[REVIEW] Fundación: Una epopeya galáctica en Apple TV+

Basada en las galardonadas novelas de Isaac Asimov, la serie sigue a una banda de exiliados en su monumental viaje para salvar a la humanidad y reconstruir la civilización en medio de la caída del Imperio Galáctico.

Por @mauvais1

Cualquier lector de la enorme saga Foundation entenderá desde el comienzo que es imposible una traslación íntegra del material creado por Isaac Asimov. Las novelas, cuentos y continuaciones oficiales por parte de otros autores han elaborado tan vasta enciclopedia de historias y personajes que es inviable.

Recuerdo haber comentado lo mismo con Dune en su momento, pero sucede que con el material de Asimov se complejiza por la sola razón que la misma se desarrolla durante siglos, tanto en el pasado del Imperio como en el futuro de la Fundación misma, en la que interactúan docenas de personajes, planetas, y por sobre todo ideas, muchas teorías y largos monólogos del omnisciente narrador sobre la historia, la filosofía, la sociología.

Sabemos que las adaptaciones deben mantener el espíritu de la obra, estamos más que de acuerdo, tanto en tema como personaje, aggiornándose a los tiempos que corren. Actualizada a las generaciones que no participaron del contexto en que fue escrita. Una suerte de relectura y reelaboración de la trama más no de la esencia. Una adaptación libre y sin prejuicios de esta obra es por lo menos acertada. Más allá de que su fuerte son la disertación de ideas que el autor concebía para el futuro de la humanidad, también es una aventura espiritual y de acción formal. En el espíritu de la aventura se tejieron policiales, dramas palaciegos, historias intimistas de autosuperación.

Cómo trasladar los conceptos que el autor tanto elaboró en parrafadas de disquisiciones, en acciones y personajes lo suficientemente emocionantes como para atraer al espectador, tanto del género como al inexperto. Esto sin perder el alma de la narración. Pues David S. Goyer y Josh Friedman se inclinan por una space opera de irregular continuidad, de dificultoso desarrollo. Por un lado la abreviación de la historia supera las más locas expectativas que hayamos tenido, eso y la historia de cada personaje.

Nos detendremos ahora para referirnos a la producción en su totalidad, como para descartar de entrada cualquier idea que podamos formarnos de antemano comparándola con otras space operas recientes como The Expanse (2015-) o Battlestar Galactica (2003-2009) – sin desmerecer estas claro -. La construcción del universo es inmensamente proporcional a lo que adapta. Es por comenzar lo mejor y destacado. La dirección de fotografía, por un equipo de hasta seis realizadores, es deslumbrante, capaces de utilizar hasta el último pixel de los espaciales fondos.

El diseño de producción de Rory Cheyne; el operístico diseño de vestuario de Kurt and Bart (The Hunger Games: Mockingjay, Black Adam, Finch), que recordará seguramente a las fantasías del realizador Tarsem Singh; los set diseñados por John Neligan (Ripper Street, Peaky Blinders) e Ingeborg Heinemann (Babylon Berlin, The Queen’s Gambit). La capacidad de crear civilizaciones, sus usos y costumbres, sus hábitos de acuerdo a las geografías planetarias que habitan. El detalle es exquisito, glamoroso.

Las ciudades y asentamientos de los diferentes planetas son un compendio histórico de la humanidad, que retrotrae y a la vez proyecta. 50.000 años años en el futuro de la humanidad, 12.000 años de convivir dentro del Imperio Galáctico, millones de mundo habitados, dan pie a un inmenso nexo que es resuelto con habilidad.

De todo lo anterior no hay dudas que plantear a la serie, como tampoco el reduccionismo y materialización de ideas que lleva a cabo, como por ejemplo crear los tres emperadores: Brother Day (Lee Pace), Brother Dusk (Terrence Mann) y Brother Dawn (Cassian Bilton y Cooper Carter), que dan cuerpo al villano ideológico que es el Imperio y sus instituciones, como también voz a las ideas estancadas de sus procesos. El que sean clones de un mismo ser da a los personajes continuidad en la serie y en la materialización de un «in statu quo ante» que los protagonistas deben enfrentar.

Lo mismo sucede con Hari Seldon, personificado por un espléndido Jared Harris, que aquí es el hilo conductor, junto a Gaal Dornick (Lou Llobell), a una historia que deambula por los diferentes tiempos de la saga que retratan. Son ellos quienes aglutinan el drama en desarrollo y con sus apariciones provocan el siguiente movimiento. Catalizadores y disparadores de la aventura en la que se ven involucrados los demás.

