[REVIEW] El practicante: Un perverso ególatra español

[REVIEW] El practicante: Un perverso ególatra español

Mario Casas protagoniza este thriller psicológico dirigido por Carles Torras, que recuerda a las películas de hace unas décadas: oscuro, sucio y siniestro.

Por @Gimei18

La nueva película de Netflix, protagonizada por Mario Casas (Palmeras en la nieve, 2015) y dirigida por Carles Torras (Callback, 2016), llega en plena pandemia a mostrar lo exquisito que puede ser el thriller español. Rodada en diferentes localizaciones de Cataluña, como Barcelona, Badalona y Lleida, cuenta con Héctor H. Vicens (El cadáver de Anna Fritz) y David Desola (El Hoyo) como coguionistas junto a Torras. El reparto lo completan la ganadora de un Premio César, Déborah François (Populaire, El niño, El primer día del resto de tu vida, La última nota), Guillermo Pfening (Nadie nos mira, Wakolda), Celso Bugallo (Mar Adentro), Pol Monen (Amar, ¿A quién te llevarías a una isla desierta?), Raúl Jiménez (Tarde para la ira) y María Rodríguez (Los días que vendrán).

Tras dirigir Jóvenes (2004), Trash (2009), Open 24hs (2011) y Callback (2016), Carles Torras logró que Netflix confiara en él para realizar su siguiente película; el retrato de un perverso narcisista, que se estrenó esta semana en la plataforma. Como siempre, el director catalán se encarga de personajes oscuros y perturbados, inmersos en la sociedad actual. Por ello, en «El practicante», hay otro hombre que se va resquebrajando a medida que avanza el metraje. Un joven posesivo y celoso que se obsesiona con su ex novia, llegando al maltrato en todas sus formas.

Ángel (Mario Casas) trabaja como técnico en emergencias sanitarias a bordo de una ambulancia. Tras sufrir un grave accidente, su vida junto a Vane (Déborah François) empieza a desmoronarse. Obsesionado con la idea de que ella le es infiel, convertirá su vida en un infierno del que será difícil escapar.

No es nada nuevo que Mario Casas cada vez actúe mejor y en papeles más comprometidos. Lleva ya un tiempo labrándose una carrera brillante con papeles en películas oscuras como Contratiempo, El fotógrafo de Mauthausen, Bajo la piel del lobo, Hogar, Adiós o, la serie de Movistar, Instinto, por lo tanto, ya no sorprende su calidad actoral, pero sí regocija ver su evolución en cada nuevo proyecto, consiguiendo que el espectador olvide a los personajes que ha interpretado en películas anteriores.

[REVIEW] El practicante: Un perverso ególatra español

Esta vez es el turno de uno de sus personajes más perturbados, para el que se sometió a una transformación física que hace que desaparezca el actor para ver al personaje. Se convierte en una persona distinta por medio de un cambio físico (bajó mucho de peso, cambió su postura y se rapaba la cabeza a diario) pero también por la incorporación de movimientos y gestos que resultan muy naturales, y hacen que su imagen sea completamente distinta. Nada queda del galán, aquí es un joven desagradable. Un personaje bien delineado que desciende a los infiernos por “amor”.

Los primeros minutos marcan el tono de la película de inmediato, creando dudas en el espectador que no tiene la menor idea de lo que le espera. Aunque más pronto que tarde, éstas se disipan para llegar a un final angustiante. Logra que el protagonista expanda su toxicidad en las diferentes situaciones que le toca vivir, siendo cada vez más aterrador –mención aparte cuando canta L’Hymne à l’amour de Édith Piaf-.

El practicante (2020) es un thriller psicológico con un fondo de historia de amor enfermizo. Buena para el nivel actual de producciones españolas. Utilizando los códigos del cine de género, recuerda a la gran Misery (1990), en cuanto a la obsesión y el encierro. El mensaje sobre relaciones tóxicas, los celos enfermizos y la posesión, convergen en una asfixiante experiencia. La puesta en escena no deja espacio para la relajación. La fotografía de Juan Sebastián Vásquez actúa de maravilla, especialmente en las escenas del interior de la casa, creando un ambiente opresivo. El tono perverso del giro final termina cerrando de forma adecuada el círculo asfixiante que se siente desde el comienzo.

El practicante (2020) es una muy buena película, con interpretaciones solventes y un final excelente. Tiene la capacidad de mantener en vilo al espectador durante todo el metraje y permite que Mario Casas tenga una de sus interpretaciones más convincentes a la fecha.

Puntaje: 8,5/10


[REVIEW] El practicante: Un perverso ególatra español

Título: El practicante

Reparto: Mario Casas, Déborah François, Celso Bugallo, Raúl Jiménez, Pol Monen, Guillermo Pfening, Maria Rodríguez Soto.

Director: Carles Torras

Guion: David Desola, Hèctor Hernández Vicens, Carles Torras

Fotografía: Juan Sebastián Vásquez

Ángel (Mario Casas) trabaja como técnico en emergencias sanitarias a bordo de una ambulancia. Tras sufrir un grave accidente, su vida junto a Vane (Déborah François) empieza a desmoronarse. Obsesionado con la idea de que ella le es infiel, convertirá su vida en un infierno del que será difícil escapar.

Advertisements

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.