosas que nos pasaron en este 2018 (aun cuando quedan cinco meses para que termine).

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Pero ¿de qué se trató este fenómeno que aún hoy, ya emitidos todos sus capítulos sigue siendo tema a analizar? Vamos a intentar, Dios mediante, llegar a alguna conclusión. Spoiler Alert: este artículo puede contener alguna que otra blasfemia.

I. Amarás a Dios sobre todas las cosas.

Podríamos pensar en Luis Miguel como un Dios, o tal vez mejor, reconocerlo como un hombre común y corriente que desde muy pequeño fue impulsado (o forzado) a convertirse en un Dios de la música y así considerarlo como una religión para tantos fanáticos y fanáticas. Si algo queda claro en la serie, es que el pequeño Micky era un niño con los mismos intereses que cualquier infante: pasar el tiempo con sus amigos, jugar a la pelota en la calle, no tener obligaciones ni preocupaciones. Sin embargo la presencia de su padre impidió todos esos sueños y lo llevaron a toparse directo con la fama a muy corta edad.

Luis Miguel construyó su carrera, en ocasiones casi a pesar de él, desde muy niño, a base de esfuerzo y de dejar en el camino tantos placeres y disfrutes que intercambió por pocas horas de sueño, por días eternos entre ensayos y noches de estudio (toda esta etapa de niño la podemos ver magistralmente interpretada por el pequeño Izan Llunas, nieto del famoso cantante Dyango, quien actualmente parece calcar la vida de quien recreó en pantalla, ya que realiza presencias y pequeños conciertos casi a tiempo completo).

Netflix, Luis Miguel Mexico Premiere, April 2018

Quizás en su etapa de adolescente (la más complicada y emotiva para Luis Miguel ya que es cuando ve por última vez a su madre) haya sido irónicamente la menos viciada del cantante. De pequeño fue la efedrina que el padre sugirió, de grande Micky por si mismo se adentró en una camino de excesos, drogas y alcohol, pero de adolescente solo era un joven cuyo principal miedo era volver a recuperar la voz que parecía haber perdido (Luis de la Rosa estuvo a cargo de la interpretación de Micky, siendo el único actor que no canta en la serie, sus canciones fueron interpretadas por Diego Boneta y luego retocadas en post producción).

Y desde ya, todo el mundo conoció a Diego Boneta como el actor que hace de Luis Miguel. Pero Boneta tiene sus méritos, no solo en el trabajo previo que realizó para componer a Luismi, separación de diente delantero mediante, si no la perseverancia para poder llegar a alcanzar las notas musicales que parecían ser el mayor desafío y que logró superar con creces. En esta primera temporada, con idas y venidas en el tiempo para mostrar toda la vida del astro desde sus comienzos de pequeño hasta sus veintilargos, quedó claro que Luis Miguel supo ser un Dios para la infinidad de fanáticos que tuvo y tiene repartidos por toda la estratosfera y que bastó solo una serie para recordarnos por qué lo amamos tanto, y por qué fue un icono en la década de los noventa que hoy vuelve con la fuerza de un sol arrollador, para afirmar que amarlo es un placer.

II. No tomarás su santo nombre en vano.

Luis Miguel Gallego Basteri, portando el apellido de padre y madre respectivamente, apodado Micky por la familia y Luismi por sus fans, fue conocido en primera instancia por todo el mundo como “El Sol de México“. Según lo que muestra la serie el cantante posiblemente le deba a su padre hasta el apodo con el que fue conocido por primera vez en todo el mundo, ya que en una reunión es Luisito Rey quien aporta la idea de llamarlo así. Por otro lado su madre Marcela Basteri, lo llama desde pequeño “mi sol”, pudiendo ser ese el verdadero inicio del primer gran apodo de Luis Miguel. Y para brindar una tercera voz en el cuento, uno de los productores de la compañía EMI, afirma haber sido el responsable.

Si hay algo que la serie ha logrado con el punto de vista que han elegido contar la intrigante vida del astro, es hacer duda de todo y todos; ¿Era el padre así de monstruoso como lo compone el majestuoso Óscar Jaenada? ¿Era su madre una mujer sufrida y sumisa que desapareció de la faz de la tierra sin dejar rastros? Posiblemente la verdad nunca sea develada, pero el público ha conocido sin duda la otra cara del sol, basada en los libros de Javier Leon Herrera “Luis mi rey” y “Luis Miguel”, lo que fue real y lo que fue leyenda urbana, pues yo no lo se, no se tú.

