[BAFICI2019] Una chica invisible: La desconexión de las almas

La sociedad de hoy en día se basa en la hiperconectividad de las personas con el alma completamente vacía. Con esta premisa llega Francisco Bendomir con “Una chica invisible”.

Por @Gimei18

Andrea, una actriz deprimida por la viralización del video de la peor audición de su vida y su reciente separación, decide suicidarse. Pero una extraña presencia la salva. Así comienza a sentirse observada en su propia casa. Esto, lejos de sólo una sensación paranoica, se trata de un hacker contratado por su ex novio que la observa mediante cámaras ocultas que instaló en cada habitación de su departamento.

La película toca todos temas de actualidad, lo que la hace llamativa aunque no se sepa en qué va a devenir. Los primeros minutos dan a entender el tono en el que se va a desarrollar: diferentes situaciones trágicas con toque cómicos, como la mujer buscando un tutorial para suicidarse con un “nudo de ahorcado”, o la nena jugando con un cuchillo sabiendo que su accidente le dará más visitas al video que suba.

Es importante la determinación de los espacios y el irónico uso del color. Cada uno de los personajes está definido por el lugar físico que ocupa: el kiosko del ex, el departamento de la actriz, la habitación adolescente o el estudio del hacker. Todos solitarios. Por su parte, el color amalgama aquellas almas atrofiadas, hay un enorme trabajo de arte que hace brillar las escenas aún en los momentos más fríos.

La música, compuesta íntegramente por Pablo Crespo a pedido del director, termina siendo un personaje más, cobrando protagonismo en momentos de tensión.

Las actuaciones son buenas pero la ahora adolescente Lola Ahumada tiene una participación brillante a la hora de componer a la nena desamparada, soñadora y siniestra (si, aplica esa conjunción de adjetivos para Juana).

La figura del voyeur está exacerbada para colocarla como rol de poder en el observador y como el de paranoia del observado. Todo esto se aúna en esta historia basada en el recurso del multirrelato que quizás no termina siendo del todo concluyente ya que se narran distintas situaciones que parecen no tener mucho en común, pero siempre es cuestión de pensar el punto de cruce entro lo real y lo imaginario, así se disfruta esta película.

Bendomir ingresa a la pantalla grande con un largometraje cómico de buen ritmo, con toques trágicos y surrealistas, que hace reflexionar acerca de la sobre conexión de las personas y lo solos que nos sentimos en realidad, lo que hará que este director no se vuelva un chico invisible.

PUNTAJE: 7/10


Título: Una chica invisible

Guion y Dirección: Francisco Bendomir.

Producción: Vanesa Weimer y Francisco Bendomir.

Director de Fotografía: Mariano de Rosa.

Dirección de Arte: Luis Montoya.

Sonido: Fernando Ribero.

Música Original: Pablo Crespo.

Duración: 80 minutos.

Género: Comedia/Drama.

Año: 2019.

País de Origen: Argentina.

Elenco: Andrea Carballo, Javier de Pietro, Pablo Greco y Lola Ahumada.

SINOPISIS: Sola y borracha durante la noche de su cumpleaños, Andrea intenta suicidarse luego de enterarse de que un vergonzoso video suyo se filtró en Internet. Paralelamente, un hacker contratado por su ex novio la observa intranquilo mediante cámaras ocultas que instaló en cada habitación de su departamento.

Advertisements
Anuncios
Anuncios

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.