Todo inicia con la publicación del trabajo de Hari Seldon, la psicohistoria (una combinación de historia, psicología y estadística matemática para calcular el comportamiento estadístico de poblaciones extremadamente grandes) que es capaz de predecir el colapso del Imperio Galáctico y la subsiguiente edad oscura. Y como junto a Gaal Dornick – quien recién llega desde su paneta natal, siendo la única capaz de descifrar la formula – inician el proceso histórico que llevará a la humanidad al siguiente estadio. Entonces las tramas se irán abriendo en una composición coral a través del espacio y tiempo, donde el quinteto guiará (los tres emperadores, Seldon y Dornik) al espectador.

No será tan fácil como uno puede imaginar seguir a los personajes a través de los diferentes tiempos. Hay que armarse de paciencia para entender en profundidad lo que se intenta establecer ante los retrocesos que se hacen – uno de hasta 400 años en el pasado – pero a la vez son inusitadamente conmovedores y proveen de un arco dramático dinámico a lo que sabemos que vendrá.

Es una historia de colapso como de resurgimiento. Vemos en la pantalla la inexorable caída de un universo que plantea rico y diverso, poderoso. No por nada surge de The History of the Decline and Fall of the Roman Empire de Edward Gibbon como contara en su momento el mismo Asimov. Entonces el ritmo es de una epopeya, con disertaciones como panegíricos y es donde la acción, el desarrollo de la trama, se hace irregular, perezosa.

Por otro lado, no es tan clara como se pretende entre tanto boato la urgencia de salvar a la humanidad frente al inminente colapso de la civilización, la construcción del desastre está en varios pasajes, es hasta aterrador en las acciones que se desarrollan, pero la visión de un bombardeo a la distancia o un atentado terrorista descomunal no generan horror al no identificarse el espectador con las victimas, puesto que hasta entonces no han sido tenidas en cuenta.

La pesadísima carga de adaptar tan elabora y compleja como idolatrada obra del género, no estropea el juego aquí montado por Josh Friedman y David S. Goyer; en muchas formas y tonos consiguen redefinirla y actualizarla, simplificarla para que el espectador no se pierda entre tanto universo explorado por ella. Es quizás el ritmo con que lo realizan, más centrados en asentar las bases para futuras temporadas que en resolver y perfilar esta. De todas maneras, al ser lanzada mediante un episodio semanal logra que no abrume y permite respirar al espectador, con el tiempo suficiente de asimilar la información.

  • Escrita habiendo visto la temporada completa.

Título: Fundación

Título original: Foundation

Dirección: Rupert Sanders, Alex Graves, Roxann Dawson, Jennifer Phang.

Guion: Josh Friedman, David S. Goyer, Saladin Ahmed, Victoria Morrow, Leigh Dana Jackson, Lauren Bello, Marcus Gardley, Sarah Nolen, Caitlin Saunders.

Novelas: Isaac Asimov.

Música: Bear McCreary.

Fotografía: Danny Ruhlmann, Darran Tiernan, Tico Poulakakis, Owen McPolin, Cathal Watters, Steve Annis.

Reparto: Jared Harris, Lee Pace, Cassian Bilton, Laura Birn, Leah Ferguson, Lou Llobell, Terrence Mann, Isaiah Joshua Chambers, Nikhil Dubey, Brian F. Mulvey, Daniel MacPherson, T’Nia Miller, Pravessh Rana, Kubbra Sait, Teyarnie Galea, Nikhil Parmar, Clarke Peters, Buddy Skelton, Mido Hamada, Amy Costelloe, Johanna O’Brien, Alicia Gerrard, Nikol Kollars, Jade Harrison, Geoffrey Cantor.

Productoras: Skydance Television, Wild Atlantic Pictures, Latina Pictures. 

DistribuidoraApple TV+.

Adaptación de la famosa saga de novelas científicas de Isaac Asimov. Cuando el revolucionario Dr. Hari Seldon predice la inminente caída del Imperio, él y un grupo de leales seguidores viajan a los últimos confines de la galaxia para establecer La Fundación, en un intento de reconstruir y preservar el futuro de la civilización. Enfurecidos por las teorías de Hari, los Cleons (una larga línea sucesoria de emperadores clónicos que ostentan el poder) temen que su control sobre la galaxia se pueda debilitar y deben reconocer la posibilidad, muy real, de perder su legado para siempre.

Acerca de Marco Guillén 3457 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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