[REVIEW] The Umbrella Academy – Temporada 3

Un tercer apocalipsis, una nueva manera de destruir y reconstruir los lazos familiares. Para la Academia Umbrella nunca es fácil vivir entre hermanos.

Por @mauvais1

Es la dinámica familiar, la manera en que las partes en algún momento de alguna manera comienzan a ser un todo, capaz de quizás no sincronizar, pero nimiamente no asesinarse ante el menor desacierto. The Umbrella Academy es una serie de superhéroes, de antihéroes «adolescentes» en una salvaje caída en el caos del universo adulto. Pero también el salvataje a desgana y destiempo de la relaciones cercanas, las familiares.

Todo amenizado con un fin del mundo, lo apocalíptico los persigue con saña, destrozando a su paso cualquier situación que pueda ayudar a salvarlos como lo que realmente son, un grupo de hermanos disfuncionales, que bregan por comprender cual es su parte en ese plan que inició Sir Reginald Hargreeves cuando los reunió.

Dos veces los vimos salvar el mundo, a último momento, cuando todo parecía perdido, y salvarse a ellos de la autodestrucción. El amor, la fragilidad de la propia concepción de personalidad, la reconstrucción que deben hacer de ellos mismos son por momentos apéndices de una aventura mayor, una desquiciada y colmada de personajes que rozan el absurdo. La segunda temporada, tocó temas, también, que hablaban de la identidad, en el credo, la raza, el sitio en la sociedad. La sexualidad y el color de piel, la brutalidad del mundo chovinista de los sesentas que refleja claramente el mundo actual que todavía busca dar respuesta, confrontarlo, construir una alternativa.

Ahora regresados a una actualidad distópica, vuelven a tener que enfrentar esos terrores, como si nuevos niveles de profundidad en sus conciencias debieran reconsiderar. No basta con sus propios demonios, cada nueva aventura los sumerge más y más hasta, como ahora, confrontarlos con unos doppelgänger llamados los «Sparrow». Siniestros, moralmente discutibles y humanamente profundos como ellos.

La Academia será disparadora de un drama familiar en ciernes, como lo ha sido siempre; las consecuencias de sus acciones y decisiones en ese 1963, historia que quizás y después de haber visto esta tercera temporada, se recuerde como la mejor por lejos porque la historia y con las nuevas dinámicas adoptadas por los hermanos, tiende a ser algo repetitiva. Es un tercer apocalipsis, es algo con lo que han lidiado ya dos veces anteriormente y parece ser la única manera de dimensionar los limites que rozan sus traumas a resolver. No estamos quejándonos, mas un poco extrañando de que pasaría con ellos en otras circunstancias, otros escenarios.

De todas maneras, una vez más el elenco se luce, todos ellos, nuestro equipo de supers favoritos lo hace. Y es notable que la trama, ajustada del tic tac del reloj final, se tome el tiempo de reconstruir a Vanya/Viktor (Elliot Page) y sus decisiones -en unas tristemente pocas escenas hablan de la transición del personaje/actor, pero con una delicadeza y ternura que compensa otros desarrollos menos sustanciales-. La trama compleja, más por la cantidad de personajes que la integran que por su plot twist de aventura sci-fi, no pierde de vista, y es lo que importa, el tema. La familia, su construcción, la identidad, la búsqueda de la felicidad en medio del caos que es existir, aún si no hubiera destrucción universal de por medio.

Ciertamente es uno de los caballitos de batalla que le restan a Netflix, parte de un tiempo en que sus producciones tenían un cuidado no solo en la cantidad de dinero que dedicaban a sus proyectos, sino también en el trabajo que sus guionistas realizaban con ellos. Cada episodio tiene ese nivel, uno que se extraña, y que aun puede hallarse en producciones como Stranger Things, por ejemplo. El entretenimiento con sentido, que tiene una razón, más allá de lo comercialmente exitoso.

Cada uno de ellos bien puede representar una forma de amar, de sufrirlo, de intentarlo; violento, pasivo, altruista, egoísta y sobre todo pasional. No faltarán los giros, uno tan complicado como el siguiente, pero tampoco la aventura, algo que The Umbrella Academy ha sabido construir a lo largo de sus entregas. Nunca se le pedirá más paciencia al espectador que aquí, no solo con todo lo confuso que puede resultar hacia la mitad de la temporada, como también con las decisiones que los personajes toman, lo complejo que pueden llegar a ser en sus derroteros.

De todas maneras, Steve Blackman, creador de la serie, vuelve a entregar un producto entretenido, mucho más gracioso y denso que en las anteriores temporadas. Solo falta esperar qué será del equipo en esos momentos muertos de la vida en que no hay que salvar el universo de un final, sino que haciéndose cargo del comienzo de algo nuevo.


Título: The Umbrella Academy

Creada para TV por: Steve Blackman

Producción: Steve Blackman (showrunner y productor ejecutivo), Jeff F. King (productor ejecutivo y director), Jesse McKeown (productor ejecutivo), Mike Richardson (productor ejecutivo), Keith Goldberg (productor ejecutivo), Scott Stuber (productor ejecutivo), Beau Bauman (productor ejecutivo), Jeremy Webb (productor ejecutivo, 301), Gerard Way (coproductor ejecutivo), Gabriel Bá (coproductor ejecutivo), Michelle Lovretta (coproductora ejecutiva), Steve Wakefield (productor, del 301 al 307) y D. J. Carson (productor, del 308 al 310).

Producción: UCP, una división de Universal Studio Group, para Netflix.

Elenco: Elliot Page, Tom Hopper, David Castañeda, Emmy Raver‑Lampman, Robert Sheehan, Aidan Gallagher, Justin H. Min, Colm Feore, Ritu Arya, Justin Cornwell, Britne Oldford, Jake Epstein, Genesis Rodriguez, Cazzie David, Javon «Wanna» Walton, Jordan Claire Robbins.

Después de evitar que se terminara el mundo de 1963, los miembros de la Academia Umbrella regresan a su presente convencidos de que lograron evitar el apocalipsis y de que repararon, de una vez por todas, esta línea temporal maltrecha. Pero la celebración dura poco: pronto se dan cuenta de que no está todo tal cual lo habían dejado (más bien, nada está igual). Aquí es donde aparece la Academia Sparrow. Inteligentes, elegantes y tan cálidos como un mar de icebergs, los Sparrow se enfrentan inmediatamente con los Umbrella en una violenta batalla que termina siendo el menor de los problemas para todos. Mientras sortean desafíos, pérdidas y sorpresas por doquier, además de luchar contra una entidad desconocida que está destruyendo el universo y que podría haber surgido por culpa de ellos, los Umbrella deben convencer a la nueva —y aparentemente mejor— familia de papá para que los ayuden a corregir lo que su llegada podría haber arruinado. ¿Lograrán encontrar una forma de regresar a sus vidas preapocalípticas? ¿O este nuevo mundo estará a punto de revelar algo más que una metida de pata en la línea temporal?

Acerca de Marco Guillén 4040 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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