[REVIEW] A Discovery of Witches: Más vale dejarlas donde están

A Discovery of Witches

Al fin la cadena Sky ha dado comienzo a esta aventura por la fantasía y la literatura sincrética que creó Deborah Harkness. Un aquelarre con toda la fatuidad de los vampiros y brujas y el flemático garbo británico. Bienvenidos al descubrimiento de las brujas.

Por @mauvais1

No podremos agregar mucho sobre el evento literario que fue, en los ambientes de lectura fantástica, tras el lanzamiento de la primer entrega de la saga “The All Souls Trilogy“, en 2011, la citada El descubrimiento de las brujas, porque no hemos tenido acceso. Solo agregaremos que sentimos pena por eso, ya que la autora es una de esas autoridades en la investigación de personajes como John Dee, además de dar clases de historia europea. Mas, no podremos decir nada al respecto del escrito, así que nuestra reseña se basa únicamente en los dos episodios vistos.

Kate Brooke, Sarah DollardTom Farrelly son quienes llevan adelante la adaptación de esta reputada novela al formato serializado, cuya primer temporada contará con ocho episodios. Siendo Juan Carlos Medina (The Limehouse Golem – 2016) el director de los dos primeros capítulos. La trama, para resumir un tanto y no spoilear otro poco es, básicamente, la historia de Diana Bishop una académica que niega su condición de bruja (es la última descendiente de Bridget Bishop), que descubre un antiguo manuscrito de alquimia, durante una investigación, que la lleva a situarse en el centro de un peligroso misterio. En su camino se encontrará también con el genetista Matthew Clairmont, que mantiene en secreto su condición de vampiro.

El manuscrito es el Ashmole 782, supuestamente escrito por el personaje histórico Elias Ashmole, conocido astrólogo y alquimista del siglo XVII, entre otras actividades. Y en él estarían guardados muchos de los secretos olvidados por los brujos; como la creación de las míticas especies, llámese vampiros, demonios y otros inmortales merodeadores, que aún pululan por el mundo. Claro que, en cierta manera, ocultos a la vista de todos. Es esa la importancia del libro.

Más allá de la tan mentada flema británica que hace gala no deja de ser interesante el planteo, un tanto más maduro que otras sagas como Crepúsculo (Stephenie Meyer – 2003) o porqué no la santificada Harry Potter (J. K. Rowling – 1998). Eso sí, no hay que exigirle purismo alguno al hacerlo, en verdad, ninguno. Puesto que en definitiva es una serie que tras el thriller bibliotecario, muy al uso de Dan Brown, es una historia de amor prohibido entre especies que difícilmente puedan comprenderlo. Un vampiro y una bruja reunidos por un codiciado manuscrito, una aventura que puede sonar, convengamos, ya trillada. Algo que los guionistas logran, en contados momentos, evitar gracias a una aceitada narración que la acerca al thriller de espionaje, académico eso sí. Matthew Goode (The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society – 2018) y Teresa Palmer (Berlin Syndrome – 2017) interpretan con más ansias que sustento unos personajes algo planos y facilones, que no colaboran en verdad en mantener el interés, más bien son algo odiosos en sus acciones, y sí quizás tengamos que hablar de los guionistas a partir de aquí al referirnos a ellos.

Porque, en el caso de los vampiros, por dar un ejemplo que clarifique nuestra decepción, y no sabiendo de antemano como los plantea la autora original, son de lo peor que nos hemos cruzado. Una especie de envarada criatura que debe anunciarse como tal para tomarla por. De nocturno acechador, de antiguo habitante de esta tierra y conocedor del ajetreado devenir de la inmortalidad, nada. De sofisticado sommelier, todo, que además concluimos, ya horrorizados, puede caminar a la luz del día. Lo mismo sucede con Diana Bishop, una académica que niega su herencia, que muestran como una mujer inteligente y ponderada, que una y otra vez se negará a hacer lo que le piden, con obcecada mansedumbre. Que permite que todos la persigan y acosen sin poner un alto, llamar a la policía, lanzarles un Protego Totalum. Alguien que se sabe perseguida por criaturas tales como vampiros y brujas, salga a correr a la noche no es parte de una dramatización en ciernes, es absoluta subestimación del relato.

Hasta ahora, y solo visto dos episodios, nos preguntamos seriamente sobre el discurrir de la trama, ya que la misma se plantea más como acción y persecución que como una historia que plantee todo un universo mágico paralelo al nuestro introduciéndonos en sus reglas y cosmogonías, nada de eso, todo misterio y unos cuantos paseos por los medievales claustros de la universidad británica de Oxford. Una decepción que ni los canales de Venecia o los valles de la profunda Inglaterra pueden soportar.


Título: A Discovery of Witches

Dirección: Juan Carlos Medina

Guion: Kate Brooke (Novela: Deborah Harkness)

Reparto: Matthew Goode, Teresa Palmer, Edward Bluemel, Louise Brealey, Malin Buska,Gregg Chillin

Diana Bishop, una académica que huye de su condición de bruja, descubre un antiguo manuscrito de alquimia que la lleva a situarse en el centro de un peligroso misterio. En su camino se encontrará también con el genetista Matthew Clairmont, que mantiene en secreto su condición de vampiro.

 

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Acerca de Marco Guillén 1994 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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