[REVIEW] El Hombre del Norte

El jueves 21 de abril llega a los cines argentinos el nuevo film de Robert Eggers, y aquí te adelantamos nuestra crítica sobre esta epopeya protagonizada por Alexander Skarsgård y Anya Taylor-Joy.

Por @mauvais1

Es de todos sabido, habiendo visto The Witch (2015) y The Lighthouse (2019), que Robert Eggers sorprendería al espectador con su nueva película. El trabajo que el realizador se propone a la hora de dotar a sus fabulas de contexto tanto histórico, preciso hasta la obsesión, como de un peculiar vuelo fantástico son casi su marca. Una alusión, un sinfín de ideas planteadas como posibilidades, humanas y sobrenaturales. Ha sabido proponer un juego macabro de los limites mentales, razonamiento, y espirituales. Misticismo siniestro, casi una obscena deformación de este.

Cuando uno inicia el periplo de El Hombre del Norte sabe que habrá una batalla, aquí también de espadas, pero por sobre todo una espiritual. Una que estará firmemente atada a la tragedia, la locura, la melancolía. Una vida de Santos, a la usanza medievalista donde la fantasía es parte sustancial de la realidad, casi hemisferio izquierdo del hombre y sus vivencias.

Cuando William Shakespeare narró la historia del príncipe de Dinamarca, su descenso a la locura, autoimpuesta y más temprano que tarde, abrazada, planteaba un largo y esmerado soliloquio, a veces interrumpido por otros comparsas de sus pesadillas, sobre la melancolía y el absurdo de la existencia. Una y otra vez citaba muertos, el fantasma del padre y el cráneo del bufón, cual ocultista intentando responderse así mismo su propia enajenación. El bardo analizaba al personaje, lo deconstruía en un sin fin de intelectualidades. La venganza era el MacGuffin, si nos permiten el atrevimiento.

Pero para Robert Eggers y Sjón Sigurdsson, en su versión de Amleth o Amlóði, la forjan como una tragedia al estilo nórdico, en que la poesía es justamente la violencia que desata el deber vindicativo de la sangre derramada. Es una leyenda, una puesta magnifica sobre personajes arquetípicos enfrentados a la tan mentada hamartia. Aquí el error fatal no podrá enmendarse, la construcción es en definitiva un descenso sin escalas a la propia destrucción, aún cuando se quiere cumplir con un resarcimiento que creemos es justificado. Y a la vez lo romantiza, casi proponiendo un héroe byroniano, a la medida del universo que habita. En gran parte su belleza radica en esa epopeya truculenta de un personaje que no tendrá redención alguna, al que solo lo habita un sentimiento, porque ha fagocitado el resto. La historia, que creerán hemos spoileado al mencionar a Hamlet, es todo menos eso. Porque el poeta y el realizador abrazan el fatalismo propio de la cultura nórdica, en un mundo aún transitados por los dioses, de hombres atados a profecías.

Una vez más la fotografía de Jarin Blaschke y el diseño de producción de Craig Lathrop, como lo hicieran en las dos producciones anteriores de Robert Eggers, son parte sustancial de un relato contundente, de un ritmo desenfrenado, pero que en las pocas pausas continúa ampliando el universo de esa Escandinavia de mitos y héroes semidivinos. Cada personaje es narrado en partes iguales, como si el sujeto escapara de la mortalidad de sus cuerpos y de a poco se reconstruyeran en criaturas fabulosas.

La raíz de un mito, la forja de la espada en la cueva en cuyas paredes se dibujan las sombras, la profetiza, esa vidente que bien podría ser una de las moiras o normas, el hechicero y su «Klinta», la voz en las sombras, los lobos y «ulfhednar» o berserkers, la ilusión es compleja en su hechizo, es alimentada con un acerbo histórico cultural que propone la mirada que entonces se tenía de este pueblo, esos demonios surgidos de bruma, pero a la vez habitados por criaturas complejas.

El Hombre del Norte es una fantasía envolvente, un drama crudo y absurdo sobre la fatalidad, el ya sobrescrito y algo vapuleado Ragnarök, ese final trágico y catártico que no es más que el inicio de algo más puro, vivo. El paso del relato de hazañas egoístas y tergiversadas en su núcleo, que se transforma en la leyenda, con el tiempo en el mito y por último en la tragedia de un héroe.

PUNTAJE: 10/10


Título: El hombre del norte

Título original: The Northman

Año: 2022.

Dirección: Robert Eggers.

Guion: Robert Eggers, Sjón Sigurdsson.

Música: Robin Carolan, Sebastian Gainsborough.

Reparto: Alexander Skarsgård, Nicole Kidman, Anya Taylor-Joy, Willem Dafoe, Ethan Hawke, Björk, Claes Bang, Ralph Ineson, Kate Dickie, Murray McArthur, Ian Gerard Whyte, Hafþór Júlíus Björnsson, Ian Whyte, Tadhg Murphy, Gustav Lindh, Olwen Fouere, Ingvar Eggert Sigurdsson, Jon Campling, Eldar Skar, Phill Martin, Rebecca Ineson, Magne Osnes.

Productora: Regency Television, Focus Features.

En Islandia, en pleno siglo X, un príncipe nórdico busca venganza a toda costa por la muerte de su padre.

Acerca de Marco Guillén 3947 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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