[BAFICI2019] Andréi Tarkovski en la competencia de DDHH

Il Dono

Andréi Tarkovski fue un cineasta soviético considerado uno de los más importantes en la historia del cine y uno de los más influyentes en su país. Durante el rodaje de su película “Nostalgia (1983)”, su permiso para filmar en el exterior caducó. Pero no quiso volver a Rusia. Por el contrario, desafió a las autoridades y se escondió (o mejor dicho, se exilió) en un lugar secreto.

Por @AnXieBre

Il Dono (2019)” es el documental de Giuliano Fratini que se presentó en la competencia de Derechos Humanos en esta última edición del BAFICI. Retrata ese momento de exilio de Tarkovski y se anima a ir un poco más allá también, partiendo de testimonios de aquellos que más lo conocieron.

Se sabía que Tarkovski era un hombre particular y, luego de la proyección del documental, charlamos con su director para saber un poco más de este proyecto suyo sobre un hombre que, sin duda, revolucionó el cine ruso.

Ximena Brennan: ¿Cómo fue el acercamiento a Tarkovski, a su obra y su historia?

Giuliano Fratini – Tarkovski siempre fue muy distante. Él era muy odioso con todos sus colegas. Cuando leí los diarios de él, que son tomos bastante grandes, quedé bastante asombrado y pensé que era un hombre imposible. De cada cien personas que conocía salvaba a dos. No me gustaba. Era imposible hasta tenerlo como referencia. Demasiado inaccesible, demasiado severo… como un dios. No puedo acercarme a esa imagen de él. Después, hacia el final de estos diarios, había una foto que yo después puse en mi película, era él en calzoncillos junto a su mujer en ropa interior también. Esa imagen decía “Tarkovski en San Gregorio” y me asusté, porque yo conocí a una persona de San Gregorio que frecuentaba mi casa de la infancia. Me llamó mucho la atención. ¿Tarkovski vivía enfrente mío?, me pregunté. Yo era un niño. Mientras yo creía él estaba ahí,  muy cerca de mí. Era como raro. Entonces le pregunté a esta persona, que era sacerdote y venía a mi casa, si conocía a Tarkovski. Me dijo que no… y yo me preguntaba cómo era posible. Y ahí nació todo. Este hombre entonces me puso en contacto con otra persona y me dijo “hablá con él”. Y ahí empezó a correrse la voz y empecé a conocer gente que lo frecuentaba. Y a través de esta historia yo quise contar una parte de mi historia. No hubiera tenido sentido hablar solo de Tarkovski, yo quería contar una parte de mi infancia. Y si lo pensamos, es una historia muy “tarkovskiana” porque él siempre le dio mucha importancia a la niñez y a la infancia. Yo quise mezclar las dos historias. La historia de él que vivía en este pueblo pero que a la vez este pueblo era importante para mí. Esto nunca lo contó nadie porque todos tenían miedo de hablar de los servicios secretos rusos.

XB: Dado que tenía esta opinión de él antes de encarar su documental, con todo lo que conoció nuevo de él, ¿cambió de opinión respecto a él?

GF: Si, mi idea cambió muchísimo. Descubrí su lado humano, entonces es como si me lo hubiera encontrado de verdad… es difícil de explicar. Muchos te hablan de esa persona y descubrís un lado que no conocías. El vecino que se conmovió… se le caían las lágrimas mientras hablaba de él… lo sentí muy cerca de mí, como si hubiera encontrado su alma en cierto momento.

XB: ¿Y cómo fue el encuentro con su hijo y contarle de su proyecto sobre su padre?

GF: Fue muy duro. Es un muchacho de oro con mucha cultura… lo estimo mucho. Pero tengo la certeza de que lo aconsejan mal otras personas. Nunca pudo desligarse del padre. Muchos le dicen “¿por qué no hiciste nunca una película vos?”. Hizo muchos documentales y cortos sobre su padre y ahora está por hacer otro… nunca pudo salir de este círculo. Lo aconsejan los amigos del padre que aun viven. Antes de encontrarlo fue muy difícil acercarse a él, pero cuando lo conocí fue como un hermano mío. Primero fue como un muro. Tardó un año en caer este muro pero finalmente se derrumbó.

XB: Bueno, muy parecido a como hubiera reaccionado Tarkovski en vida

GF: Quizá… ¿quién sabe?

XB: Entre estos testimonios que aparecen en el documental, ¿tuvo algún problema con alguien?… ¿Alguien que no haya querido hablar o aparecer, por ejemplo?

GF: Si, hubo uno, y para mí es una de las personas que lo aconsejaba mal a su hijo. Yo no quiero hablar de esta persona porque quizá tenía miedo de que esta historia de los servicios secretos lo perjudicara, ya que contribuyó a llevarlo a Tarkovski al país, a esconderlo. Pensaba que todavía podía ser peligroso hablar de esto, dado que él lo ayudó. Esta persona tiene más de 80 años, pero podría haber hablado.

XB: Cómo fue su experiencia presentando la película en BAFICI? ¿Cómo sintió el recibimiento del público?

GF: Estoy muy agradecido con el festival porque me eligió. Conocí a personas maravillosas. Fueron muy gentiles todos, en especial Javier Porta Fouz, también el público muy cariñoso. Algunos amigos rusos me dijeron que es un hermoso festival y lo es en verdad. Sé que el hijo de Tarkovski presentó una muestra con polaroids del padre en Buenos Aires, también.  Y es un festival que está muy cerca de los cineastas que yo amo como Tarkovski, por ejemplo. Parecen culturas muy lejanas la rusa y la argentina, pero luego te das cuenta de que no.


Il Dono

Título: Il dono

Guion y Dirección: Giuliano Fratini

Reparto: Giuseppe Lanci, Ali Chamraev, Andrej A. Tarkovskij, Marlen M. Chuciev, Norman Mozzato, Krzysztof Zanussi, Donatella Baglivo, Enrica Fico, Manolo Bolognini, Renzo Rossellini, Luciano Tovoli

DOCUMENTAL

Durante la producción de Nostalgia, el permiso para filmar en el exterior de Tarkovski caducó. El director debía regresar a la Unión Soviética, pero desafió a las autoridades y se refugió en un lugar secreto. Este documental recupera ese tiempo en el exilio, previo a su mítica conferencia de Milán, en 1984.

 

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