[REVIEW] Hollywood: Una romántica divergencia

[REVIEW] Hollywood

¿Qué hubiera ocurrido si Hollywood hubiera tenido el coraje de enfrentar sus prejuicios, sus límites, su hipocresía?

Por @mauvais1

Un ejercicio de géneros

Desde el comienzo los guionistas Ryan Murphy, Ian Brennan, Janet Mock y Reilly Smith, realizan una elaborada excursión por una línea de tiempo alternativa, uno que en el género, la ciencia ficción, se llama «ucronía». Algo que en la literatura ha tenido sus exquisitos exponentes. Mencionaremos «The Man in the High Castle» de Philip K. Dick y la, ciertamente más personal y cercana en tiempo, parecida «The Plot Against America» de Philip Roth. En realidad muchos han participado de ese sub-género, desde Stephen King a Haruki Murakami, utilizándolo como caja de resonancia de dramas sociales, cambios de poder mundial o simplemente con el objetivo de dar cuerpo a miedos, anhelos y, por qué no, deseos de (re)explorar hitos humanos y sus derivaciones.

Hollywood

¿Qué hubiera ocurrido si Hollywood hubiera tenido el coraje de enfrentar sus prejuicios, sus límites, su hipocresía?

Aquí, algo para tener en cuenta desde el comienzo y por eso elegíamos los ejemplos anteriores de ucronías, es la construcción de una línea de tiempo alternativa que no nace de la destrucción, la guerra o una invención anterior a su tiempo; es un guion, escrito por un hombre de color. La historia de Peg Entwistle, la actriz que acabó su corta carrera en la industria arrojándose desde la letra «H» del mítico cartel «Hollywoodland». Historia real por cierto. Ryan Murphy e Ian Brennan, los creadores jugarán las cartas de superación y resolución de los conflictos, desde una positividad desarmante. Dandole a una ficción sobre la meca del cine, el final que esa misma industria cultivó en muchos aspectos. El tradicional final feliz aquí intenta exorcizar el lado oscuro, los desagradables entretelones de la industria.

De «Meg» a «Peg»

La trágica muerte de una actriz en 1932, un suicidio y el guion de un joven escritor negro gay que se identifica románticamente dotándola de nuevas connotaciones que no son otras que la corporización de sus frustraciones. El «macguffin» que es «Peg» será el evento catalizador de un cambio impensado, casi de corte fantástico en la vida de muchos. Y hasta la reivindicación de ese oscuro secreto que muchos cargaron en sus vidas. El Estados Unidos del «American Dream» pos-segunda guerra es ampliado hasta costas, aún hoy, lejanas de comprensión y asimilación.

Las dinámicas de poder y la corrupción; la miniserie narra una sugestiva y ambiciosa reconstrucción de lo que hasta no hace tanto se suponían leyendas negras, a medias analizadas y denunciadas. Tornando en verdades los rumores y tímidas denuncias que no tuvieron eco periodístico de gran magnitud. Una vasta telaraña en que todos tejen sus secciones, y donde todos se alimentan. En los primeros episodios, la prostitución homosexual masculina, es la consabida llegada a los círculos de poder de la industria, los primeros vejámenes a los que se expone al espectador, para luego abrir el abanico sumando la segregación racial y sexual, el chantaje, los vínculos con la mafia, el poder político. Listado largo que embrutece la siempre soleada y colorida Los Ángeles. Un viaje iniciático desde la versión romantizada del suicidio.

Avis Amberg (una siempre solvente Patti LuPone), podríamos comenzar por ella; por su liberación de mujer pasiva, decepcionada y obstaculizada por la patriarcal sociedad en la que convive, que de repente ostenta el poder de cambiarlo todo, con el que intenta por una vez controlar su propio destino. O Camille Washington (Laura Harrier), la actriz de color destinada solo a ser una «Mammy», la sirvienta negra desdibujada en una parodia alegre del esclavo feliz, que se revela. Jack Castello (David Corenswet), Raymond Ainsley (Darren Criss), Archie Coleman (Jeremy Pope), Claire Wood (Samara Weaving), los enormes Brian Chenoweth como Lon Silver, Rob Reiner como Ace Amberg y Holland Taylor como Ellen Kincaid (estos tre últimos cabezas del estudio ACE) se mezclan con reconocidos personajes reales de entonces; son como los fantasmas de la navidades, tan bien resueltos por Charles Dickens, que recorren los escenarios enfrentandolos a los terrores de esa falsa Navidad que es Hollywood.

