[REVIEW] Petite Maman: Una Mamá Chiquita

Nelly tiene 8 años. Su mamá también.

Por @RockaOnTheGo

La tristeza es una sensación difícil de navegar, no importa la edad en la que tengas que hacerlo. En este pequeño relato francés, una de las mejores cineastas de los últimos años decide explorarla desde la mirada de una niña que recientemente perdió a su abuela. Pero la simpleza de muchas de sus producciones también sostiene una complejidad interna en los personajes que la habitan, y es así cómo además la pequeña Nelly va a navegar entre esos sentimientos tan complicados, a la vez que se pregunta a sus cortos años porque su madre parece estar triste todo el tiempo más allá del reciente fallecimiento familiar.

La mejor forma de hacerlo es, por supuesto, que Nelly se encuentre con su mamá cuando ella tenia su misma edad. Un resultado esperable cuando se adentra en el bosque que rodea la cabaña dónde su madre y abuela vivieron tantos años, mientras sus padres se encargan de vaciar ese viejo hogar. La lógica de esa conveniente magia no le incumbe demasiado a una narrativa interesada exclusivamente en ver cómo dos niñas, disfrutan a través del tiempo unos breves días, de una conexión cómo pocas veces pueden hacerlo madre e hija.

La comprensión entre generaciones esta en el seno de este nuevo esfuerzo de Céline Sciamma, dónde más que literalmente dobla las líneas temporales para que las tres protagonistas puedan alcanzar bellos momentos que en un mundo mucho más terrenal necesitado de magia requerirían demasiados años de empatía acumulados. Su filmografía siempre ha demostrado claras similitudes entre trabajos, por más diferentes que hayan sido varias de sus películas a lo largo de los años, y en el centro de ello se encuentra el profundo interés en mostrar y explorar la conexión femenina.

Aunque por lo general se la identifica más con la sexualidad y la identidad de género, esta lejos de ser la primera vez que se enfoca en relaciones familiares. Tanto en Tomboy como en Girlhood, identifica el lazo entre hermanas como uno de los pilares más vitales para el coraje de sus protagonistas. Esta vez, la mirada pasa a la maternidad de una forma poco romantizada. Quizás sea una sorpresa para los más recientes acólitos de su trabajo con la maravillosa Portrait of a Lady on Fire, pero es justamente la ausencia de romanticismo lo que le da forma a muchos de sus trabajos. Es en la belleza de lo cotidiano, como contraste del facilismo de lo romántico en el que caen casi todas las historias ajenas, dónde sus obras logran brillar.

Petite Maman es una cinta pequeña en todo sentido: acogedora, humilde y corta. Apenas más de una hora de una experiencia cuya comparación más inmediata quizás sean esos trabajos de Ghibli donde una niña encuentra un refugio mágico alrededor de un nuevo hogar campestre para su familia, aunque por supuesto con el presupuesto y trabajo visual de una para nada ostentosa producción francesa. Pero el alma y las temáticas del trabajo de Hayao Miyazaki ciertamente se encuentran presentes.

Siempre suena cliché recomendar que una película es «para todas las edades», pero estamos hace un tiempo en un panorama donde verdaderamente es difícil poder decir eso sin faltar a la verdad. Por lo general esa frase es código de «no vas a querer matarte mientras los lleves a tus hijos a verla«, pero este es realmente un trabajo que distintas generaciones van a poder descubrir con perspectivas diferentes que pedirán a gritos la puesta en común.

Reconfortante hasta la médula, un escapismo bien entendido para aquellos que todavía pueden disfrutar de películas dónde la gente habla, se escucha y de forma calmada intentan comprender sus dificultades. El comprender a los demás es el resultado de mucho esfuerzo en conjunto, y ojala todos tuviésemos la chance de hacerlo encontrándonos una mamá chiquita que nos recuerde lo cercano que su experiencia humana puede estar de la nuestra y de todos los demás.

PUNTAJE: 8.5/10


Título: Petite maman

Guion y Dirección: Céline Sciamma

Reparto: Joséphine Sanz, Gabrielle Sanz, Nina Meurisse, Stephane Varupenne, Margot Abascal, Florès Cardo, Josée Schuller, Guylène Péan

Nelly tiene 8 años y acaba de perder a su abuela. Mientras ayuda a sus padres a vaciar la casa en la que su madre creció, explora intrigada el bosque que la rodea, donde su mamá solía jugar de pequeña. Allí Nelly conoce a otra niña de su edad, y la inmediata conexión entre ambas da paso a una preciosa amistad. Juntas construyen una cabaña en el bosque y, entre juegos y confidencias, desvelarán un fascinante secreto.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.