[REVIEW] Spy x Family

El hogar no sólo se encuentra en los lazos sanguíneos y los Forger lo demuestran conquistando corazones con su divertida y enternecedora dinámica familiar.

Por Nahuel Arturo (@nahuutwm)

El pasado 25 de junio concluyó la primera parte de la adaptación animada de Spy x Family. El animé basado en el manga homónimo escrito e ilustrado por Tatsuya Endō lleva semanas ostentando el titulo de la serie animada más popular en redes sociales, siendo trending topic en Twitter con cada nuevo episodio, e incluso estando primera en la sección popular de la plataforma Crunchyroll. Esta avasallante popularidad incluso se vio reflejada en las ventas mensuales del manga donde, durante el mes de mayo, superó a My Hero Academia como el más vendido de Japón por más de un millón de copias, llegando a casi dos millones de ejemplares vendidos durante dicho mes. Con todos estos aditivos, vale la pena preguntarse cuál es el secreto de tal éxito, tanto en manga como en animé.

Spy x Family trata sobre Twilight, un espía perteneciente a la República de Westalis que es asignado a infiltrarse a la República de Ostania, un país enemigo, para reunir información sobre el más reciente blanco de su agencia. El espía se encuentra con la misión más desafiante de su carrera al verse obligado a asumir el rol de padre de un estudiante en una prestigiosa academia privada. Para conseguirlo asume el falso alias de Loid Forger, adopta a una niña huérfana de nombre Anya y eventualmente tomará como esposa a Yor Briar, una joven ostaniana solitaria y amable. Con esta familia falsa como fachada, Twilight debe interpretar el papel de un padre amoroso para tener éxito en su misión. Sin embargo, desconoce que la pequeña Anya es una psíquica capaz de leer las mentes y que Yor es una asesina a sueldo, quien busca estabilidad para desarrollar su trabajo sin levantar sospechas. 

A priori, lo que parece un entramado demasiado complejo prontamente despeja cualquier temor del espectador, al descubrir que el desarrollo de esta trama se decanta por caminos más sencillos y amigables de lo que la enrevesada sinopsis parece apuntar. Si bien existe un trasfondo político en esta serie, lo central termina siendo las aventuras que viven los Forger. Esa convivencia familiar, y cómo pasan de no tener ningún vínculo a convertirse lentamente en seres queridos que se protegen unos a otros de una sociedad opresiva. Una importante resignificación de lo que significa una familia y el valor del hogar, en tiempos donde más que nunca estos conceptos están en constante reinvención. En este sentido, es interesante que hayan elegido el marco histórico de la guerra fría para narrar esta historia, porque este juego de apariencias responde también a una época donde los prejuicios y los estereotipos estaban claramente marcados. De hecho, uno de los conflictos iniciales y la razón por la que Yor termina aceptando unirse a esta fachada es para no levantar sospechas en su trabajo, al ser una mujer entrada en años que no estaba casada. La figura estereotipada de mujer ideal como la esposa ama de casa que lava, limpia y cocina, la del hombre como la figura fuerte y sostén de la familia, así como de este último concepto en sí mismo: la familia. Todos ideales claramente marcados por una época que no admitía disidencias.

Roles en los que, claramente, los Forger no encajan, y en la que todo el tiempo entrará en disputa en tanto buscan la resignificación de este campo simbólico, donde el trío protagonista pondrá su propia carga semántica a los conceptos de familia y hogar. Estos, a su vez, estarán en constante diálogo por igual con los apartados mas dramáticos y humorísticos de la serie. Después de todo, esta extraña familia que no responde a los cánones sociales termina siendo más feliz y funcional que aquellas que aparentemente habitan dentro del estereotipo ideal.

