[REVIEW] Merlina – Temporada 1

Merlina Addams tras las pistas de un misterio en un colegio muy peculiar. Todo está servido para una interesante aventura, ¿pero lo es?

Por @mauvais1

Para ser sincero, diría que he sido mucho más fan del film producido en 1991 que de cualquier otra adaptación de la serie original. La película de Barry Sonnenfeld rescataba no solo el espíritu de la comedia familiar de ABC (mucho más amena que la historieta original de 1938), ya que le aportaba cierto glamour decadentista y un patetismo dark que supo alucinar a los góticos y amantes de la comedia negra ligera por igual. Su secuela no fue lo mejor, ni siquiera la primera fue un suceso, pero por supuesto el elenco conformado por Anjelica Huston, Raul Julia, Christopher Lloyd y Christina Ricci ofreció lo mejor del show.

Que Alfred Gough y Miles Millar decidan crear una serie sobre estas criaturas, contando con la dirección de Tim Burton y Gandja Monteiro (In The Dark, Panic, Brand New Cherry Flavor) y teniendo a Merlina como protagonista suena prometedor por donde se lo mire. Diremos más, Gough y Millar entienden sobre serializar personajes adolescentes o, más aún, adaptar Young Adult para la multitud tras haber trabajado en producciones como Smallville (2001-2011), The Shannara Chronicles (2016-2017) y I Am Number Four (2011). Pero entiendan hacia dónde nos dirigimos, espectáculo adolescente, show pasatista y efervescente.

Las cosas están así, lo tomás o lo dejás. Sucedió con Chilling Adventures of Sabrina (2018-2020), Warrior Nun (2020-2022), y también Maldita (2020) y Destino: La saga Winx (2021-2022). Quizás las alarmas suenen aquí por el mencionado Burton en la dirección, y claro Wednesday/Merlina como protagonista, pero a pesar de lo que puedan suponer, y que en parte tendrán razón, la historia tiene su encanto.

Merlina, no es novedad, es un constante problema por su falta de adaptación a los ambientes estudiantiles comunes, y es por eso que la familia y el juez de menores a cargo del caso deciden que lo mejor para la niña es un ambiente afín a su carácter. Es por eso que la envían a Nevermore Academy, un colegio para fenómenos como ella, gente con particularidades y excentricidades como hombres y mujeres lobos, sirenas y otras rarezas; y que es dirigido por Larissa Weems (una siempre bien recibida Gwendoline Christie). Una vez llegada, la vida de Merlina se ve envuelta en una rara conspiración que la tiene como protagonista.

Burton y los freaks, sí señor, por ahí viene la asociación, dada la visión que siempre tuvo el realizador sobre los descastados de la sociedad homogeneizante, la persecución del distinto e incomprendido. Con este autor uno siempre es invitado a abrazar la extrañeza como la oportunidad de reconocerse y medrar en ella. La maldad no está en lo gótico, el prejuzgamiento siempre viene desde ese exterior predominante y poco dado a los trastornos. Siempre el outsider, un antihéroe trágico que cambia la perspectiva imperante sobre temas como la muerte, las sombras y sus habitantes, los raros. Merlina es, hasta en la academia, un bicho extraño potencialmente peligroso para el statu quo, algo tan en su agenda. Viene a hacer cambios y no contempla ni siquiera su propio y confortable mundo.

La pericia de los guionistas, gracias a los directores y la excepcional Jenna Ortega, no se ve tan limitada cuando se trata de construir el caso que la pequeña protagoniza. Es ciertamente un tanto Mary Sue, lo admitimos. Ese estereotipo tan perfectamente competente que parece inverosímil, incluso en el contexto de un argumento ficticio, es algo con lo que se toparán a menudo; como también, irónicamente la manera en que la harán madurar a medida que desanden la trama. Merlina lo sabe todo, lo comprende inmediatamente, su mente es ágil como su estilo de pelea o su esgrima, y por esto paga consecuencias. Si se le da la oportunidad, la historia lo mostrará, aunque no sea tan sutil o dramático, o tan siquiera paródico como podría.

La aventura es en definitiva una de Veronica Mars (2004-2006, 2014, 2019), nada más que sumar a esto, quizás por el hecho de que transcurre en un ambiente de fantasía, lo que suma a su universo más que encasillarlo. Las pistas son interesantes, así como los procesos de la niña por recolectarlas de acción. Lo redondo de todo esto no se critica, aunque sí tal vez su incapacidad de ofrecer algo más. De hecho, la magnifica interpretación que todos hacen de la protagonista (directores, guionistas, actriz) ayuda a que la aventura tenga su encanto, ayudada por los demás personajes, bien perfilados y una dirección de arte tan buena como la fotografía. No hay descanso, una situación lleva a la siguiente aventura, y hay bailes, como debe ser en toda ficción adolescente estadounidense. El paquete es, por donde se lo explore, lo que corresponde.

Y entonces ya no todo es lo que intentan vender al espectador. La lógica del logaritmo es tan obvia que no se necesita ser la ingeniosa Merlina para hallarla. La aventura adolescente (por un momento creímos que aparecería Kiernan Shipka por algún pasadizo), aunque amena y bien ejecutada, no se ajusta a su protagonista y al universo que ha habitado desde su creación. Y entonces el hechizo no se completa, porque justamente todo parece ser lo que se ve, ni pizca de ironía, de sarcasmo hacia justamente las aventuras juveniles al uso. Y resulta molesto, porque justamente los personajes abordados por Burton solían tener esa particularidad de desarmar lo establecido, reconfigurar la realidad y darle la posibilidad de ser algo nuevo, servido por la comedia, la crítica al estereotipo.

Una de las maravillas del film de Barry Sonnenfeld fue proponer una criatura extravagante, inmensamente inteligente y en su patetismo dark reconfigurar estereotipos de adolescentes y sus peculiaridades. Más aún, en la secuela de 1993 y las memorables escenas del campamento de verano, ella era la vindicación de lo extraño, la amenaza en ciernes. Aquí, más allá de que se juega un constante y esmerado juego de reproducir a esa criatura, se la presenta en una historia que a nadie sorprenderá en su proceso, bien planteado desde donde se lo mire, pero del que esperaba algo más. Merlina merece una historia que supere el juego adolescente al uso, el misterio del «elegido», y que la abrace en toda su extrañeza.


Título: Merlina (Wednesday – 2022)

Dirección: Tim Burton, James Marshall, Gandja Monteiro.

Guion: Alfred Gough, Miles Millar. Personajes: Charles Addams.

Reparto: Jenna Ortega, Luis Guzmán, Catherine Zeta-Jones, Riki Lindhome, Jamie McShane, Hunter Doohan, Gwendoline Christie, Emma Myers, Thora Birch, Christina Ricci, Georgie Farmer, Joy Sunday, Percy Hynes White, Isaac Ordonez, Iman Marson, Moosa Mostafa, Naomi j Ogawa, Oliver Watson.

Compañías: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). 

Distribuidora: Netflix.

La serie es un misterio intrigante con un tono sobrenatural que muestra a Merlina Addams en sus años como estudiante de la Academia Nunca Más. Merlina debe dominar su habilidad psíquica incipiente, frustrar una monstruosa ola de asesinatos que aterroriza a la ciudad y resolver el misterio paranormal que involucró a sus padres hace 25 años…, todo mientras lidia con sus complicadas relaciones en Nunca Más.

Acerca de Marco Guillén 4028 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.