[RECAP] The Nevers: “Pilot” (T1xE01)

Un repaso por el primer episodio de la nueva serie de HBO que se estrenó el domingo pasado. Un folletín Sci-fi creado por Joss Whedon.

Por @mauvais1

No es de extrañarse que me encuentre visionando el primer episodio de la nueva serie de HBO, producida y escrita por el ahora desaparecido del medio, Joss Whedon. Más allá de la fría bienvenida que le ha dado la crítica en general, cuando tuvo acceso a varios de estos antes del estreno. Ciencia ficción a finales del siglo XIX, distopía que roza el retrofuturismo y la ucronía, todos lo temas son una clara invitación a darle una oportunidad.

Leyendolas, lo que se achaca aquí es falta de coherencia o quizás mejor dicho coerción en lo que se quiere narrar y la inmensidad de temas que «metafóricamente» toca en el proceso. Una historia de acción diseñada al uso de varias otras distopías, pero que sin embargo no deja de tener encanto a la hora de retratar el universo que visita. ¿Cual? Los creados por H.G Wells por ejemplo o el mismo Julio Verne y por qué no Edgar Rice Burroughs. La ciencia ficción de finales del siglo XIX y comienzos de XX trazó una infinidad de parámetros hasta hoy utilizados con la delicia de contar con la tecnología que entonces se abría paso.

En aquella belle epoque, no sólo surgía el automóvil, el teléfono o los rayos x, también se manifestaban de manera más abierta y combativa varios movimientos sociales que marcaban nuevas agendas en las sociedades modernas. El feminismo, los movimientos políticos como el socialismo, el anarquismo y cambios sociales con las inmensas olas de inmigración. Una era exuberante y de convulso trajín. Las guerras modernas, los adelantos técnicos. Un tiempo donde los inventores eran los héroes. Una sociedad como la británica acartonada en la ya vieja y moralmente estancada edad victoriana daba paso de a poco a nuevos riesgos y desafíos.

Más allá de estar de acuerdo en que la susodicha «metáfora» es algo burda y estereotipada, me ha sorprendido el tino con que ha sabido capturar el momento que retrata. La puesta que homenajea estos autores que mencionamos, la capacidad de retratar el género que escribieron ese tiempo que nos parece tan pretérito. Una mixtura extraña, sin menciones puntuales como sucedió con «Penny Dreadful» o la fantasía demasiado rocambolescas como en «Carnival Row».

Ciertamente aquí hay un equilibrio, un «toque» con profundo amor hacia ese entonces. El futuro, ese vacío sin registro alguno, que anhelaban y creaba a la vez tantas expectativas, y que fue explorado en la literatura de género. Allí nacieron mundos posibles y aterradores como en «El talón de hierro» de Jack London o «Los quinientos millones de la begún» y «Paris au XXe siècle» de Julio Verne. Y ni que hablar de otros imposibles planetas habitados e invasiones extraterrestres.

Es allí donde la serie, en este único y primer episodio que he visto, da lo mejor de sí. En la concreción de un universo diseñado hasta el detalle, una visión de alguien que bien aprecia al género interpretado en ese entonces.

Sí, X MEN lo hizo antes, y fue visto en «The Gifted» (la serie) o «Mentes poderosas» (la película o la serie literaria «Mentes más Oscuras» de Alexandra Bracken) o también en cierta manera todas las adaptaciones de «La guerra de los mundos» de Wells. Me repetiré al decir que ya todo fue escrito, pero hoy lo que vale la pena es como se encara la adaptación, el punto de vista, la nueva búsqueda que prospera en la actualidad.

El poder es otorgado a la mayoría de las mujeres, y pocos muy pocos hombres, volviendolas el centro de la disputa, como si no lo fueran ya entonces en 1899 con los movimientos feministas y de voto universal que llegaron a verdaderas escaladas violentas. Que sean ellas, en tiempos de reconfiguración y nueva ola feminista es solo un signo de los tiempos e interesante de ver en esta distancia histórica. Disfraza el don de ellas como un poder político y social que trastoca el «in statu quo ante». Y no está mal, porque y aunque a veces grueso y algo redundante, plantea acciones y decisiones que hoy se toman, en lo individual y muchas, como se registraron el literatura de entonces, en lo social.

The Nevers, puede tener sus pecadillos, después de todo Joss Whedon jamás fue un maestro de la sutileza y allí estaremos de acuerdo con otras críticas leídas y que en general ocurre en toda ficción televisiva. El constante acento, la reafirmación que parece no confiar en el espectador, diluyendo al acción en situaciones que parecen repetirse porque con suspicacia es luego explicada. Innecesario. Descarga la artillería gruesa no bien inicia el conflicto, exponiéndose sin matices.

¿Pero no es acaso una situación bastante común en las ficciones hoy en día? Casi pornografía argumentativa, bastante estereotipada y banal que le da al espectador las herramientas para un cómodo viaje sin mucho sobresalto ético o moral. Más allá de un acertado elenco, que se enuncia con su mejor intención actoral, suena por momentos didáctico.

Excelente producción, una detallada concepción del género con la mirada de entonces, y un elenco más que decente. Esto suma buena parte del total. Pero es realmente una pena que no confíen en lo que la historia podría narrar sin acentos tan marcados. Si mujeres con poderes especiales sería ya un hito en 1899, el resto bien podría valer una buena simbólica metáfora.


Título: The Nevers

Dirección: Joss Whedon, Philippa Goslett

Guion: Joss Whedon, Jane Espenson, Laurie Penny, Douglas Petrie

Reparto: Laura Donnelly, Nick Frost, Olivia Williams, James Norton, Tom Riley, Ann Skelly, Ben Chaplin, Pip Torrens, Zackary Momoh, Amy Manson, Rochelle Neil, Eleanor Tomlinson, Denis O’Hare

Un grupo de mujeres de la época victoriana con habilidades inusuales se ven obligadas a hacer frente a una serie de enemigos y llevar a cabo una misión que podría cambiar el destino del planeta.

Acerca de Marco Guillén 3389 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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