Hitchcock en Qubit: “Chantaje” (1929)

Uno de los primeros films de Alfred Hitchcock y sin duda un relato que consigue mostrar varios de los sellos que hicieron de su estilo algo tan característico y distintivo. Una película a tener en cuenta de su temprana etapa británica, y además, un título fundamental en la historia del cine en lo que refiere a lo técnico.

Por @martog23

La película Blackmail (título original) está basada en una obra de teatro de Charles Bennet adaptada al cine por el propio Alfred Hitchcock. Existen dos versiones, una muda y una sonora. Esta segunda no es sólo la primera película sonora del director, sino también la primera de la historia del cine británico.

Hitchcock rodó esta cinta originalmente como muda. Durante el rodaje, la tecnología para el sonido sincronizado, ya estrenada con éxito en Estados Unidos por Warner Bros en la cinta El cantor de jazz (1927), llegó al Reino Unido. Los productores, entonces, le pidieron al maestro del suspenso que la última parte de la película la rodara con sonido, pero él decidió, sin avisarles, que toda la película sería sonora. Esto podría servir para considerar a este trabajo, simultáneamente, como la última cinta muda y la primera con sonido de Hitchcock. La versión muda también se estrenaría y, de hecho, gozó de mayor popularidad en Reino Unido en el momento del estreno, pero con el paso de los años, ha sido olvidada en favor de la versión sonora. La mayoría del material de la cinta muda se reutilizó en la hablada. Esto hace que la velocidad de filmación cambie de unas escenas a otras (personajes andando deprisa en un momento y andando a velocidad normal en la situación siguiente, por ejemplo) y que algunas escenas tengan breves diálogos mudos, sobre todo en las instancias iniciales, donde sólo se oye la música. De la versión muda, además de los diálogos y de los intertítulos, se desecharon las escenas especiales que Hitchcock realizaba en sus films mudos, en los que «dibujaba» sonidos con imágenes.

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Este thriller policial logra que vayamos vislumbrando algunos elementos que se harán presentes/recurrentes en varios de sus relatos posteriores. Lo más interesante y destacable de esta obra está relacionado con la época en la que fue realizada y los avances tecnológicos que se fueron desarrollando en el ámbito cinematográfico. Blackmail fue un título clave del pase del cine mudo al cine sonoro. Es por ello que los primeros minutos transcurren prácticamente sin diálogos y de una forma más visual que textual y eso enriqueció el primer acto en términos narrativos. Quizás podemos decir que todavía no estaba bien aceitado el tema de los movimientos de cámara y algunas cuestiones relacionadas con el desplazamiento o el aprovechamiento del espacio escénico pero ya desde el inicio del film que comenzamos a presenciar ciertos recursos que el director británico siguió utilizando más entrado en la etapa sonora y/o americana de su filmografía. Un director con una impronta muy marcada que le gustaba contar con imágenes más que con el diálogo. Este pasaje de un medio cinematográfico al otro fue vital para influir en su posterior trabajo.

Es increíble que un largometraje del año 29 resulte tan actual tanto en términos narrativos como en la problemática social que intenta evidenciar. La cinta nos cuenta la historia de Alice (Anny Ondra), que tras una discusión con su novio Frank (John Longden), quien además es un detective de Scotland Yard, decide encontrarse con un conocido suyo, un joven pintor de gran talento, y lo acompaña a su estudio. Una vez allí, él comienza a hacerle insinuaciones hasta que finalmente intenta violarla. Alice lucha por defenderse y acaba matándolo con un cuchillo. A partir de ese momento, un desconocido empieza a intentar extorsionarla y chantajearla con dinero a cambio de su silencio. Mientras, Frank, que no sabe nada de lo sucedido, es designado para esclarecer el crimen.

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Resulta realmente impactante el apartado técnico y artístico del film teniendo en cuenta la época en la que fue filmado. Por otro lado, resulta sorprendente lo actual de la temática que toca temas como la violencia de género, el abuso sexual y otras cosas que tristemente siguen vigentes en la actualidad.

En lo que respecta al resto de la película, nos encontramos con un trabajo correcto, con buenas interpretaciones a pesar de que varios actores venían del ámbito mudo y recién daban sus primeros pasos en los films sonoros. Si bien la cinta no llega a deslumbrar, sí influyó en la creación de la leyenda que fue el maestro Alfred Hitchcock en el ámbito cinematográfico. El manejo del suspense y la intriga es otro de los aspectos más destacables del relato que también comienzan a erigir las bases de su filmografía. En las manos de cualquier otro realizador, esta experimentación de cine híbrido podría haber sido un desastre, no obstante Hitchcock fue un pionero en la cinematografía mundial y un gran contribuyente al lenguaje audiovisual.


  • Título original: Blackmailblackmail-442192766-large.jpg
  • Año: 1929
  • Duración: 84 min
  • País: Reino Unido
  • Dirección: Alfred Hitchcock
  • Guion: Charles Bennett, Alfred Hitchcock, Benn W. Levy, Michael Powell (Obra: Charles Bennett)
  • Música: James Campbell, Reginald Connelly
  • Fotografía: Jack Cox (B&W)
  • Elenco: Anny Ondra, John Longden, Sara Allgood, Charles Paton, Donald Calthrop, Cyril Ritchard, Harvey Braban, Hannah Jones, Phyllis Monkman
  • Productora: British International Pictures
  • Género: Thriller

 

 

 

 

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