III. Santificarás las fiestas.

Tanto se habló de los excesos en la vida de Luis Miguel que los productores decidieron no dejar de lado esa faceta del actor. Si no fuera por su representante Hugo López, quien no se dio por vencido y tuvo paciencia de santo con el cantante, posiblemente hoy la historia sería más parecida al niño prodigio de mi Pobre Angelito, que a la que acontece hoy, ubicándolo como una estrella absoluta.

Hugo López, interpretado por el argentino César Bordón, quien inmortalizó en la serie el “che boludo” y la frase “Nunca nadie se arrepiente de ser valiente“, haciéndonos recordar al gran Jorge Luis Borges, fue sin duda su ángel de la guarda, respondiendo y preocupándose por él, nunca perdió las esperanzas y soportó, junto a varias desgracias familiares, las épocas más oscuras del cantante, donde todo era fiesta, drogas, whisky, irresponsabilidades. Lo que se dice, un incondicional.

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IV. Honrarás a tu padre y a tu madre.

Tal vez Freud y Almodóvar tenía razón y todo se trate sobre la madre, pero no cabe duda alguna que la verdadera estrella de esta serie (dejando de lado a su protagonista, claro) es el padre Luisito Rey.

Un hombre diabólico, un cantante frustrado que vio la posibilidad, en su hijo, de proyectar todo lo él no pudo lograr. Capaz de drogar a su hijo para que rinda más, explotarlo hasta el desmayo de cansancio, alguien que vivió todos los lujos a costa del trabajo de otro, otro que era su hijo. Poco le importaron el resto de sus hijos, ni hablar de su mujer, de quien ya hablaremos, los intereses de Luisito Rey tenían forma de botella de whisky, línea de cocaína y curvas de la mujer de turno.

Uno de los tantos aciertos que tiene la serie es el casting realizado, es que todos absolutamente todos brindan actuaciones espectaculares, pero lo que hace Óscar Jaenada es de otro planeta. Tal vez él lo sea también, no lo sabemos, pero sí está claro que el hombre es un talento absoluto. Logró trascender a su personaje hacia remeras, tazas, mochilas con la leyenda “Luisito Rey te odio” con su cara y bigote allí impostado.

Son tal vez las escenas donde se luce Jaenada las que tiñen a esta serie biopic de Luis Miguel, en una propuesta de suspenso, una comedia por momentos, un thriller psicológico. Queremos spoilear lo menos posible (aunque confiamos en que no perdieron su tiempo y hayan visto la mejor serie de este año) pero todos recordamos una escena en particular de perfil del actor, donde el hombre con un mínimo gesto de sus labios y una mirada fría como el viento, nos heló la sangre a todos. Su contrafigura, la actriz italiana Anna Favella se hizo cargo del papel de la madre, Marcela Basteri, aportando el lado sensible, amable, inocente, si se quiere, para matizar con tanto maltrato y despotismo de Luisito Rey. Favella genera empatía instantánea con el público, más allá de que casi todos sepamos que nada se sabe de ella en la vida real, los dotes de interpretación de la famosa actriz son una caricia en el huracán Jaenada.

Este duelo de actores encuentra su punto álgido cuando Luisito Rey pone al Micky adolescente en la difícil situación de elegir entre él o su madre, allí con sus hermanos llorando. Ese será por siempre el momento que defina la vida de Luis Miguel, pese a quien le pese; si se hubiera quedado con su madre tal vez no sería quien es hoy, nunca lo sabremos, lo que si no da lugar a duda es que desde ese día Luis Miguel se ha convertido tan solo en un hombre que busca una mujer.

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V. No matarás

Humberto Hinojosa Ozcariz es el director de Luis Miguel la serie, alguien que hace de la puesta en escena un trabajo minucioso y exhaustivo. Todo detalle es cuidado, la ambientación para cada época retratada en el tiempo, la propuesta narrativa no lineal que juega con el suspenso (algo no muy común si hablamos de una serie que retrata la vida de un cantante de boleros y romance). La composición de cuadro, la presentación y construcción de cada personaje, por menor que sea, todo el trabajo pensado al servicio del guión, el cual no tiene fallas y reposa en las manos de un director que apuesta a todo, y sale victorioso.

