[REVIEW] Las cosas donde ya no estaban

El impacto que generan en ciertas personas las relaciones amorosas tiene semejanza con un tatuaje: sea por un motivo bueno o malo, pueden ser recuerdos indelebles. «Las cosas donde ya no estaban» habla de eso, del reencuentro de quienes supieron ser pareja, y además, de cuestiones que relucen el ADN argentino.

Por @belmalone

Fabio Vallarelli, director y guionista entre otros roles que cumple en este drama romántico, logra darle una vuelta de tuerca al cine independiente a través de un género retratado con un estilo no tan habitual por estas tierras. Las cosas donde ya no estaban es una obra autogestiva que ha sido recientemente estrenada en el memorable Cine Gaumont, la cual habla de cómo Luca (Andrés Ciavaglia), un arquitecto treintañero se reencuentra con Dolores (Agustina Quinci) después de una larga ausencia, ya que la familia de ella decidió probar suerte en el viejo continente debido a los problemas económicos del país. Dolores tiene una prolífica carrera como cantante en Europa, y a raíz de un recital y un evento de su disquera en Buenos Aires tiene una inmejorable excusa para pisar suelo argentino por unas horas, por lo que ella y Luca deciden cortar con la barrera que la crisis del 2001 generó para recorrer la noche porteña y ponerse al día, con los altos y bajos que pueden llegar a generar los diálogos de dos viejos conocidos que han sido pareja.

Una de las cuestiones que la película deja en claro en su inicio es que se concentrará en estos crípticos jóvenes. Sus amigos y eventos circundantes no tendrán incidencia alguna en la mayor parte de la historia, y eso es lo que la hace atrapante y pone en evidencia un desafío. Por lo general presenta cierta dificultad lograr diversos climas entre dos personas a lo largo de una conversación que en ocasiones recurre al método socrático, para reflexionar en conjunto sobre variados tópicos, pero el filme encuentra virtud en esta propuesta. Es por eso que se puede encontrar alguna reminiscencia del estilo de la trilogía Before dirigida por Richard Linklater, la cual dio comienzo con Antes del amanecer (1995). A través del guion, ambos personajes logran dar vuelo a sus anécdotas y debate a partir de ellos, en los cuales piensan y construyen distintos escenarios. Lo que parece una charla trivial, gradualmente cobra sentido.

Con respecto a la fotografía, la cual está a cargo de Mariano Castaño, logra captar la transición de Luca y Dolores. En los primeros minutos, se nota la lejanía propia de años de ausencia, a pesar de en ese momento encontrarse en el mismo suelo. La incomodidad al encontrarse en el otro a través de chistes internos erosionados con el paso del tiempo, y volver a poner en marcha esa dialéctica con recuerdos cual piezas de un engranaje, está impactada en los planos asimétricos. En esencia, el lente se concentra en ellos pero las locaciones, sin embargo, aportan data que Ciavaglia y Quinci saben incluir en sus líneas.

Otro de los asuntos que suman a la obra es que, si bien la oscuridad de la fotografía se debe a que la misma es una propiedad inherente a la noche, la misma se va disipando a medida que aclara el cielo para darle el paso al amanecer. A partir de esta observación se puede trazar un paralelismo entre la luz y la escala de la conversación entre los treintañeros. Este es un punto en el que se amalgaman fotografía, guion y actuación, y por qué no, demuestra lo que hace este filme: contar una historia sin necesidad de ser expositiva. Luca y Dolores logran entenderse desde otro escalón, pues la adultez por momentos activa la sabiduría y la curiosidad, y por otros, la nostalgia, las suposiciones y también la amargura.

Para concluir, Las cosas donde ya no estaban es una daga al corazón para los que tienen ese amor escondido en lo más profundo de su alma, que se mantiene intacto, esperando que lo reaviven como un fuego que no se quiere apagar. Es una historia que hace un buen balance entre la ficción y los hechos sucedidos hace un poco más de dos décadas.

PUNTAJE: 7/10


Título: Las cosas donde ya no estaban

Año: 2021

Duración: 73 min.

País: Argentina

Dirección: Fabio Vallarelli

Guion: Fabio Vallarelli

Música: Nicolás Agesta

Fotografía: Mariano Castaño

Reparto: Andrés Ciavaglia, Agustina Quinci, Luis María Montanari, Gabriel Galíndez, Nicolás Dezzotti, Pablo Chao, Pato Galván, Fabio Vallarelli

Género: Drama. Romance

Luca es un arquitecto conflictuado. Dolores es una cantante en ascenso que viene a dar un recital a Buenos Aires. Ambos habían sido pareja en la adolescencia, pero debieron separarse luego de que Dolores se mudara con su familia a Europa, convirtiéndose en una de las miles de personas que tuvieron abandonar el país en 2001. Con motivo de un recital que Dolores brinda en la ciudad la pareja se reencuentra y, por diversas situaciones, terminan pasando la noche juntos recorriendo la ciudad.

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