[REVIEW] El teléfono negro

Tras casi una década alejado del género de terror, Scott Derrickson vuelve con una de las propuestas narrativas más interesantes del año.

Por:  @nahuutwm (Nahuel Arturo)

Este jueves 23 de junio vuelve a estrenarse en Argentina una película de terror de Scott Derrickson. El director a cargo de “The Exorcism of Emily Rose”, “Sinister” y “Dr. Strange”, vuelve a incursionar en su género predilecto demostrando que como el buen vino, él también ha ido ganando experiencia y mejorando con el tiempo. 

Estamos en 1978 en un pequeño poblado suburbano de Denver en el que seguiremos a Finney Shaw (Mason Thames) y a su hermana Gwen (Madeleine McGraw) mientras nos presentan la hostilidad propia de la época. Estos dos pequeños viven solos con su padre alcohólico, debido al suicidio de su madre. Si bien nunca se nos revela directamente, podemos intuir -por un plano de un periódico que lee- que el señor Shaw es veterano de la guerra de Vietnam y ha quedado afectado por esto, además del suicidio de su esposa. Todo esto lleva a una relación completamente abusiva de poder entre este hombre y sus dos pequeños niños que no se sentirán seguros ni en su hogar, ni en su barrio debido a las constantes desapariciones de niños por la zona a manos de un asesino serial llamado «The Grabber» (Ethan Hawke). Si a esto le sumamos que en el colegio, Finney sufre constantes amenazas de bullying de las cuales se ve impotente para defenderse, podríamos decir que estos niños están a merced de Dios. 

Sin ánimos de spoilear nada sobre los giros de la trama, podemos adelantar, como vemos en los tráiler de la película, que la verdadera historia comienza cuando Finney es secuestrado por este misterioso hombre al que llaman «The Grabber». Es entonces, que los elementos fantásticos entrarán en juego para tender un atisbo de esperanza en medio de esta complicada situación: tanto el teléfono negro que da título a la película, como unos misterios sueños que tendrá Gwen y que podrían ser de ayuda para que la investigación policial avance y salvar al pequeño Finney de un destino funesto. Puestos los elementos en el tablero, Derrickson se pone a jugar y consigue una claustrofóbica experiencia que no dejará impasible a nadie. 

Uno de los principales estandartes que sostienen esta película es la sensación de peligro constante. La presentación del mundo ficcional y la configuración de la violencia en los diferentes entornos que atraviesa el film. Esto lo vemos través de los ojos de Finney y Gwen, dos niños pequeños que se ven obligados a actuar como adultos por las circunstancias que los rodean pero que, en la mayoría de los casos se encuentran plenamente superados por las mismas. Esta sensación de desprotección y desamparo es exacerbada a medida que avanza el metraje, sintiéndonos acechados constantemente por una figura diabólica encarnada en un humano que representa un peligro real y latente, pero que extrañamente parece normalizado por el entorno de violencia prolífica en este pueblo infernal. Es así que, aún cuando nos encontramos de frente con este asesino serial, nos inundará cierto sentimiento de extrañeza que se mezclará con una peculiar familiaridad.

Tal es así que este extraño ser parece haber encontrado un hábitat natural para actuar a gusto y placer, en un pueblo desprovisto de toda inocencia y esperanza. En cierto modo, hay un juego interesante de simetrías en este monstruo humano, con las distintas versiones de máscaras que utiliza a lo largo de la película, y las diferentes versiones de las violencias ejercidas durante los primeros minutos de la historia. Tanto por el padre de Finney y Gwen, como por sus compañeros de colegio. Por cierto, vale aclarar la imponente actuación de Ethan Hawke quien hace uso de una particular corporalidad para transmitir el terror que infunde su personaje -y que recuerda a lo hecho por James McAvoy en Split de Shyamalan-, algo realmente difícil si tenemos en cuenta que pasará gran parte de la película con el rostro cubierto casi en su totalidad. 

Por otro lado, me parece interesante destacar que The Black Phone está basada en el relato homónimo que figura dentro del libro «Fantasmas: El pasado no está muerto, ni siquiera es pasado…» de Joe Hill. La impronta de Stephen King inunda todo el relato y será palpable en varias referencias temáticas como visuales a lo largo del film. Después de todo, estamos hablando del hijo del maestro del terror y está claro que tanto Derrickson como C. Robert Cargill, quisieron respetar esta esencia en la transposición del cuento literario al cine.

Sin embargo, podríamos decir que The Black Phone bebe más de películas recientes del género como A Quiet Place Part II de John Krasinski e incluso Don’t Breath 2 de Rodo Sayagues en tanto la configuración de representación del rito de paso que implica la adolescencia en niños de familias rotas y entornos quebrantados por elementos perturbadores de la paz y como esta afecta a la conformación de una identidad propia. Incluso podemos nombrar a Old de Shyamalan, en tanto podamos relacionar que la clave para resolver los conflictos estará en la capacidad de los niños para decodificar ese mensaje que los adultos, por diversas razones, son incapaces de ver.

En conclusión, El teléfono negro es uno de los estrenos más interesantes del año. Lejos de las noticias sensacionalistas y notas clickbaiteras que acompañaron la popularización de «Sinister», acá no encontrarán «una de las películas más terroríficas de los últimos años» ni tampoco una de esas experiencias que no te dejarán dormir. Lo que sí encontrarán es un pulido y fino trabajo de Scott Derrickson en el que utiliza a la perfección los elementos brindados por el género para contar una historia sobre maduración y pérdida de la inocencia. Una película que es imposible abarcar con tan sólo un visionado y que, como suele ser habitual en el género, se valorará mucho más conforme pase el tiempo. 

PUNTAJE8.5/10


Título: El Teléfono negro (The Black Phone)

Año: 2021

Duración: 102 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Scott Derrickson

Guion: C. Robert Cargill, Scott Derrickson. Historia original: Joe Hill

Fotografía: Brett Jutkiewicz

Reparto: Ethan Hawke, Mason Thames, Jeremy Davies, James Ransone, Madeleine McGraw, Gina Jun, E. Roger Mitchell, Ron Blake, Robert Fortunato, Chris TC Edge, Braxton Alexander, Andrew Farmer, Kellan Rhude.

Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures. 

Distribuidora: Universal Pictures

En una ciudad de Colorado, en los años 70, un enmascarado secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar, Finney descubre que a través de él puede oír las voces de las anteriores víctimas, las cuales están decididas a impedir que Finney acabe igual que ellas. 

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