[OPINIÓN] Euphoria – Temporada 1

Como observar los lienzos en una galería. Obra estridente de color y movimiento, pero quieta y pendiendo de un clavo en la pared, de alguna manera ausentes del escrutinio filoso que el espectador puede estar haciendo de ella. La adolescencia estadounidense pasea frente a nuestros ojos con la vorágine de sus colores y temas, pero también con la voracidad de un exhibicionista.

Por @mauvais1

Sam Levinson, creador, director (5 episodios) y guionista de la serie (junto a Ron Leshem y Daphna Levin), presenta el drama, desmembrando sus dimensiones como en un caro slasher. Frente a un inmenso lienzo nos paramos para desentrañar esas historias, crueles, cruentas y de alguna manera asqueados.

El dolor atraviesa, la angustia se presiente en cada escena que inicia un nuevo nudo del conflicto. Aquí las cosas se anudan, se estrangulan y ninguna sede. Rue Bennett es quien guía al espectador por la galería de personajes y quien también dará una rápida lección sobre su comportamiento. Con el condimento, claro, de que no siempre será creíble en sus exposiciones. Después de todo es una más de los adolescentes que intenta atravesar ese ciclo finito entre la infancia y la adultez y salir con las menor cantidad de cicatrices posibles.

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Rue Bennett (Zendaya)

Es un juego macabro este que plantean los guionistas, confiarle el tour a la niña de 17 años, recién salida de rehabilitación, luego de una sobredosis a la que sobrevivió gracias a que su pequeña hermana estaba cerca. Y su entorno, que con drogas o sin ellas, también intenta vivir con herramientas nacidas de una oscura matriz de mentiras, engaño, violencia y desesperación. Rue nos adentrará en el laberíntico universo que ella vive para luego enfocarse, con tema predominante de por medio, en uno de sus amigos o compañeros de colegio.

Stuntin’ Like My Daddy (Ep.2) y Nate Jacobs, el chico lindo y deportista estrella del colegio y su relación con un padre que oculta una segunda vida. Amantes casuales filmadas en moteles, chicas trans a las que busca por aplicaciones. La construcción de la identidad sexual como un secreto oscuro y aberrante. El niño que tiene acceso a esos videos aprende un tipo de comportamiento frente al otro en lo íntimo y es retorcido, espiado y vergonzante. Made You Look (Ep.3) y Kat Hernandez, que de alguna manera se conecta con el anterior pero la exploración, desacertada al provenir del porno online, la lleva a una epifanía sobre el poder de su cuerpo, de su elección. A ella, erróneamente, la empodera construir su sexualidad y la utiliza para fines prácticos tanto en el goce personal (intentando invalidar la baja autoestima) como el que obtiene prostituyéndose, económicamente. La identidad como motor general de la serie, el lugar que cada uno de los personajes busca habitar, la pelea por poseerlo y la desidia de no saber muy bien qué hacer con ella.

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Nate Jacobs (Jacob Elordi)

Sexo casual, drogas, fiestas, son solo un aperitivo en los primeros episodios, porque con el correr de estos también mostrará la otra cara, la perversa y aviesa. No porque ella pose desnuda en una fotografía, sino porque hay adultos degenerados del otro lado para acumularlas y fantasear, dirá en algún momento Rue. Estos adolescentes, dice Sam Levinson, son el producto malinterpretado de los adultos; de sus miserias, berrinches y de no comprender el ensortijado y adulterado universo adolescente que esta generación, nacida posterior al 11 de septiembre de 2001, vive. Y sin embargo no tan distinta a las cínicas y nihilistas anteriores. La capacidad de mostrarlo de manera tan clara es lo que convierte a «Euphoria» en un show adictivo, sorprendente y todas esas adjetivaciones que ha ganado; su puesta se esfuerza por hacerlo, juega con los desnudos frontales, las filmaciones sexuales caseras, la sobredosis, el trauma llevado a su cenit sin reivindicación alguna, solo exposición detallada y colorida.

Todos están revolcados en la miseria, en el comportamiento pasivo-agresivo como escudo a la vulnerabilidad de verse perdidos en los intersticios de sus falencias. Cal Jacobs (padre de Nate) intenta, en un sucio cuarto de motel junto a un jovencito travestido, reflexionar. Habla, casi susurrando, como la voz en off de un noir, mientras el otro fuma crack ignorándolo. ¿Se hereda el engaño, la mentira, el ocultamiento? Hay una genética que cree intuir solo por unos segundos, cuando el miedo implosiona. La vida fácil que ilusionó a Maddy Perez se cae a pedazos en ese revuelto infierno de identidades en proceso de formación, de desinformación y deformación de los Jacobs.

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Kat Hernández (Barbie Ferreira)

Y entonces lo veo todo como un gran lienzo de exquisita factura, bombardeado por los infinitos detalles que lo pueblan, sus connotaciones sociales, sus aviesos comentarios. La construcción está en manos de una adolescente que rescatada de las drogas cae en una depresión desarmante. Que el sol brille solo en las aulas y pasillos del colegio, que la historia se escriba en detalle en la noche y la luz fluorescente, que ellos no busquen redención alguna, que solo sobrevivan el día y puedan despertar al otro. Que cada uno siempre dibuje una línea de miseria por sobre alguna esporádica felicidad, que construyan sobre la nada que los invade. «Euphoria» es un descontrol perfectamente armado para cautivar con los horrores, honesto cuando los expone y honesto porque no exige comprensión, más bien poder contarlo sin ambages. Con ese truco de que sea Rue la guía, logra que veamos más de una historia en una misma imagen. Lo que ella razona, lo que el otro acciona y nuestra percepción como espectadores.

Muchos la reconocerán como la «Skins» (2007/13) de esta generación, una actualización de «Kids» (1994) de Larry Clark, o por qué no la recomendable serie noruega «Skam» (2015/2017) y la un poco más feliz «My Mad Fat Diary» (2013), pero Sam Levinson logra con su puesta una mirada indómita y turbadora, como también frívola, sobre el comportamiento adolescente. Un raro equilibrio que descoloca al espectador. Decía un lienzo frente a mí que se construye, se piensa y genera sin tener en cuenta mi espanto.

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Título: Euphoria

Dirección: Sam Levinson (Creador), Augustine Frizzell, Pippa Bianco

Guion: Sam Levinson, Ron Leshem, Daphna Levin, Tmira Yardeni

Música: Labrinth

Fotografía: Marcell Rév, Drew Daniels, Adam Newport-Berra

Reparto: Zendaya, Maude Apatow, Eric Dane, Angus Cloud, Storm Reid, Barbie Ferreira,Alexa Demie, Nika Williams, Olivia Grace Applegate, Jacob Elordi, Hunter Schafer, Alanna Ubach, Sydney Sweeney, Austin Abrams, Ruben Dario, Cranston Johnson, Greg Bryan, Algee Smith, Astro, Jeff Pope, Nolan Bateman, John Ales, Mel Fair, Troy Caylak, Ray Benson, Hunter Jones, Janice LeAnn Brown, Jeremiah Birkett, Nancy De Mayo, Theo Breaux, Lukas Gage, Mike Ostroski, McKenna Roberts, Motown Maurice, Courtney Taylor Burness, Johanna Colón, Hannah Nordberg, Aileen Burdock.

Una reflexión sobre la adolescencia a través de un grupo de estudiantes de instituto que tienen que hacer frente a temas recurrentes de su edad, como la droga, el sexo y la violencia.

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Acerca de Marco Guillén 2505 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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