[REVIEW] The OA – Parte II: La suspensión de la incredulidad

The OA - Parte II

«No cesaremos de explorar, y el final de nuestra exploración será llegar donde empezamos y conocer el lugar por primera vez» – T.S Eliot

Por @mauvais1

Toda historia tiene su salto de fe, la suspensión de la incredulidad, para ser vista en la amplitud de los criterios que su universo elabora. No es sencillo pero para el avezado lector como el espectador es la manera del disfrutar el viaje que la ficción sustenta. La misma, claro, debe tener un motor o quizás mejor dicho, una ingeniería capaz de sostenerse por si misma. Una serie de reglas básicas que respetar a lo largo de su narración. Dragones en medio de una guerra de poder en una edad media, un hombre que narra historias basadas en los tatuajes de su cuerpo, una niña que atraviesa un espejo. La capacidad de serlos, es la que nosotros les brindamos.

Quienes hayan visto Sense8 o la maravillosa The Leftovers, por nombrar unos distantes homólogos quizás puedan seguirnos en este prólogo con que antecedemos a la review de The OA – Parte II. Porque ella está construida, hasta sus detalles menos excéntricos, en una arquitectura que solo se sostendrá si somos capaces de pausar esa vaga noción que tenemos de la realidad cotidiana. No es menor el esfuerzo lo comprendemos.

The OA - Parte II

La Fantasía continúa

Prairie Johnson lo ha logrado. Luego de una larga preparación con su grupo de amigos da el salto que pretendía y despierta en una cama de hospital llamando, más bien anhelando, a Homer. Y cierto es que no es lo primero que verá. Pero a pesar de tal decepción su intención de cruzar la frontera fue alcanzada. Lejos de encontrarnos en un fantástico universo, que supimos vislumbrar a lo largo de la primera parte, o temporada 1, no es más que una ordinaria y actual ciudad de San Francisco, california. Pero, aquí entramos en materia, de una realidad paralela donde Joe Biden es el presidente de los Estados Unidos. Todo ha cambiado, y de alguna manera, sigue siendo igual. El cuerpo que Prairie habita pertenece a Nina Azarova. ¿Quién? Una fuerte y rica empresaria de ascendencia rusa que lleva varios negocios en la ciudad. Otra persona, dirán. Pues no. Es ella si hubiera sobrevivido al accidente en el puente y su padre no hubiera sido asesinado. Es ella sin los padres adoptivos, sin su grupo, otra linea, una alterna, de su existencia.

El policial comienza

En ese mismo universo se encuentra Karim Washington (Kingsley Ben-Adir) intentado descubrir que sucedió con una desaparecida adolescente. Situación que lo lleva a conocer un juego online que propone acertijos remunerados, que envía a los jugadores a otros enigmas ocultos en una vieja mansión, que pertenece a Nina Azarova. No solo eso, ella al despertar en este cuerpo y gritar que no es quien dicen que es, termina en una clínica psiquiátrica donde encontrará a otros los viajeros, su grupo original, aquel que convivió con ella en las peceras del sótano de Dr. Hunter Aloysius ‘Hap’ Percy, también al mismo médico y Homer… O mejor dicho el Dr. Homer. Mientras tanto los olvidados; el variopinto grupo de inadaptados que realizó los movimientos aquel día que ella al fin viajó, en la escuela, intenta resolver su mundo tras la partida de esta.

The OA - Parte II

Tres lineas argumentales que de a poco se irán entretejiendo, en una temporada que olvida las ambigüedades e intenta ahondar de manera menos esotérica sobre las realidades paralelas, sobre el multiverso. El riesgo es grande y sus creadores, Brit Marling y Zal Batmanglij, no reparan en simbología alguna para expandirlo y en cierta manera a través de esto explicarlo, eso y un drama policial. La serie evoluciona desde el instante en que se definen mejor los espacios físicos de la narración. Una mejor puesta, si se quiere, del relato. El vahído y casi gris de la fotografía de la primera temporada, es ahora todo lo contrario. El terceto conformado por Lol Crawley (bendita sea Utopía – 2014), Steven Meizler y Magnus Nordenhof Jønck trazan una variación más colorida y cálida. Tal vez esta amigable puesta es la que ayuda a visionar ciertos mecanismos narrativos que pueden ofuscar al espectador, pero volvamos a la suspensión de la incredulidad, porque aquí importa y mucho.

