[REVIEW] Todo en todas partes al mismo tiempo: Bastante muy mucho

Madre, esposa, hija, Michelle Yeoh, dueña de una PyME y la última esperanza del multiverso.

Por @RockaOnTheGo

Cada vez se espera más de una película para que «valga la pena» ir a verla al cine. Tienen que ofrecer rostros conocidos delante de cámara y nombres confiables detrás de ella, deben facilitar un cache social en conversaciones por las próximas semanas e incluso estar conectadas con otras películas que ya viste o con algunas que ni se hicieron todavía. Al séptimo arte ya no le alcanza con lo que precede a los créditos finales sino que debe prometer cada vez más. Afortunadamente hay un remedio muy efectivo para saltear todas esas cuestiones corrientes: una experiencia de sorpresas constantes que desafía expectativas y asegura salir de la sala preparando esos siempre complicados de ganar «simplemente la tenés que ver».

MIchelle Yeoh protagoniza como la dueña de un lavadero desbordada de situaciones maritales, familiares, maternales, económicas y especialmente multiuniversales. Cualquier detalle o aclaración complementaria pecaría de decir demasiado. Es una de esas películas que en cuanto arranca el interés uno ya debe hacer oídos sordos a todo lo que no sea ir a verla.

Una comedia dramática de acción que se estira hacia la mayoría de los géneros concebibles, con ambiciones inacaparables que resultan en una cadena incesante de ideas demasiado valerosas como para que funcionen. Pero lo hacen. De una u otra manera, una y otra vez. Que el cine, el buen cine más bien, es subjetivo esta claro, pero este es un film que garantiza entretenimiento en base a un espectáculo que puede percibirse como aciertos improbables o desastres incuestionables. La calidad de la experiencia podrá variar de acuerdo a que tan afortunado sea uno como espectador a la hora de alinearse exactamente con el juego que se propone, pero las cualidades de la misma van a ser iguales para todos; el entretenimiento vendrá en forma de disfrute de sorpresas o padecimiento de un espectáculo incontrolable.

Con un elenco principal que ronda los 60 no es arriesgado decir que ninguno de los actores en pantalla podría encontrarse con roles que siquiera se aproximen a los que interpretan en esta película, y no solamente por la acción. Es el tipo de proyectos insensatos que no abundan en la industria de cine occidental.

La inspiración por parte del cine asiático esta a la orden del día y de forma clara, no solo en homenajes imposiblemente literales sino al utilizar secuencias de acción o cine pochoclero para explorar emociones que en occidente se mantienen asociadas prohibitivamente con los dramas más realistas. El dúo de guionistas y directores Los Daniels ya habían avisado que no le temían al ridículo con Swiss Army Man, la de Harry Potter haciendo de un cadáver flatulento. Hace ya un par de años se hicieron conocidos en el circuito cinéfilo de festivales, y el gran éxito que ya es este segundo largometraje en conjunto, promete expandir el circulo de gente con pasiones despertadas por su obra.

Todo el elenco, incluyendo al inmenso James Hong y una Jamie Lee Curtis aprovechando como nadie un segundo respiro en su carrera, se ofrecen por completo al juego casi ilógico de comedia y drama que plantea la película. Siendo además importantísimo que la gran cantidad de escenas de acción se sientan realmente dirigidas no solo por técnicos que saben del género sino también a la vez por los mismos directores que el resto de la película. Un concepto elemental que brilla por su ausencia en la mayoría de series y películas en esta «era del contenido».

Con el correr de los minutos la comedia y acción van alcanzando un clímax que se rinde ante el drama emocional que se encuentra al centro de un proyecto con tantas cosas a su alrededor que seguramente más de uno lo considere demasiado en todo sentido. Los Daniels acercan el cine pochoclero al peligro de ser llamados snobs pedantes como varios cineastas de estas recientes generaciones, siendo Robert Eggers otro gran exponente que sale fácil.

Everything Everywhere All at Once es una experiencia que todo quién se aprecie debería intentar tener. Estadísticamente resulta imposible que todas las decisiones creativas de la misma te parezcan igualmente positivas, aunque seguramente de un lado u otro van a terminar empujándose cosas que te gustaron más o menos de acuerdo a si te cayo bien en líneas generales o para nada. Si hay proyectos que garantizan blancos y negros, este es uno que claramente condenara a la mayoría a una tibieza difícil de poner en palabras. Que importante que es tener en los cines opciones como esas, ojala no disminuya el caudal de películas difíciles de poner en palabras.

PUNTAJE: 9/10


Título: Todo en todas partes al mismo tiempo (Everything Everywhere All at Once – 2022)

Dirección: Dan Kwan, Daniel Scheinert

Guion: Dan Kwan, Daniel Scheinert

Reparto: Michelle Yeoh, Jamie Lee Curtis, Jonathan Ke Quan, James Hong, Anthony Molinari, Audrey Wasilewski, Stephanie Hsu, Peter Banifaz, Brian Le, Andy Le, Tallie Medel, Jenny Slate, Harry Shum Jr.

Productora: AGBO, Hotdog Hands, Ley Line Entertainment, Year of The Rat, IAC Films.

Distribuidora: Diamond Film

Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.

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