[REVIEW] Riesgo Bajo Cero: Una que quedó sin alquilar en el videoclub

Liam Neeson. Morfeo. Camiones. Hielo. Seguramente necesites que digamos más pero tampoco hay demasiado.

Por @RockaOnTheGo

La percibida calidad de una película es siempre una cuestión subjetiva atada tanto a cosas que suceden dentro de la pantalla como también a lo que ocurre fuera de esos limites. Las expectativas que uno tiene son un claro ejemplo de como arruinarse una potencial buena experiencia, pero no el único. Hay una delgada línea entre una película que hace las cosas bien y otra que no lo logra para nada, usualmente son las que caminan sobre esta línea aquellas intrépidas delicias que uno puede señalar como «una gran película mala». The Ice Road, o Riesgo Bajo Cero, es un curioso caso en el que realmente parece posible verla de cualquiera de estas tres maneras.

Como si de chilenos se tratase, un grupo de trabajadores mineros quedan tras un accidente atrapados a la espera de un importantísimo McGuffin que solo puede ser entregado por camiones. El gran problema, que lo eleva de molestia logística a thriller de acción, es que si ya conducir sobre agua congelada es complicado más todavía lo es en la época en que los caminos ya están cerrados y los conductores yendo a sus vacaciones. Afortunadamente Laurence Fishburne, Liam Neeson y una joven actriz (principalmente de TV sin tantas expectativas monetarias) están listos para el reto gracias a una cadena de risueñas coincidencias.

Todo vehículo narrativo de este lado de Taken tiene el reto de cómo fingir que Liam Neeson puede moverse más que cualquier otro hombre de más de 60 años. En este caso el escenario es idóneo y Neeson forcejeará casi toda la película desde la comodidad de una cabina de camión. Pero por otro lado, todos estos tipos de películas tienen también el reto de sacarle todo el jugo que puedan a un actor que podría tranquilamente estar muy por encima de estos proyectos tan «lo que quedo sin alquilar en el videoclub». Lamentablemente, aunque el guion tuvo la viveza de apoyar sus momentos más dramáticos en los hombros del irlandés, una combinación de la dirección en el set y la voluntad del actor por no ponerle más ganas de las estrictamente necesarias hacen que no sea una ventana favorable a las proezas actorales de Neeson.

Pero cuando falla el talento, a veces puede salvarlo el esfuerzo. Y hay una persona en particular que se gano con creces el pan de esas semanas de laburo. No hay que sacarle mérito al director, cuya mayor carta de presentación de su carrera es su ópera prima con aquella adaptación no tan mala de The Punisher en 2004. Después de todo, guiar una película hacia su versión más justa rara vez llega a buen puerto «a pesar de» la tarea de quién cumple ese rol. Dicho eso el jugador MOTOMEL del partido definitivamente es el montajista Douglas Crise, ninguna sorpresa si repasamos en su filmografía que fue el editor de Birdman de Alejandro González Iñarritu o las últimas dos películas de Harmony Korine. Estuvo incluso nominado al Oscar por su montaje en Babel. Por lo que uno se anima a aventurar que posiblemente este buen resultado ni siquiera haya sido el fruto de poner su 100% de esfuerzo, para que vean Neeson y Fishburne mientras hacen la fila de los jubilados para cobrar sus abultados cheques.

La película comienza sentando las bases de sus personajes sin demasiado apuro, como con la confianza propia que a veces le falta a cintas tan basadas en una premisa puntual como es en este caso «una de Liam Neeson manejando camiones sobre hielo». Aunque tampoco pierde el tiempo para iniciar la travesía, a la vez que los problemas no van a tardar en aparecer o acumularse. En ningún momento encontramos tensiones o emociones que superen la de un superestreno de sábado por canal de aire, pero mantiene un ritmo que fans de Neeson (o de las películas con nobles intenciones y flojas ejecuciones) podrán apreciar.

No sufre una sobredosis de humor, tan usual en este mundo post Marvel en el que vivimos. Tampoco le hace asco a la acción real con stunts prácticos en cámara ni tampoco al uso puntual y poco elegante de CGI. En la balanza todo está donde debe para que sea una experiencia disfrutable y para todos los que vayan con las variadas mentalidades que pueden hacer de su visionado una grata experiencia. Definitivamente no es recomendable para muchos, pero a pesar (o gracias a) todo es una recomendación muy fuerte para unos pocos afortunados.

PUNTAJE: 4.5/10


Título: Riesgo Bajo Cero

Título original: The Ice Road

Año: 2021.

Duración: 103 min.

País: Estados Unidos.

Dirección: Jonathan Hensleigh.

Guion: Jonathan Hensleigh.

Música: Max Aruj.

Fotografía: Marcus James, Tom Stern.

Reparto: Liam Neeson, Laurence Fishburne, Amber Midthunder, Holt McCallany, Matt McCoy, Martin Sensmeier, Matt Salinger, Paul Essiembre, Marcus Thomas, Lauren Cochrane, Gabriel Daniels, Bj Verot, Chad Bruce.

Productora: Code Entertainment, Aperture Media Partners, Envision Media Arts, ShivHans Pictures, Solution Entertainment Group.

Una remota mina de diamantes ha colapsado dejando atrapados a un grupo de mineros en una región lejana y helada de Canadá. Como parte de un equipo contratado para rescatarlos, el experimentado conductor de una quitahielos emprende un rescate imposible, teniendo que luchar contra una carretera helada, contra las aguas que están descongelándose y contra una amenaza que no ve venir.

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