[REVIEW] The Man in the High Castle (Temporada 3): Oda al imperial Fascista

The Man in the High Castle

“La realidad objetiva es la construcción sintética, que trata con una hipotética universalización de multitud de realidades subjetivas.”

Philip K. Dick

Por @mauvais1

Se nos permitirá, aquí al comienzo, sin más, que nuestro pensamiento sea ciertamente violentamente pesimista al desarrollar esta reseña, que dicho sea de paso es uno de los grandes logros de esta tercer temporada, de la adaptación que Frank Spotnitz lleva a cabo, sobre la novela del inmortal Philip K. Dick.

Vehemencia, violencia, pesimismo; sensaciones que no podemos quitarnos de encima al terminar los diez episodios. Porque si algo tiene El Hombre en el Castillo, es la idea de enfrentar al espectador con el espectáculo más artero, irónico y maliciosamente profético de lo que fue hasta hoy. La ficción se atreve a cuestionar tanto como entretener; equilibrando la crítica social y política con una trama accesible, que no subestima al espectador, al contrario lo sumerge en un “y si así fuera…” espeluznante. Muestra grandes acontecimientos históricos, que en la acción se reducen a las elecciones que los personajes, ordinarios y complejos hombres y mujeres, realizan tergiversándolo todo. Alguien que es capaz, un acto cobarde, son mariposas en el amazonas que crea vendavales en Europa.

Lo abstracto era para ellos lo real, y lo real era para ellos invisible…

Juliana Crain continúa con su investigación sobre los viajes a mundos paralelos, intentando dilucidar que es lo que buscan los nazis con este claro desajuste de las leyes cósmicas. Esos otros mundos que conoce a través de los films que Hawthorne Abendsen ha estado esparciendo por el mundo. Uno que también entiende, y de primera mano, el ministro de comercio del imperio japones Nobusuke Tagomi, porque él es un viajero también. Además de ser uno de los poco personajes que cree en una salida pacifica entre ambos estados gobernantes, los Nazis y los imperialistas japoneses.

Mientras el Reichsmarschall John Smith sigue navegando las revueltas aguas de la política, escalando sin prisas pero sin pausa los diferentes estamentos, hasta convertirse en el supremo gobernante del Estado Unido Nazi. En el camino, perdió su hijo mayor, con defectos genéticos que las leyes del Reich no permiten subsistir, en un sacrificio que el mismo joven promueve, convirtiéndolo en un héroe. Joe Blake, luego de traicionar a su padre y ser su verdugo, con los cambios llevados a cabo por el lavado de cerebro de por medio al que lo sometió Heinrich Himmler, ahora Furher del Reich, regresa a américa con la misión de limpiar esas tierras de molestos espías, traidores y otros. Ed McCarthy, Robert Childan y otros reaparecidos, son la voz del pueblo llano, los que sufren y sobreviven en estos grandes acontecimientos, los que buscan desesperadamente su sitio y claro, no solo no lo encuentran, también matan aquellos que podrían serlo.

Man in the High Castle

La larga y enrevesada historia de todos, no es más que una amalgama siniestra de pobreza de espíritu y actos de valor insignificantes, puro humo que solo deja tras su paso hedor y que no alcanza a cubrir ni siquiera una pequeña porción del horror que campa. Ed McCarthy, Robert Childan, Wyatt Price, el rabino y el falso sacerdote, las colonias en la zona neutral en general, son solo partículas que naufragan en el vendaval de los grandes protagonistas. Meros comparsas que se ajustan a las reglas cobardemente y que solo despertaran por un breve momento, en un único e intrascendente acto de valor, para luego morir en las sombras de un anonimato aterrador. Todo es oscuro, sucio y traicionero aquí. Proyectan a fuerza de ser empujados una rebeldía sin plan concreto, manotazos de desesperados náufragos, como si esto solo sirviera para mantenerlos cuerdos en este mundo de locos, como acto último de venganza, más no de concreta búsqueda de destruir el in statu quo ante.

Ellos son la contraposición de los Nazis y los imperialistas japoneses, certeros y fríos calculadores, siempre un paso adelante de toda manifestación de rompimiento con lo establecido. Son a lo largo de la temporada, quienes más en claro tienen sus planes y finalidades, mejor organizados y de acciones rápidas. Son los que se valen de las dudas morales y éticas del enemigo para dar el golpe, que no ahorran sangre al momento de cumplir con sus ordenes.

