[REVIEW] La Tierra de Hábitos Constantes: Crisis de la mediana edad y malas decisiones

La Tierra de Hábitos Constantes

El film, protagonizado por Ben Mendelsohn y Edie Falco, es lo nuevo de Netflix. Un drama donde las malas decisiones están a la orden del día.

Por @Caty90

La crisis de la mediana edad es un hecho. Todos hemos escuchado alguna vez de sus efectos: gente que hace compra absurdas, gente que se separa, gente que se casa por miedo a estar solos y más. Un hecho que afecta a ambos, hombres y mujeres (aunque las historias que llegan a nosotros suelan referirse principalmente a hombres). La crisis de la mediana edad puede reducirse a tomar malas decisiones porque de golpe nos damos cuenta que ya no tenemos 20.

En este film, nos encontramos con Anders (Ben Mendelsohn), un cincuentón divorciado que parece (a simple vista) estar  disfrutando de su nuevo estado civil. Como siempre, pocas cosas son lo que parece y pronto nos damos cuenta que de feliz tiene poco. Su ex, Helene (Edie Falco) trabaja en una institución de aprendizaje para adultos e intenta ayudar a reformar definitivamente a su hijo, Preston (Thomas Mann), a quien le consigue un trabajo en esa institución para luego tener que despedirlo por embaucar a un estudiante.

La historia es un cocktail de malas deciciones, una detrás de otra, principalmente cometidas por Anders, aunque usualmente validadas por las de todos los que lo rodean. En un suburbio aparentemente idílico, todos (más allá de las máscaras) están hartos de sus vidas. Anders y Helene son simplemente uno de los supuestos ejemplos a seguir en su comunidad y eso se fue a pique cuando Anders se divorció de su esposa y dejó su trabajo.

La película te lleva en un metódico, y a veces lento, desarrollo de nuestro personaje principal mientras se adapta su nueva realidad y falla en lo que, supuestamente, generó este nuevo panorama en el que él, su ex, su hijo y todos sus conocidos toman parte: ser feliz. Ben Mendelsohn logra que su personaje sea tan frustrante para el espectador como lo es para sus conocidos. Tanto su hijo como sus amigos no entienden que pretendía lograr y no sienten simpatía por él, dado que fue su decisión estar donde todos están ahora. Mendelsohn trae a la vida al típico adulto devenido en adolescente a pesar de tener cincuenta y tantos. Esto implica que comete todos los errores que uno puede esperar de un adulto harto de su realidad.

Edie Falco es impecable en su rol de madre: natural, cariñosa, intentando no sofocar a su hijo de 27 años pero queriendo demostrarle cariño y siendo dura cuando es necesario. Igual como ex-esposa: cuando Anders (drogado y medio borracho) la confronta por su nueva pareja ella se lo deja muy en claro de una: vos te fuiste, ya no sos mi responsabilidad y le pone los puntos.

Igualmente, buena parte de la historia la lleva sobre sus hombros Charlie (Charlie Tahan), el hijo drogadicto de sus amigos (o amigos de su ex, en palabra de Anders). Charlie tiene su buena dosis de problemas con los que lidiar y, cuando por una vez no se siente juzgado, se abre con Anders. Este último logra ser para un chico perdido, una bizarra figura adulta y semi-respetable, visto desde el punto de vista de Charlie. Se hartó, mandó todo al carajo y no pretende como, según el adolescente, hacer lo que hace todo el resto del mundo.

Con la presencia de Charlie, Anders pone en tela de juicio varias cosas y aprende unas cuentas otras, sin contar los errores que junto a él comete (que incluyen las drogas). Aunque la presencia de Charlie es lo que llevará a todos a un punto de quiebre cuando decida huir para evitar ir a rehabilitación y todo lo que traerá consigo. Es aquí donde todos pondrán sus vidas en perspectiva.

Es un interesante análisis del carácter humano en ciertas situaciones detonantes (como el divorcio o los problemas que pueden enfrentar los hijos). Navega las emociones de Anders sin justificarlas pero sin quitarles mérito y nos pinta un claro panorama de la generalidad que lo rodea y de la constancia que lo agobia, tanto a él como a su circulo social. El tomó la decisión de irse y, a pesar de tener momentos de duda, cuando lo confronta con la vida que dejó atrás (la escena en el estacionamiento de la estación de trenes), no hay duda que él está donde eligió ( a pesar de que no sea 100% lo que esperaba). La mayor contra que tiene el film es su ritmo, el cual es lento al punto que sentís que viste dos horas de film en la primera media . Pero la historia logra que te quedes viendo.

Puntaje: 6/10


Título original: The Land of Steady Habits

Director: Nicole Holofcener

Guion: Nicole Holofcener, Ted Thompson (autor de la novela original)

Elenco: Ben Mendelsohn, Edie Falco, Connie Britton, Natalie Gold, Charlie Tahan, Thomas Mann, Elizabeth Marvel, Michael Gaston, Josh Pais, Sarah Wilson, Victor Slezak, Macc Plaise, Andy Prosky, Georgia Ximenes Lifsher, Tia Dionne Hodge, Evan Mirand.

Productores: Stefanie Azpiazu, Anthony Bregman

Productora ejecutiva: Jennifer Roth

Director de fotografía: Alar Kivilo

Estudio de producción: Likely Story

Distribución: Netflix

Sinopsis: Anders Hill es un padre de familia recién jubilado que decide que ha suficiente y está harto de su vida. Luego de divorciarse de su mujer, va en busca de libertad y, despojado de las comodidades de su vida anterior, se embarca en un viaje para reconciliar su pasado con su presente.

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