[OPINIÓN] BABY: No es una historia sobre adolescentes rebeldes, es explotación sexual

Cuando un título está en boca de todos –aún antes de su estreno– la curiosidad se hace amiga y necesitamos saber el porqué detrás de tanto revuelo. Ahora que vimos “Baby”… estamos enojados.

Por @GiuCappiello

“Esta serie basada en hechos reales narra las vivencias de dos jóvenes de Roma que desafían las convenciones sociales, en busca de independencia e identidad propia. Hartas de sus familias y de la escuela, dos chicas adolescentes procedentes de una de las zonas más adineradas de Roma, se internan en el submundo de los bajos fondos de la capital italiana.”

“Baby” sale a la cancha con “todas las de ganar” –o por lo menos con un gran atractivo de su lado– al anunciar que se inspira en el polémico caso “Baby squillo” –prostituta infantil– ocurrido en Roma en el año 2014. Por aquel tiempo se conoció la noticia de dos adolescentes de 14 y 15 años que llevaban a cabo trabajos sexuales dentro de unos de los barrios más ricos de la ciudad, con el fin de poder costear ciertos lujos como ropa de diseñador, celulares y otros artículos caros.

Si bien las particularidades de estos casos de la vida real son distintas entre sí: la mayor de ellas lo hacía a escondidas de sus padres, mientras que la madre de la más joven gozaba a conciencia de los beneficios económicos resultantes del “trabajo” de su hija; concretamente el hecho final termina siendo uno: explotación sexual infantil, en la que políticos y famosos empresarios resultaron involucrados.

Sabiendo esto, y pensando en “Baby” podríamos decir: inspirada un caso real, una cuestión tan fuerte como lo es la prostitución y una plataforma que ha dedicado buena parte de su tiempo en lanzar exitosas series juveniles ¿Qué podía salir mal? Todo. La falta de tacto y la tibieza a la hora de desarrollar un tema que inevitablemente exige una profundidad repleta de crudeza, son las dos grandes fallas que tiene el reciente estreno de Netflix, el cual irónicamente acaba disgustando por haber perdido contra sus propios argumentos de venta.

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Muchos podrán considerar que las exigencias son muchas frente una simple serie que –aunque de manera muy pobre– cumple con el carácter básico de entretener. Pero así como alguna vez, a propósito de la segunda temporada de “13 Reasons why”, hablábamos de la necesidad de asumir responsabilidad frente al mensaje implícito en cualquier producción y más si ésta se orienta al público juvenil; de igual forma evidenciamos el error que comete este estreno italiano. Porque en realidad, luego de ver la serie o averiguar algunas cosas sobre ella, descubrimos que la polémica que despierta no es exclusivamente debida al tema que desarrolla, sino por cómo lo hace. Y tanto es así que la vicepresidenta del Centro Nacional de Explotación Sexual de Estados Unidos (NCOSE) envió una carta con el fin de evitar su emisión, aduciendo que la serie en cuestión glorifica la prostitución infantil… ¿De qué forma?

“Baby” hace tanto hincapié en la posición económica del grupo de jóvenes protagonistas y en los problemas personales que los llevan a sentir un “vacío” que sólo se llena mediante excesos –sexo, sustancias, violencia– que se pierde de vista la dimensión y gravedad que posee en sí misma la “solución” encontrada particularmente por Ludovica (Alice Pagani) y Chiara (Benedetta Porcaroli). Dando como resultado un manojo de capítulos de los que sólo se desprende un sarcástico pensamiento: pobres niños ricos a los que les sobra dinero pero les falta amor.

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Los diferentes tipos de desbordes como búsqueda de una respuesta existencial en los adolescentes es algo conocido, y a lo que al mundo audiovisual respecta, son muchos los títulos que han abordado esta temática. El peligro está en la “normalización” de esto, porque aunque resulte “típico” el consumo de alcohol o drogas, o sea “recurrente” una conducta agresiva como manifestación de los problemas que surgen en la juventud, no por ello es menos grave o debe tratarse con liviandad; y más aún si hablamos de algo tan serio como prostitución y menores de edad.

¿Qué es lo peligroso? El término “prostitución infantil” implícitamente incluye a los menores dentro de una categoría propia del mundo adulto, que bajo ningún aspecto debe adecuarse –ni siquiera conceptualmente– a su condición de infantes/adolescentes, tanto legal como psíquica. Cualquier joven que contra su voluntad, o haciendo uso de ella, comercializa con su cuerpo, está siendo víctima de un abuso y explotación que excede el ámbito familiar o el contexto de la ciudad en donde vive; se trata de una problemática social cuyo mayor mensaje propulsor es la sexualización y objetivación (objeto) de los cuerpos, sobre todo de las mujeres, hasta de las que todavía son niñas.

Lejos de exponer una crítica social como lo sugería su premisa, “Baby” muestra dos menores de edad que introducen sus cuerpos al mercado, con una banalidad y aire a rebelión juvenil tan ligera como si de hacerse un tatuaje se tratara. Asimismo no debe interpretarse este evidente desagrado frente a la serie como una posición pacata ante la sexualidad adolescente, ni debe esperarse tampoco que todas las series conlleven un mensaje de concientización expreso. Pero si no hay crudeza en los eventos, si no hay implicancias que deriven de este accionar, si no queda por lo menos enunciado que lo que se está viendo en la pantalla está mal, entonces el error es grosero y es necesario que sea señalado.

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Insistimos, “Baby” entretiene pero deja poco tras de sí, y justamente ese es el problema. Aún bajo la excusa de “ficción” es necesario que ciertos temas se despeguen tajantemente del relato superficial. No está mal darle lugar a los problemas que surgen en esta etapa de la vida, para así evidenciar la falta de respuestas que sufren algunos jóvenes frente a un mundo –su mundo– que convulsiona; pero también es preciso reconocer el lugar comunicacional que poseen las películas y series que afortunadamente tenemos al alcance de la mano.

Sobre todo cuando los espectadores privilegiados son precisamente estos mismos jóvenes, los cuales necesitan habitar sólo este lugar que le es propio y bajo ningún aspecto considerar como opción aquel que la sociedad constantemente los tienta a ocupar: el de adolescentes siendo adultos.


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Título original: «Baby»

Año: 2018

Duración: 40 min.

País: Italia

DirecciónAndrea De Sica, Anna Negri

GuionIsabella Aguilar, Giacomo Durzi, Antonio Le Fosse, Giacomo Mazzariol, Marco Raspanti, Romolo Re Salvador, Eleonora Trucchi

FotografíaStefano Falivene

RepartoAlice Pagani, Benedetta Porcaroli, Ed Hendrik, Paolo Calabresi, Federica Lucaferri, Giuseppe Maggio, Riccardo Mandolini, Brando Pacitto, Claudia Pandolfi, Massimo Poggio, Tommaso Ragno, Galatea Ranzi, Chabeli Sastre, Mirko Trovato, Lorenzo Zurzolo, Beatrice Bartoni, Francesca De Martini, Isabella Ferrari

Productora: Netflix / Fabula Pictures. Distribuida por Netflix

Género: Drama. Basado en hechos reales; prostitución; adolescencia

Sinopsis: Esta serie basada en hechos reales narra las vivencias de dos jóvenes de Roma que desafían las convenciones sociales en busca de la independencia y una identidad propia. Hartas de sus familias y de la escuela, dos chicas adolescentes de la zona adinerada de Roma se internan en el submundo de los bajos fondos de la capital italiana.


 

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