Heinrich Himmler con la ayuda del doctor Josef Mengele, ha creado la maquina capaz de cruzar los mundos, en un intento de llevar el Reich a una máxima expresión cósmica y temporal, en un impresionante y esperado giro que la serie toma sumergiéndose en la ciencia ficción pura y dura. Pero lo realmente importante aquí son los motivos que los personajes van delineando a los largo de los episodios; cada uno de ellos tienen una finalidad en el entramado que los llevan a la siempre presente Juliana Crain y John Smith, el gran protagonista de esta temporada. Al tener acceso a los films, Smith, ha comenzado a dudar, dejando que por un momento su adormecida conciencia respire la demoledora bocanada de aire capaz de hacerlo trastabillar en sus principios. Convengamos que es un traidor a su patria, exsoldado americano en la 2° guerra, que oculta su rastrero comportamiento en la idea de que así podría proteger a su familia. La que en realidad termina perdiendo a causa de comulgar cada vez más profundo con los ideales Nazis. Roto, capa tras capa se deshace para mostrar al hombre pequeño y ordinario que enfrenta un titan, el coloso que otros construyen. Él, más que ninguno, es la contrafigura de Juliana Crain, la que puede ver otra realidad, que sabe que el universo no es inmutable y carga contra el molino, una y otra vez, obstinadamente, como si la fuerza de sus asaltos compensaran la miseria de sus aliados.

The Man in the High Castle, sigue siendo una de las imprescindibles series de hoy, tanto por la esmerada producción que no para de crecer en sitios, diseños de tecnología, propuestas visuales y aterradoras teorías. Capaz de someternos a una desoladora manipulación de la historia, exagerar con tino y elegancia las más disparatadas disquisiciones sobre el comportamiento humano en situaciones limites que no subestima al espectador. En realidad lo somete a una lluvia de ideas de lo que pudo o puede ser si no somos capaces de mantener el norte en el compás moral. Todos ellos no son más que peones en una orgía oscura y aterradora de un presente alternativo que, después de todo no dista tanto de la realidad con la que convivimos, y por eso somos capaces de interiorizar y creer.

Decíamos al comienzo que estábamos atiborrados de un vehemente y violento pesimismo sobre el relato de esta tercer temporada, y es porque fue capaz de mostrarnos sin prurito alguno lo bajo que se puede caer, el abandono total de la empatía a la que es capaz de someterse el espíritu humano cuando las condiciones son dadas, lo aborrecible de las acciones en pos de sobrevivir, vengarse o medrar en poder cuando llega el momento. Con un elenco que logra que sus personajes escapen a la bidimensionalidad de las páginas, ya olvidadas de una novela que jamás envejecerá, mostrándolos con tal acierto por parte de los guionistas, que lejos de compadecerles, les temeremos.

Frank Spotnitz logra una serie de ciencia ficción, una ucronía que experimenta con la realidad, como tan bien lo hiciera The Handmaid’s Tale (2017). Desarrolla una teoría apócrifa a la historia, pero transitada en un cercano paralelo capaz de poner los pelos de punta, de hacernos cuestionar, debatir y por qué no, entristecer. Demasiado cerca, pensaba este reseñador, al visionarla, demasiado cerca…


Título: The Man in the High Castle (Temporada 3)

Dirección: Daniel Percival, Karyn Kusama, Brad Anderson, Nelson McCormick, Ken Olin, Michael Rymer, David Semel, Michael Slovis, Bryan Spicer, Colin Bucksey, John Fawcett, Paul Holahan, Chris Long, David Petrarca, Daniel Sackheim, Alex Zakrzewski, Steph Green

Guion: Frank Spotnitz, Joe Kawasaki, Rob Williams, Erik Oleson, Jace Richdale, Thomas Schnauz, Rick Cleveland, Wesley Strick, Emma Frost, Walon Green, Evan Wright,Francesca Gardiner, Eric Overmyer (Novela: Philip K. Dick)

Reparto: Luke Kleintank, Arnold Chun, Alexa Davalos, Bernhard Forcher, Joel de la Fuente,Rupert Evans, Lee Shorten, Mayumi Yoshida, Steve Byers, Daisuke Tsuji, Aaron Blakely, Rufus Sewell, DJ Qualls, Michael Gaston, Yuki Matsuzaki,Chelah Horsdal, Tao Okamoto, Cary-Hiroyuki Tagawa

Adaptación de la novela homónima de Philip K. Dick “El hombre en el castillo”. Las fuerzas del Eje (Alemania y Japón) ganaron la II Guerra Mundial y ahora Estados Unidos está dividida en tres partes. Joe Blake, un luchador de la resistencia, parte de la Nueva York alemana con un misterioso cargamento hacia la zona neutral de Colorado. Por su parte, en la San Francisco japonesa, Juliana Crane recibe de manos de su hermana unas filmaciones que muestran una realidad alternativa en la que los aliados ganan la guerra.

 

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Acerca de Marco Guillén 2065 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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