Love: ‘El amor después del amor’

La nueva serie de Netflix en colaboración con Judd Apatow desnuda el lado que no queremos ver de ese sentimiento muchas veces idealizado.

Por @diegui83

La reflexiones sobre la madurez y las relaciones humanas son una parte esencial en el universo Apatow. Films como Virgen a los 40 (The 40-year-old virgin, 2005) es una prueba de lo primero, mientras que Ligeramente Embarazada (Knocked up, 2007) es evidencia de lo segundo, poniendo énfasis en las relaciones de pareja y el amor. Amor, ese sentimiento tan afanosamente idealizado en productos de ficción, que nos hace creer que eso es la vida real.

El primer capítulo comienza con la visión de  dos parejas en apariencia diferentes: Gus (Paul Rust) lleva una vida junto a su novia de años plenamente feliz, demasiado “edulcorada” de muestras de afecto por parte de él. Hasta que su pareja no aguanta más y decide confesar que lo ha engañado, para así no caer en una relación que se vaya desgastando con el tiempo.

Por otra parte, Mickey (Gillian Jacobs) vive una relación enfermiza con un tipo adicto a las drogas que no para de acosarla, pero que no es lo suficientemente maduro como para ir a comprar pantalones de jean si no es con su madre.

Podríamos decir que Gus es un nerd, pero ahora los nerds dominan el mundo. Es un treintañero con poca autoestima, que trabaja de tutor de niños actores en un famoso estudio de Los Angeles, mientras intenta concretar sus sueño de ser guionista. Mickey, sin embargo, no tiene ninguna aspiración. Trabaja como productora de un programa radial en internet, mientras se debate entre sus múltiples adicciones (alcohol, drogas, sexo), aunque básicamente su personalidad es adictiva.

El cliché de chico-conoce-chica acá se rompe desde el primer momento del encuentro, haciéndolo visible para luego ir quebrándolo parte por parte en cada capítulo. El amor de Gus y Mickey no es algo instantáneo, se va formando a medida que se conocen y nosotros los conocemos estando separados o juntos. Las personalidades y problemas que van suscitándose nos permiten conocer el aspecto y definir a cada uno. Los dos tienen un vacío emocional que creen llenarán cuando uno y otro estén juntos, algo nada más alejado de la realidad. La fachada de bondad de Gus se va cayendo al igual que la cortina de acero de Mickey: ni uno es tan bueno ni la otra es tan problemática.

Los tópicos sobre el amor ideal, y las relaciones vacías están presentes tanto en las actitudes como en los comentarios. Uno de los más emblemáticos es cuando Gus va tirando sus Blu-rays a la calle y encuentra uno del film Mujer Bonita: “Pretty Woman no es real. Una prostituta se enamora? Una prostituta te robaría y se iría a comprar cocaína”. Todo dicho.

 

El guión de esta comedia romántica/dramática fue responsabilidad, además de Apatow, de Paul Rust y sus esposa Lesley Arfin, veteranos de la comedia. El primero tuvo papeles en comedias mientras que su pareja es reconocida por ser productora de Brooklyn Nine-Nine. 

La serie que explora las relaciones de la generación de treinta y pico, envuelta en redes sociales e inseguridades, tal como es la aclamada Master of None, consta de 10 capítulos de menos de media hora super adictivos, pero a no desesperarse, ya que tiene una segunda temporada confirmada para el año que viene, esta vez de 12 episodios. Parece que la gente de Netflix tiene una confianza ciega en Apatow y su producto (confianza que solo generó House of Cards), aunque como muchas veces, el servicio On Demand de producciones audiovisuales apostó y ganó.

 

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