[VIERNES NEGRO] El Cartero Llama dos Veces (1981), de Bob Rafelson

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Bob Rafelson se propuso la remake de este relato noir con el objetivo de mejorar la versión original y serle fiel al espíritu del libro contando con la ayuda inestimable de David Mamet para las labores de guión. La tarea fue cumplida con creces.

Por @Maxi_CDC83

Basada en la exitosa novela de James Cain y con el peso de una brillante versión original fílmica en sus espaldas (Tay Garnett, 1946) -protagonizada por Lana Turner y John Garfield- la segunda versión de “El Cartero Llama dos Veces” posee un singular encanto y suficientes motivos como para emular dignamente su adaptación original.

La acción se sitúa en Estados Unidos, durante la gran depresión económica de los años ‘30, una época plagada de conflictos, problemas y miseria. A un restaurante de una carretera pueblerina llega un auto-estopista. El dueño lo atiende y le ofrece un trabajo, pero él lo rechaza. Sin embargo, cuando aparece la mujer del propietario del local, el hombre se ve atraído por ella y decide quedarse. La tentación de lo prohibido había podido más que el poco atractivo de aquel ofrecimiento laboral.

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Mediante una puesta en escena que logra crear atmósferas atrapantes, la historia funciona a la perfección para que Rafelson se despache con un entramado de crimen a la vieja usanza. Esta nueva versión entrega escenas de indudable categoría referentes a lo mejor de la tradición del género, mientras que resulta inolvidable la clásica escena de sexo salvaje y violento en plena cocina del restaurante. Aquí el director captura el impulso casi animal y apasionado que surge entre sus dos protagonistas, elevando la temperatura del film a niveles inesperados.

El autor enlentece la historia para, sin salirse de los ritmos y estéticas del policial noir, insertar una cuota cargada de melodrama, lo cual otorga al film ambigüedad narrativa. Una fotografía brillante, el acertado uso de todas las técnicas expresivas del género para retratar la psicología de los personajes y las angustiantes alternativas que plantea el relato, conforman un explosivo y exitoso cóctel negro. Rafelson, autor surgido de la fértil camada de directores de la escuela neoyorkina de fines de los ’60, es un especialista en terrenos del crimen, como lo demostrara en sendos grandes films “Sangre y Vino” y “La Viuda Negra”.

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Luego de su esplendor en las décadas del ’40 y ’50 y su posterior transformación producto del revisionismo al que había sido sometido Hollywood, en estos años el policial negro había evolucionado y ciertas piezas del cine de crimen moderno realmente habían hecho su espacio en los incipientes años ’80, reviviendo en cierta forma la mística pasada: “Cuerpos Ardientes” de Lawrence Kasdan era un buen ejemplo, al tiempo que esta película de Rafelson funciona otro exponente más que valido.

Jack Nicholson, en otro de sus más conocidos y estremecedores retratos se luce en la piel de un obstinado y duro personaje, aunque luce un poco fuera de edad para su papel, si comparamos con el original protagónico. No obstante, su actuación es verdaderamente convincente, patentando su clásico y atribulado hombre perdido en su propio laberinto de pasión, corrupción y codicia irrefrenables. Jessica Lange, por su parte, logra interpretar el rol que definitivamente fuera su gran salto a la fama. Aquí, por fin despojada de las garras de King Kong, consigue impactar en toda su dimensión y revelarse como una de las próximas grandes actrices de su generación. A su personaje le inserta toda la sensualidad y el desborde sexual que la novela sugería. Y que, vale decir, la versión fílmica anterior apenas sugirió.

Melancólica y a la vez sugerente; erótica pero también opresiva, el film se reparte en crímenes de pasión, mujeres fatales y atracciones que matan, en un micro mundo viciado donde la lujuria, las conspiraciones, las traiciones sentimentales y el jugar al límite de la ley está a la orden del día. Seres amorales sin nada que perder hacen reconocible este tipo de temáticas policiales a la que no le faltará ribetes trágicos en su resolución.

La antológica escena sexual quedará en la memoria de todos, sin embargo “El Cartero Llama dos Veces” es mucho más que la explosividad y libido latente en su pareja protagónica. No obstante, condimentos necesarios de un brillante exponente noir. Un descenso a los infiernos tenso e inquietante, que parece no tener final a medida que compromete moralmente a sus personajes y los arrastra hacia las ruinas de un final nefasto.

PUNTAJE: 10/10


Título original: The Postman Always Rings TwiceEl cartero llama 2 veces poster

Estreno: 1981

Duración: 123 min.

Dirección: Bob Rafelson

Guion: David Mamet (Novela original de James M. Cain)

Música: Michael Small

Fotografía: Sven Nykvist

Intérpretes: Jack Nicholson,  Jessica Lange,  Anjelica Huston

Productora: Paramount Pictures

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