Promediando el final de la serie, todos nos comíamos las uñas por saber cuándo iba a ser el último momento donde veríamos a Marcela con vida, Ozcariz nos regala una escena para el recuerdo, tal vez la mejor de la serie. Luisito Rey necesita una firma de su esposa (de la cual ya se encuentra separado, en términos físicos, al menos) para un contrato de la carrera de Micky. Marcela necesita con toda su alma ver a su hijo, a quien no ve hace tiempo, desde aquel día en que tuvo que decidir entre ella y su padre. Luisito la invita a Las Matas – España – prometiendo que verá al niño allí y ella por supuesto confiada y feliz por ver a su sol nuevamente, asiste a la casa donde se encuentra su marido.

Marcela toca la puerta, ya el encuentro entre ambos, la mirada, el climax sugerido en solo segundos es terrorífico. Ella pregunta por su hijo, y él con la mejor sonrisa del mundo la invita a pasar. La madre de Luis Miguel entra a esa casa y es la última vez que sabremos de ella, al menos en esta primera temporada. Todo cierra con un plano general sobre el exterior de la casa que nada tiene que envidiarle a El Resplandor (no, no exagero) en términos inquietantes. Así nos topamos de lleno con una escena simple y perfecta para contar algo sin todo un diálogo maratónico que lo explique. Queda la duda, si allí muere, si el padre la mata, si la enterraron con el tío en el jardín de la casa. Si Luisito Rey es culpable, o no.

VI. No cometerás actos impuros

Impuro o no impuro, si algo le faltaba a la serie para ser completa son algunas escenas, no se si podríamos decir cargadas de un erotismo descollante, pero todas y todos agradecimos la jugada de poner en primer plano la parte trasera del señor Diego Boneta. Nada es condescendiente aquí, si estamos contando la vida de unos de los mayores símbolos sexuales que nos regaló la música mexicana, pues coño mostremos esa vida sexual que tenía la estrella en cuestión. Boneta fue generoso y mostró más de una vez en primer plano su cuerpo como Dios lo trajo al mundo, sin embargo la pantalla alcanzó temperatura cuando sin mostrar tanto nos regalaron unas de las mejores escenas eróticas entre Boneta y Camila Soldi, quien interpreta a Erika, una prima de Luis Miguel. No, tan lejos no fueron, se dicen primos, porque el padre de ella lo quiere como a un hijo, no hay relación sanguínea mediante. Solo la certeza rotunda, se desean y juntos son un fuego símil a cuando calienta el sol.

VII. No robarás

¿Cuántos villanos nos ha regalado el cine, las series, los comics, la literatura? De toda clase, color, con distintos superpoderes, inmortales algunos. Lo que nadie podía imaginar siquiera es que íbamos a tener a uno de los mayores villanos de la historia, ahí metido en la serie de Luis Miguel, con traje y corbata, con un mostacho que envidiaría el mismo Dalí, con unas cadenas de oro colgando propias de Mister T, el señor Luisito Rey (y dicen que en la vida real era mucho peor ¿cómo es esto posible?) interpretado por el ya mencionado Óscar Jaenada. Estamos en condiciones de afirmar que este fue y será el mejor villano que vamos a ver pasar este año, y posiblemente pueda quedar entre los diez finalistas si hacemos un ranking.

Con todo lo que hemos mencionado de las andanzas de Luisito, que incluyen posible asesinato (sea material o intelectual) de la madre de sus hijos, inyectar con efedrina a su hijo, arruinarle su vida amorosa, provocar que casi vaya a la cárcel. Luisito no se privó de nada y por supuesto no solo le robó a su hijo, sino que evadió impuestos provocándole a Micky una deuda con hacienda, cerca de los veinte millones de dólares. Aún así el trabajo superlativo de Jaenada logró que tuviéramos algo de simpatía por este hombre sin escrúpulos, y en uno de los últimos capítulos cuando ya está muy desmejorado, y va a un recital a pedirle disculpas (y dinero claro) a su hijo, con una pata de jamón a cuestas (que belleza de escena, señores), no pudimos dejar de sentir algo de lástima por él, aunque vayamos a odiarlo hasta el fin.

