[REVIEW] El misterio de Soho: Un viaje para dejar la soledad atrás

Nadie dijo que perseguir sueños propios, y más en el mundo de la moda, fuera algo sencillo. Eloise, o Ellie, como le dice su abuela, decide apostar e ir por más. Lo que no sabía era que el viaje la iba a estar esperando con más de un obstáculo por sortear.

Por @belmalone

La joven Ellie (Thomasin McKenzie) vive con su abuela en una zona rural al sudoeste de Inglaterra. Luego de años de contemplar su cuarto ambientado en los 60 (aunque vive en nuestro presente), con pósters de películas, discos y atuendos de aquel entonces, viaja a Londres para convertirse en la diseñadora de indumentaria que siempre quiso ser. Al llegar se decepciona de lo que le ofrece Soho, lo que hace sentir que el primer paso de su nueva vida lo hizo con el pie izquierdo. Una noche, antes de zambullirse en sus sueños y frustrada por las negativas en este viaje de autodescubrimiento, desea poder transportarse a la década a la cual es devota. Acto seguido, conoce a Sandy (Anya Taylor-Joy), una bella cantante de club nocturno, de la cual Ellie será su sombra cada noche.

El misterio de Soho es interesante de abordar por la pluralidad de aristas que se ven en la propuesta de Krysty Wilson-Cairns y Edgar Wright en el guion. Este thriller psicológico dirigido por el mismísimo Wright muestra lo peligroso que es soñar con lo que uno anhela: lo que uno quiere, se puede hacer realidad. Y, en consecuencia, ese sueño se convierte, para bien o para mal, en una responsabilidad.

Con eso tiene que lidiar Ellie, con las luces y sombras de triunfar y estudiar en una de las ciudades más emblemáticas, y de lograr acostumbrarse al desarraigo. En este relato que prescinde del humor de otras películas del director, predomina un clima de suspenso e intriga, lo que hace que uno quiera empaparse del aire londinense y descubrir los pasos de la joven que interpreta McKenzie.

Uno de los elementos que hacen fluir a El misterio de Soho es la música: teniendo en cuenta que es un recurso ya visto en acción en entregas anteriores de Wright, como es el caso de la majestuosa Baby: El aprendiz del crimen (2017) por mencionar un ejemplo, en esta película une las piezas para mantener un agradable tempo en la historia. Se muestra como una marca indispensable no sólo para los personajes sino también para transportar al espectador a la década de los 60. Cabe destacar que Anya Taylor-Joy hace su debut en el estudio (momento “mi país”), así que desde aquí se sugiere que den una escuchada a “Downtown”. Además, la mezcla del metraje y la banda de sonido original por Steven Price terminan de sellar la atmósfera para que la audiencia no quiera salir del viaje de ensueño.

Siguiendo con otros aspectos técnicos que le dan vida de forma sutil a la película, la fotografía de Chung Chung-hoon hace que los movimientos de cámara y las magistrales coreografías de los personajes hagan al público preso de lo que pasa por la mente de la talentosa Ellie. El realce de las luces de neón y las imponentes marquesinas contrastan con la paleta de colores, que va perdiendo su intensidad sutilmente durante el transcurso del filme, manifestando el lado oscuro del viaje, o la otra cara de la moneda.

Por otro lado, el departamento de arte muestra el control y la importancia que tiene en la película a través de la escenografía y el vestuario, empezando por el contraste en apariencia de los bares actuales con los clubes nocturnos hasta las marquesinas del Soho (en el tráiler se puede apreciar un plano de un afiche de “Operación trueno” (1965), una de las películas de James Bond protagonizada por Sean Connery). Teniendo en cuenta que la protagonista es amante de la moda, su vestuario y el de los personajes en sus sueños enaltecen la pantalla con outfits de primera línea, inspirados en personajes de la época.

Por último, pero no menos importante, está el elenco. Son quienes dan alma a personajes que alguna vez fueron líneas en un papel, o un documento en la computadora. En este filme le dan alma a lo que fue alguna vez, simplemente. O lo que es, ya que también vemos jóvenes adultos estudiando, los habitantes de Soho. Sandy y Jack (Anya Taylor-Joy y Matt Smith) como figuras del pasado, Ellie y John (Thomasin McKenzie y Michael Ajao) como el presente, dan una óptima muestra de su talento no sólo en lo actoral, sino también en lo musical y los esporádicos momentos de comedia. No hay que dejar de mencionar el gusto que se da el director de incluir a dos consagrados y probablemente conocedores del viejo Soho, como es el caso de Terence Stamp y Diana Rigg, en lo que es su última aparición en pantalla grande. El trabajo impecable de Thomasin McKenzie en un papel más dramático que el que tuvo en Jojo Rabbit (2019) es digno de verse al lado los nombres anteriormente mencionados.

Para cerrar, El misterio de Soho puede causar muchas sensaciones: miedo, intensidad, nostalgia, ansiedad, tristeza. Todas son acertadas. Como cuando se lee un libro o se aprecia una pintura, esta como tantas otras películas queda supeditada al criterio del espectador. Es por eso que se recomienda ir con la menor cantidad de información posible para poder ser parte de la experiencia y entregarse al viaje que propone Wright.

Bonus track: Sí se le recomienda a la audiencia que padezca de ansiedad por ver el metraje escuchar el soundtrack ya sea por Spotify o YouTube.

Ahora sí, hasta la próxima.

PUNTAJE: 8.5/10


Título: El misterio de Soho

Título original: Last Night in Soho

Dirección: Edgar Wright.

Guion: Krysty Wilson-Cairns, Edgar Wright.

Música: Steven Price.

Fotografía: Chung Chung-hoon.

Reparto: Thomasin McKenzie, Anya Taylor-Joy, Matt Smith, Terence Stamp, Diana Rigg, Rita Tushingham, Synnove Karlsen, Joakim Skarli, Andrew Bicknell, Colin Mace, Michael Ajao, Will Rogers, Will Rowlands, Craig Anthony-Kelly, Lisa McGrillis, James Phelps, Oliver Phelps, Jessie Mei Li, Michael Jibson, Connor Calland, Katrina Vasilieva, Abdul Hakim Joy, Milica Guceva.

Thriller psicológico sobre una joven apasionada por la moda que misteriosamente puede entrar en la década de 1960, donde se encuentra con su ídolo, un atractivo aspirante a cantante. Pero el Londres de los sesenta no es lo que parece, y el tiempo comenzará a desmoronarse con sombrías consecuencias.

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