Justamente en estas resignificaciones es donde encontramos el punto clave de la serie. Ni Loid, ni Yor, y mucho menos Anya, entienden lo que es llevar una vida familiar típica. Ninguno de estos personajes ha tenido una vida “normal” y eso se revela ni bien pasan a descubrir las necesidades y dinámicas típicas de la convivencia familiar. Por ejemplo: Loid es un espía experto capaz de cumplir cualquier misión fingiendo ser otras personas, llevar diferentes máscaras y camuflar sus verdaderas emociones, ese su dote característico. Por esto mismo es que resulta tan enternecedor y empatizar cuesta menos al observar cómo lentamente comienza a abrir su corazón con esta familia «falsa» (interesante propuesta ver hasta qué punto lo es). Es de esta manera que la serie rápidamente repite el proceso con Yor y Anya, motivo fundamental para amar a estos personajes tanto como individuos y como familia. Desde ayudar a su hija con las tareas, hasta turnarse para realizar los quehaceres domésticos. Un mundo nuevo se revela frente a este trío protagónico y con ellos, nosotros también los vamos conociendo a medida que nos sorprendemos con las ocurrentes y disparatadas formas que tienen para conquistar estas tierras inexploradas que implica la cotidianidad del seno familiar. Los planes rígidos y detallados de Loid por cada paso que Anya debe seguir para ayudarlo a cumplir su misión, la inocencia pero a la vez sádicas reacciones de Yor por proteger a su familia, y las reacciones de la misma Anya, al leerle la mente a sus padres adoptivos, y que funcionan como el perfecto remate cómico en cada escena que, aunque reiterado, nunca aburre ni se vuelve cansino por el carisma propio de la pequeña. 

Anya Forger. Quisimos dedicarle un párrafo aparte porque si bien Spy x Family brilla, no es solamente por el apartado audiovisual que deslumbra en las escenas de acción que comparten entre los estudios de animación Wit y CloverWorks. Estudios que han pulido cada escena para que destaque cada golpe, persecución e intento de asesinato del espía y la asesina a sueldo. Lo más relevante de la serie es que se vuelve un unipersonal de Anya ni bien aparece en pantalla. La pequeña de la familia se siente como una niña real y cada una de sus reacciones ante el mundo que la rodea se sienten propias de una joven de corta edad: curiosa, caprichosa y divertida. Anya se ha ido ganando el corazón de todo Internet. Tanto es así que sus diferentes reacciones -tanto por su vocabulario, pronunciación o gestos- se han hecho meme en la comunidad de animé. Siendo esta una de las principales razones de la popularidad de Spy x Family, uno de los chistes más recurrentes suele ser el de introducirla a ella como protagonista en diferentes escenas míticas del manga-animé. Es este aspecto lúdico, propio de la mente infantil del personaje, que permite generar una narrativa transmedia que provoca un fanatismo desmedido pero justificado por Anya y la serie. Sin dudas, llegó para quedarse en los corazones de la comunidad. 

En conclusión, Spy x Family nos presenta a la disfuncional pero enternecedora familia Forger que, entre secretos de espionaje, asesinatos a sueldo y el intento de la pequeña Anya por superarse en la escuela, genera una serie que se reinventa constantemente saliendo de todo estereotipo, así como la misma familia protagónica, que no tardará más de un episodio en enamorarnos. Acción, comedia y drama en lo que es la serie animé más popular en lo que va de este año. 


Título: Spy x Family

Año: 2022.

País: Japón.

Dirección: Kazuhiro Furuhashi.

Guion: Tomomi Kawaguchi, Rino Yamazaki. Manga: Tatsuya Endo.

Música: Makoto Miyazaki, Shuhei Mutsuki, Know Name.

Producción: Wit Studio, CloverWorks, TOHO Animation, Aniplex.

El espía Twilight es el mejor en su trabajo para las misiones clandestinas. Para su última misión, tiene una peligrosa condición para él: Casarse y tener un hijo para infiltrarse en una elitista escuela privada. Twilight consigue una esposa y un hijo para la misión, pero lo que no sabe es que la esposa elegida es en realidad una asesina, y la niña, una telépata.

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