[REVIEW] Culpable

En el transcurso de una jornada, en un centro de llamadas del 911, el operador Joe Bayler intentará salvar de un grave peligro a la persona que llama.

Por @mauvais1

Comenzaremos por argumentar que no hemos visto la versión original de esta historia que estrena hoy Netflix, ahora adaptada por Nic Pizzolatto y dirigida por Antoine Fuqua, porque nos pareció interesante llegar a ella sin prejuicios o spoilers que pudieran arruinar el desenlace del thriller. No sabremos hasta que veamos la original de Gustav Möller de 2018 qué tanto ha sido reelaborado o cuánta pereza se vislumbra en una remake estadounidense que simplemente le aligera a su publico el peso de tener que leer subtítulos.

Desde el comienzo, el trazo sobre las motivaciones del guion con respecto a lo que intentará retratar es, por comenzar, grueso y, admitimos, coercitivo, como si de entrada advirtiera que esto es «culpa» y solo queda la condena o expiación por resolver.

Las referencias judeocristianas se hacen evidentes. Las letras del título que se presentan como si de la portada de una biblia se tratara, y aparecen después de una cita de la misma: «y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres«, de Juan capitulo 8 versículo 32.  Los incendios que rodean la cuidad y que se acercan lenta pero constantemente al centro, como si el infierno se abalanzara sobre nuestro protagonista. La calma que intenta mantener sobre los pensamientos que lo asaltan. En el baño, ceñudo y la respiración dificultosa, el inhalador atrapado en una garra que son sus dedos; al lavarse las manos y regresar a la sala, el operador del 911, Joe Baylor, cree haber resuelto algo, por lo menos superficialmente.

Las acciones en las primeras escenas disponen, sépanos disculpar el lector la repetición, el contexto de ese purgatorio que apenas comienza y que introducirá a Joe en la asimilación de una lección que ha estado evadiendo. Hay algo allí afuera, y dentro de él, que necesita entender y asumir.

La acción se desarrolla dentro de la sala de operadores, en el escritorio de Joe Baylor y, por más que esté rodeado por otros trabajadores, estos se diluyen en un fuera de foco o campo, aumentado la soledad física que no es más que reflejo de la interior. Ambas titilan y son fogueadas por imágenes nocivas de llamas y puntos rojos en pantallas y computadoras. Un infierno lo rodea y desde este parece estar siendo observado por sus habitantes. Demonios atentos a sus acciones y más aún sus decisiones. Antoine Fuqua es hábil al construir la atmósfera del relato como también algo machacón.

Cuando inicia la historia de las voces sin rostros, que son los llamados que atiende, se traza, en una muy buena performance de Jake Gyllenhaal, gran parte del perfil de este personaje y se insinúa de manera elocuente el arrebato y prejuicio que gobierna sus acciones, lo que nos ha parecido tan interesante como bien ejecutado, porque más allá del misterio a resolver cuando Emily Lighton (Riley Keough) aparece o, mejor dicho, se escucha, es la historia de Joe lo que iniciamos ¿Por qué está allí un oficial de calle? ¿Qué ha sucedido con Joe Baylor?

La historia se desgrana de a poco. Se intuye, se teoriza y reinicia en un segundo acto con pulso vigoroso, en que el espectador se encuentra en medio de un thriller policial interesante, enroscado, donde el plot twist, el giro dramático, es revelado oportunamente. La deconstrucción del personaje, el inmiscuirnos en sus fantasmas, en la purga que anhela pero que teme, es ambivalente, juega a sutil e insistente pero sin tanto equilibrio, como si los mismos Fuqua y Pizzolatto necesitaran explicarse por medio de Joe Baylor. Es, sin lugar a dudas, el trabajo del actor el que ayuda a enmascarar cuánto de eso atenta contra el mismo drama. Pero también es responsabilidad de Fuqua esa puesta atenta al devenir de la historia.

En un determinado momento Joe actúa como un hipócrita con su compañero, a quien ha insultado antes, solo para interiorizarse sobre el manejo de las centrales telefónicas. Y entonces inicia su más que clara huida al trasladarse a otra habitación, en la que se oculta a los demás y a la vez revela al espectador quién es y cómo maneja las situaciones limites.

CR: NETFLIX © 2021

Allí, en la penumbra, solo se ilumina con una lampara de mesa, mostrando un paso hacia adelante a la vez que da continuidad al estancamiento en que comenzó, física como mentalmente. Ya no hay fuegos y luces rojas como ojos a su alrededor. Solo un ojo dorado, cerca de su rostro. Alguien allí arriba ha prestado atención al fútil y fastidioso intento de Joe de salvar algo, de rescatar aunque sea a un desconocido.

Nic Pizzolatto y Jake Gyllenhaal sabiamente construyen un (anti)héroe, una criatura tortuosa y de acciones disimiles, un ser humano en definitiva, creíble a través de sus acciones, omisiones -gritadas en los cargados silencios y suspiros y en las llamadas a su casa- y en la verborragia asmática de sus gestos. Los aciertos en el film se anteponen a algunos manierismos y a la falta de confianza en el espectador, de sutilezas atmosféricas de manual (¿Se puede decir así?), pero que acierta en el ritmo, en la actuaciones y en el crescendo del drama.

Joe Baylor sabe que purgar será tan doloroso como mantener ese silencio de cobarde, pero también comprenderá que ese dolor solo es un instante comparado con enfrentar, no el juicio de sus acciones, sino la condena que estas traen. Pero al hacerlo se redime y, más aún, desagravia a los fantasmas que pueblan el pecado. En un cubículo del baño como en un confesionario, el mismo sitio donde se lavó las manos e ignoró su dolor, dará fin a su pesadilla, porque vio como terminaba otra que atendida a tiempo salvó vidas.


Título: Culpable (The Guilty – 2021)

Dirección: Antoine Fuqua.

Guion: Nic Pizzolatto. Guion original: Emil Nygaard Albertsen, Gustav Möller.

Fotografía: Maz Makhani.

Reparto: Jake Gyllenhaal, Christina Vidal, Eli Goree, David Castaneda, Adrian Martinez, Oscar Balderrama, Becky Wu, Bret Porter. Voz: Riley Keough, Peter Sarsgaard.

Productora: Amet Entertainment, Bold Films, Fuqua Films, Nine Stories Productions, Endeavor Content.

Distribuidora: Netflix.

La película transcurre en una central de emergencias, donde, una mañana, el operador Joe Baylor recibe una llamada de una persona en grave peligro. Aunque trata de salvarla, pronto descubre que nada es lo que parece y que la única solución es enfrentar la verdad.

Acerca de Marco Guillén 3457 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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