El film que se produce, nace de una idea frustrada del director interpretado por Darren Criss, uno que tendría a la (real) actriz Anna May Wong como protagonista. Su instinto y sus búsquedas como realizador lo llevarán hasta el guion de «Meg» desatando así la revolución del estudio. La casi titánica tarea que recae en este variopinto grupo de sobrevivientes tendrá sus obstáculos. En un casi corte fantástico de rompimiento de convenciones, estos pioneros darán voz a los perseguidos y silenciados. La fe realmente, de los creadores de la miniserie, es por momentos estruendosa en su inocencia. Tanto en como perciben a la industria y su influencia en las masas, como también en los personajes capaces de sostenerse en medio de esa mediocre barbarie convencionalista.

Quienes conocen las ficciones del autor, desde «Glee» hasta «The Politician», por nombrar otra de sus producciones exclusivas de Netflix, sabrán comprender que su estética a veces «camp» no solo se traduce en la producción, sino que también en sus personajes y aquí, aunque con munición gruesa, logra algunos realmente memorables. Roy Harold Fitzgerald interpretado por Jake Picking, es uno de ellos. Su historia, partiendo desde esta nueva línea de tiempo, es la exploración mejor trazada de lo que uno es capaz en pos de logros, los daños que acarrea y la reivindicación. La subversión de la historia no llega solo para reclamar un posible, también como lectura de una realidad cotidiana y actual.

Las armas que la sociedad, aquí representada en la industria y el periodismo de espectáculos, utilizaron para acallar las disidencias o escándalos que rompieran el status quo, son las mismas que estos desesperados por (re)hacer manejarán para provecho propio. Una contradicción flagrante al espíritu de la miniserie que solo indica que en base nada cambia, que siempre será una nueva apariencia con aires de mejorada. Al concluir la temporada uno quedará con varios de esos cuestionamientos, porque el relato corriendo hacia el final feliz, tan ansiado, parece olvidar que lucha contra pactos sociales de larga y profunda historia, y que en esa ansiedad de alguna manera subestima la codicia. El agente Henry Willson (Jim Parsons) es un ejemplo de esto. Hattie McDaniel, narrando ser negra en la industria; cuela en su discurso la culpa, la denuncia de los que tal vez podrían y no quisieron por miedo, cobardía o simplemente por «ser el mundo como es», lo cual puede generar una lectura rara o interesante pero que poco desarrolla.

Hollywood, intenta una variación positiva de una historia que se viene escribiendo por generaciones, interpreta el cambio como una revolución espontánea, que nace de varias causalidades y no de un lento entretejido de causas, al no construirle un background fuerte, deja que ésta adolezca de un verdadero drama de cambio. Simplemente el mundo cambia. Más allá de esta percepción sobre los cambios sociales, la producción en su construcción logra un acabado magnífico, que de alguna manera compensa la falta de profundidad en la sublevación de las minorías protagonistas. Adictiva y de poderosas imágenes, la miniserie si que vale su tiempo.

La miniserie se estrena el 1 de mayo en Netflix.


[REVIEW] Hollywood

Título: Hollywood

 Dirección: Ryan Murphy, Daniel Minahan

Guion: Ryan Murphy, Ian Brennan, Martin Woodall, Janet Mock

Reparto: David Corenswet, Darren Criss, Patti LuPone, Joe Mantello, Dylan McDermott, Jim Parsons, Jeremy Pope, Holland Taylor, Laura Harrier, Samara Weaving, Jake Picking, Maude Apatow

Serie de TV (2020). 7 episodios.

Ambientada en los años 40, la miniserie cuenta la historia de un grupo de aspirantes a actores y cineastas que buscan alcanzar la fama en Tinseltown cueste lo que cueste. Cada personaje ofrece un punto de vista diferente y único sobre la realidad encubierta de la edad de oro de Hollywood, y desvela las injusticias y los prejuicios en cuanto a raza, género y sexo que hoy en día continúan. ‘Hollywood’ analiza y traslada a la pantalla las dinámicas de poder de la industria cinematográfica de hace décadas y muestra cómo sería el mundo del entretenimiento si estas dinámicas hubieran desaparecido.

 

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Acerca de Marco Guillén 2735 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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