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VIII. No dirás falso testimonio ni mentirás

Uno de los momentos más difíciles en los inicios de la carrera de Luis Miguel, fue reconocer ante toda la prensa, que realmente él no era mexicano. Había nacido en Puerto Rico, y su familia enseguida se mudó hacia el país del chavo de ocho. Su padre, ante la negativa del hijo por verlo, hizo correr el rumor que llegó a las noticias de manera inmediata. Aún admitiendo esa mentira, Luis Miguel encontró el apoyo de periodistas y de su público, y carta blanca para seguir negando algunas cosas en su vida que pedían a gritos ser contadas o reconocidas. Entre ellas la hija no reconocida que había tenido con la modelo Stephanie Salas. Tema que también el cantante autorizó se mencionara en la serie.

Con tantas debilidades y falencias en su vida, esta serie llegó para romper varios mitos y contar verdades que en vez de perjudicarlo, lo mostraron como un hombre con un pasado y una infancia muy difícil, con una familia conflictiva y con un único deseo a flor de piel que marca cada paso que da, esperar que un día cuando amanezca, aún cuando los demás ya se hayan ido, su madre vuelva.

IX. No consentirás ni tendrás deseos impuros

No, no vamos a volver a hablar sobre todo lo que hayamos pensado o deseado acerca del bienaventurado Diego Boneta. Pero si hablaremos sobre el trabajo preciso con el que llevó a cabo su personaje y las escenas brillantes que tuvo con Jaenada, su padre biológico (aunque ahora por supuesto ya salieron como cinco o seis posibles candidatos que podrían ser el verdadero padre de Luis Miguel) y las escenas compartidas con César Bordón, representante y figura paternal en los tiempos que Micky más lo necesito.

Un regocijo las interpretaciones de estos tres señores, Boneta tenía la presión más fuerte y todos los ojos puestos en él. Desde la primera imagen que Netflix compartió de él ya en personaje, comenzaron los comentarios a favor y en contra. Sí, tan solo una imagen bastó para que todos opináramos sobre si se parecía, sobre si no. Si este chico, que habíamos visto en la película Rock of Ages, podría estar a la altura para contar la vida de una mega estrella de la canción latina. Y bastaron cinco minutos del inicio de la serie para despejar todas las dudas: Diego Boneta es la mejor elección que pudo hacerse para interpretar a Luis Miguel, desde ya su parecido físico ayudó, pero el talento de Diego radica en un nivel actoral alto, en una sensibilidad y compromiso para abordar el personaje y en compartir el don natural con el ídolo, unas cuerdas vocales descomunales que demostró en todos los temas que se preparó para la serie, sobre todo aquellos que sonaban a capela.

Ya hemos hablado de Óscar Jaenada (la impureza en persona en lo que a su personaje se refiere) pero es menester nombrar la tercera parte de esta santa trinidad de la actuación que se formó en la serie. César Bordón, reconocido y talentoso actor argentino, a quien habíamos visto, entre tantos otros papeles, brillar en “Relatos Salvajes”, compuso un Hugo López formidable. Mérito doble, ya que no tuvo tanto material de archivo o referencia del fallecido López, y aun así pudo armar un personaje de cero y lo que consiguió fue un milagro actoral, logró recrear tal cual era el querido López. Un ser humano del que todos hablan maravillas, y sin saberlo o haberlo visto consiguió desarrollar hasta su misma forma de caminar y hablar. Un Hugo López que rescató la pureza que había en aquel niño que solo quería cantar y ser famoso. Otro acierto de casting este trinomio que se saca chispa en cada escena que componen por separado y en conjunto, los tres se potencian y regalan a la serie una calidad inolvidable.

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X. No codiciarás los bienes ajenos

Queda claro que a Luis Miguel nunca le faltó nada material, ya bien lo dice en su canción, “tengo todo excepto a ti“, lo cual bien podría aplicar a un amor o la misma Marcela, ese amor de madre que perdió a tan temprana edad. Pero si de amores se trata la serie hizo hincapié en dos de los más importantes que tuvo el cantante en sus primeros años: con Mariana Yazbex (su primera novia oficial) interpretada por Paulina Dávila (cuando hagan la vida de Shakira, esta es la actriz!), quien fue también la primera persona en ir abriendo los ojos de Luismi ante los manejos manipuladores de su padre.