Se define en la suspensión de la incredulidad

La realización se sustenta de ella para llevar al espectador a cierto limite de paciencia, comprometerlo con una ficción difícil de catalogar o describir sin que parezca un chiste de un laboratorio de guiones de primer año. La desmesura se encuentra allí, en las posibilidades que ese «multiverso» da a la historia y como la tratan, desdibujando los géneros. El pozo, el manantial, la puerta y la doncella con la lampara, el laberinto y la casa encantada. La médium y el ingeniero, el árbol y su interconexión con otros a través de sus raíces, los chamanes de las culturas originarias y OA. Todos ellos son símbolos de caminos, senderos entre lo de arriba y lo de abajo. Que aquí es ampliado a lo de atrás, adelante y dentro. «Si las puertas de la percepción se depurasen, todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito.» escribió William Blake y en definitiva la serie intenta aproximarse a la idea de un alma fragmentada y repartida a través de todos los universos posibles, que de alguna manera se conectan, se llaman y entablan conversaciones por medio de formas que no todos comprendemos o asumimos. Son, las almas, un gigantesco rompecabezas que busca armarse, más aún las afines. Los amores que trascienden se encuentran una y otra vez, no en la manera Karmatica del cuento de los sabios, si no que en una indefinida cantidad de universos paralelos. La voluntad es la fuerza motora de esto, es lo que aprehende Prairie Johnson/Nina Azarova, el ángel capaz de viajar a donde quiere. Lo que intuye ya hacia el final el detective Karim Washington, un escéptico que de a poco comprenderá su lugar en el ajedrez que OA/Hunter Percy plantean. Ellos las dos caras que como Jano, el dios de dos caras (dios de las puertas, los comienzos, los portales, las transiciones y los finales) que equilibra los movimientos.

The OA - Parte II

En cuanto a los cinco olvidados; ellos tendrán sus propios demonios a vencer, sumados a los que abandonó Prairie Johnson en su partida. Y no les será sencillo el recorrido. Aquí por fin la serie se detiene un instante en esto, como si de alguna manera subsanaran la falta de trasfondo que tuvieron en la 1° temporada. Conoceremos un poco mejor sus historias, sus dolores; el abandono en tantos sentidos que los aplasta, los empuja y los fuerza a reconstruirse. Porque llegaron a la verdad y ahora sin guía deben hacerla parte. Es particularmente atractivo el desarrollo de Steve Winchell (un esmerado Patrick Gibson), que pasa de matón a confidente, de amigo a creyente fanático que es dejado atrás y debe ahora no solo sostener su fe, también ser capaz de comprender de que no todos lo hacen de la misma manera o al mismo tiempo. La vidente, el fantasma y el pedido de auxilio. El viaje, la ruta, el mar y la muerte. Mismo recorrido diferente realidad.

Casi puede verse la fantasía Lynchiana, o por qué no cierto tufo a David Cronenberg, solo de manera distante, como si se escapara por el rabillo del ojo del espectador. El juego, esta vez luminoso, de las realidades humanas es en definitiva la base de este rocambolesco drama. Y en cierta manera, más allá de ciertos furcios por no decir extravagancias, logran cautivar con su misterio. Uno que desarrollan concienzudamente, que generará un arrebatador bin watching en el espectador. El elenco, liderado por la misma Brit Marling logra sostenerlo gracias al parcial abandono de las frases grandilocuentes y con reminiscencias de auto-ayuda que poblaron la temporada anterior. Distinta, lo es, atrevida en como muestra su historia que no deja de ser sencilla al desnudarla de tanta parla esotérica. Una historia de amor que cruza universos, una sobre el despertar de la conciencia de tribu, de comunidad. Sin ellos, OA no trasciende, sin ella no se hubieran atrevido a creer.

The OA - Parte II

Ciertamente no es perfecta pero seguro captará el espectador su originalidad en el modo de narrar, su audacia al fantasear y divertir. Para este reseñador siempre es un placer hallar series como The OA, porque invita a creer que aunque todo está contado, lo original está en como lo haces.


The OA - Parte II

Título: The OA: Parte II 

Dirección: Zal Batmanglij

Guion: Brit Marling, Zal Batmanglij

Música: Rostam Batmanglij, Danny Bensi, Saunder Jurriaans, Jay Wadley

Fotografía: Lol Crawley, Steven Meizler y Magnus Nordenhof Jønck

Reparto: Brit Marling, Zendaya, Ian Alexander, Vincent Kartheiser, Kingsley Ben-Adir, Will Brill, Emory Cohen, Patrick Gibson, Brendan Meyer,Brandon Perea, Scott Wilson, Robert Eli, Marcus Choi, Chloe Levine, Paz Vega, Nikolai Nikolaeff, Robert Morgan, Riz Ahmed, Amelia Campbell, Shuler Hensley, Hiam Abbass, Zoey Todorovsky, Juan Castano, Ryan Homchick, Melanie Ehrlich,Valeri Mudek, Victor Slezak, Dalton Harrod, Martha Millan, Bria Vinaite.

 

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Acerca de Marco Guillén 2491 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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