[REVIEW] El silencio de la ciudad blanca: No alcanza con ser un bestseller

El silencio de la ciudad blanca

La adaptación cinematográfica de la primera parte de la trilogía bestseller «La ciudad blanca» de Eva García Sáenz de Urturi llegó a la pantalla de la mano del director español Daniel Calparsoro. Este mes se estrenó en Netflix, con un reparto de lujo, intriga y mucho simbolismo. Una historia de asesinatos que parten de raros rituales.

Por @Gimei18

No cabe duda de que el thriller español está en su apogeo. Durante los últimos años, el género ha crecido exponencialmente en ese país, con un cine de calidad excepcional como acostumbra. Quien a hierro mata (2019) es un claro ejemplo de esto, una película de suspenso/policial con Luis Tosar a la cabeza, que la plataforma de streaming supo hacer valer. Esta vez, El silencio de la ciudad blanca no destaca más que por su fotografía y montaje, fallando en lo narrativo, error colosal sobre todo tratándose de la adaptación de una novela tan vendida.

Comienza a paso firme para, con el correr de los minutos, ir perdiendo el interés en lo planteado. Crímenes interesantes que van cambiando la mirada acusadora de un sospechoso a otro. Un experto en perfiles criminales debe cazar a un asesino que aterroriza a la ciudad desde hace 20 años.

El silencio de la ciudad blanca

La película narra la historia de unos crímenes en la ciudad de Vitoria, que parecen ser cometidos por parte de un hombre al que llaman el «asesino durmiente», quien al matar a sus víctimas las deja en posiciones que asemejan rituales cristianos. El detective Unai López (Javier Rey) es el encargado de investigar estos casos, el mismo que unos años antes había atrapado al «asesino durmiente», que está próximo a salir de la cárcel cuando vuelven a suceder crímenes con las mismas características.

Lo que Unai se pregunta es si antes atrapó al asesino realmente, si ese mismo está siendo ayudado desde afuera para desconcertar a los policías, o si es un fanático suyo que quiere seguir los pasos del asesino. Así la historia juega constantemente al gato y el ratón, acompañado por Alba Díaz de Salvaterra (Belén Rueda), su superior, y Estébaliz Ruiz (Aura Garrido), su compañera.

El silencio de la ciudad blanca

En un reparto, compuesto por algunos de los actores más talentosos de España, resulta incomprensible que nadie brille. La pareja protagonista formada por Belén Rueda (No dormirás, 2018) y Javier Rey (Velvet, 2014 – 2016) cumple, aunque no generan empatía, ni por su trabajo ni por la relación entre ellos. Igualmente, el trabajo de ellos es solvente. Acompañan a los protagonistas: actores del tamaño de Álex Brendemühl (7 razones para huir – 2019) o Manolo Solo (7 razones para huir – 2019), escalofriante, los cuales resultan más que convincentes, y Aura Garrido (El ministerio del tiempo) en un papel algo menor pero que hace maravillas con su actuación.

Quizás se le da demasiados minutos en pantalla a personajes que aportan poco o nada a la historia y que entorpecen la narración, mientras que a otros más interesantes se los relega a un segundo plano. Las relaciones entre ellos no quedan claras, no están bien construidas, apoyándose en la intuición del espectador para comprender algunas escenas.

El silencio de la ciudad blanca

La excelente factura técnica provoca un decepcionante contraste con la vacía historia. Su narración accidentada logra que parezca que fue recortada para entrar en los 110 minutos de metraje, dejando mucha información fuera.  El guion es sólido hasta que, de un momento a otro, pierde su fuerza al no poder hacer justicia a toda la información que se ha ido desgranando. El thriller no desarrolla todo su potencial. Culpa de ello parece ser el haber querido condensar demasiadas historias en una sola película, que quedan a mitad de camino o hace que no se entienda lo que se deseaba narrar.

A pesar de lo expuesto sobre el guion, el trabajo técnico es impecable, con una fotografía que nos transporta al País Vasco a través las tomas aéreas con drones. La ciudad de Vitoria se convierte en un personaje más de la película. Es un buen entretenimiento que cumple manteniendo al espectador en tensión, formulando teorías sobre los sospechosos hasta el final. El silencio de la ciudad blanca (2019), merece la pena visionarla.

PUNTAJE: 6/10


El silencio de la ciudad blanca

Título: El silencio de la ciudad blanca

Dirección: Daniel Calparsoro

Guion: Roger Danès, Alfred Pérez Fargas (Novela: Eva García Sáenz de Urturi)

Reparto: Belén Rueda, Javier Rey, Aura Garrido, Manolo Solo, Àlex Brendemühl, Sergio Donado, Ramón Barea, Itziar Ituño, Pedro Casablanc, Rubén Ochandiano, Richard Sahagún, Ramón Agirre, Josean Bengoetxea, Itziar Aizpuru, Joseba Apaolaza

Vitoria, 2016. Los cadáveres de un chico y una chica de veinte años aparecen desnudos en la cripta de la Catedral Vieja. Unai López de Ayala, un inspector experto en perfiles criminales, debe cazar al asesino ritual que lleva aterrorizando a la ciudad desde hace dos décadas. La sucesión imparable de crímenes y una investigación policial contaminada por las redes sociales llevarán al límite a Unai, enfrentándolo a un asesino camaleónico y despiadado que podría estar más cerca de lo que creía.

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