El otro romance, que prendió fuego la pantalla, es el que tuvo con su “prima“ Erika (quien en realidad en la vida real es Issabela Camil) un amor que duró varios años y que significó mucho en la vida del ídolo. Tal vez este aspecto de la serie es el más parecido a una novela mexicana, Erika tiene su novio perfecto pero no puede negar su amor por Micky. Él por su parte tiene todo pero claro, cómo no querer algo que tiene otro y él no. Ya a final de la serie la pasión es innegable y Luismi decide ir por ella y dar rienda suelta a un amor que venía pidiendo pista para ser consumado. Estaba claro, era ella o ninguna.

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No me puedes dejar así

Llegó entonces el final de la primera temporada en la que sospechamos hubo algún que otro cambio en la última escena, dicen que los productores no se esperaban este éxito rotundo y que hicieron unos cambios en el guión para dejar la puerta abierta para la segunda temporada. No sabemos si esto es real o si todo fue pensando desde el minuto uno, como sea agradecemos esta belleza de serie, que se dio el lujo de contar con un cameo del propio Luis Miguel en el primer capítulo. Asumimos todos lo vieron, si no pueden jugar “buscando a Wally” y encontrar al ídolo mexicano por ahí sentado en la fiesta de presentación del video Cuando calienta el sol.

Nos queda entonces rezar porque la segunda temporada sea al menos tan buena como esta y que alguien nos saque de nuestra angustia y nos diga qué paso con Marcela, mientras tanto queridos creyentes pueden ir en paz, palabra de honor, perdón, palabra de Dios!


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Título: Luis Miguel, la serie

Dirección: Humberto Hinojosa Ozcariz, Natalia Beristain

Guion: Daniel Krauze, Flavia Atencio, Susana Casares, José Luis Gutiérrez Arias, Carolina Rivera, Fernando Sariñana

Reparto: Diego Boneta, Óscar Jaenada, Izan Llunas, Camila Sodi, Martín Bello,Paulina Dávila, Juanpa Zurita, Vanessa Bauche, César Bordón, Andrés Almeida,Arturo Barba, Lidia San José, Shaula Vega, Anna Favella, Lola Casamayor.

Serie de 13 episodios que narra la vida del famoso cantante mexicano Luis Miguel, una de las estrellas más legendarias de la canción latina de todos los tiempos. La serie recorre su vida y su carrera desde sus inicios, cuando era un niño que ya triunfaba con apenas 12 años en el mundo de la música.

 

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Acerca de Mary Putrueli 23 Articles
María Paula Putrueli (Mary Putrueli) nació el 26 de mayo de 1979, en la ciudad de Buenos Aires. Descubrió en la magia de las películas, al ver por primera vez Cinema Paradiso, lo que quería hacer el resto de su vida, contar historias. Enamorada del séptimo arte y de los infinitos mundos que la pantalla podía regalar, se recibió de directora de cine a los 21 años e incursionó en el mundo de la publicidad, donde no contenta con la parte de las historias que se contaban en ese ámbito, comenzó a dedicarse a la crítica de películas cinematográficas y recorrer su camino hacia a su verdadera pasión, la escritura. Entre poesías, series infantiles, cuentos, relatos breves y una primera novela gestándose, publica junto a Ediciones Croupier su primer libro “Imaginando Sueños“, siendo este el primer paso hacia lo que espera sea un viaje repleto de magníficas e inacabables historias por contar, con la humilde ilusión de tocar la vida de las personas y generar emociones que transformen a través de sus escritos. Luego de la segunda edición de su primer libro, participa con un compendio de poesías en el libro Océano Ambulante, antología poética, junto a autores nacionales e internacionales, también con Ediciones Croupier. Sus cuentos y poesías fueron también seleccionados en las distintas convocatorias ROI (obras inéditas) de Editorial Dunken, donde actualmente participa como compiladora de obras para dichas convocatorias. Funda junto a más de cuarenta autores el grupo literario Ayacucho, resultado incipiente de la primer clínica de cuento, realizada también por la Editorial Dunken. http://glayacucho.wix.com/blog Escribe sobre cine, literatura, pintura y teatro en la revista digital CRAC Magazine, en la web A Sala Llena, en Tiempo de pochoclos y en Bendita Bohemia

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