[RECAP] Obi-Wan Kenobi: Partes I y II

Opinión de los dos primeros episodios de la nueva miniserie de «Star Wars», la cual continúa la expansión del universo creado por George Lucas. Esta vez centrada en nada menos que por Obi-Wan Kenobi.

Por @mauvais1

El universo de Star Wars continua su expansión, por lo menos en televisión, y eso que apenas vamos acercándonos a la mitad de las series anunciadas (hasta ahora). The Mandalorian mostró al publico en general y al fan en particular que el universo creado por George Lucas era capaz de sustentar su existencia más allá de la Saga Skywalker, o mejor dicho corriéndola del centro y mostrándola solo como parte de un vasto tapiz. En televisión, repetimos, ya que la literatura y los comics hicieron lo suyo durante décadas.

Aún así, como es tiempo de reivindicaciones, como el caso de la trilogía de precuelas iniciada en 1999, también, quizás, será tiempo de revisionar Rogue One: Una historia de Star Wars (2016) y, aunque en menor medida, Han Solo: Una historia de Star Wars (2018), pero ese es otro tema. En este reinicio, dejando atrás la trilogía de J.J. Abrams y compañía, como suele hacerse cuando el futuro no es lo que imaginamos, y mejor es mirar el pasado, ya casi empapado en el halo dorado de la nostalgia y quién sabe que más mercadotecnia.

Sin lugar a dudas, Obi-Wan Kenobi es uno de los personajes originales de Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza (1977) más queridos y recordados. Alec Guinness, aún sin apreciar mucho de lo que estaba haciendo, personificó al clásico maestro de todo cuento, de la mano del guion de Lucas, el guía mágico y sabio en la aventura que todos los niños deseamos encontrar. El maestro de la fuerza, el espíritu de la aventura de Luke y Leia. No era de extrañarse que el carisma de Ewan McGregor, interpretándolo en la juventud, terminaría de redondear ese personaje para los fans y no tan fans de la saga. Más allá de las opiniones, hoy más niveladas, sobre aquellas entregas de la saga, que se inició con Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma (1999) y culminó con Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith (2005), las precuelas de Lucas construyeron una galería de personajes que expandieron hasta el infinito las posibilidades, como también una visión no tan polarizada del bien y el mal de sus personajes.

Obi-Wan Kenobi está de regreso, y protagonizando su propia miniserie. Era tiempo, añadiremos, de que uno de los más importantes personajes, después de los Skywalker y por delante de Boba Fett por lejos, tuviera su oportunidad.

Escrita por Joby Harold y dirigida por Deborah Chow (The Mandalorian), esta, hasta hoy, miniserie, comienza diez años después de la gran purga Jedi, hasta casi su exterminio y la victoria final del Imperio. Derrota que suma la caída de Anakin – alias el que balancearía la fuerza – hacia el lado oscuro y surgimiento de Darth Vader. Como si de los primeros compases de Los Hechos de los Apóstoles (bíblico judeocristiano) se tratara, luego de la masacre de los inocentes, la caída de la luz de ese Anakin/Lucifer y el ocultamiento del niño y su hermana melliza, da comienzo al tiempo del ocultamiento y la persecución.

La historia que apenas vislumbramos en los dos primeros episodios estrenados trae también lo insinuado en las precuelas, algo que tuvo en cuenta Rian Johnson en Star Wars: Los últimos Jedi (2017). No es un universo de luz y oscuridad, hay penumbras. Los héroes erran y son en definitiva criaturas imperfectas, ambiguas. La trama política, la traición a la candidez de Padmé Amidala y los mismos Jedi. Los maestros no pueden con su propia humanidad, porque se ven falibles. ¿Cuánto de Luke Skywalker de «The Last Jedi» hay en este Obi-Wan Kenobi? Yo diría que mucho más de lo que imaginamos pero por poco tiempo, me temo, por aprensión de caer en los mismos vicios suponemos.

La primera y gran aventura que protagoniza es apenas un esbozo de lo que el gran caballero supo ser. Es un anciano antes de tiempo, aterrado y contrito. Acobardado ante su propia imperfección. Es un Tomás sin su salvador con llagas que tocar para convencerse de que ha sucedido el milagro. Interesante EN este relato es que, a la inversa, aquí Obi-Wan tendrá que enfrentar el hecho, aun desconocido para él, de que Anakin está vivo en Darth Vader. Todo mientras es cazado por los Inquisidores.

Todos sabemos que las producciones de Disney/Lucasfilm son de niveles superlativos, que han logrado trasladar a la pantalla chica de la TV un universo que parecía imposible de bajar de la pantalla grande y los exorbitantes presupuestos, y con este personaje enfrenta un reto mayor: el de contar una historia más que meramente interesante. El inicio es prometedor, más allá de la aventura interplanetaria –es una space opera después de todo-, debe seguir cavando profundamente en lore de Star Wars, y hacerlo de manera no solo entretenida sino que también con continuidad y sustancia, tener una razón de existir.

Apenas, decíamos, son un esbozo, estos episodios I y II, pero ya han planteado un interesante relato. Uno que puede ser introspectivo, gracias a sus dos protagonistas, un cuento moral, apostamos (?), que de una nueva vuelta de rosca a ese maniqueísmo de luz y oscuridad de sus inicios, que Lucas proyectó en sus precuelas, y que tímidamente Rian Johnson profundizó. Pero más allá de las ganas, bienvenido sea recorrer caminos con Obi-Wan Kenobi y su redescubrimiento de la fuerza, de los principios que hicieron lo que fueron y serán la Orden Jedi.


Título: Obi-Wan Kenobi

Dirección: Deborah Chow.

Guion: Joby Harold, Stuart Beattie, Hossein Amini, Hannah Friedman.

Personajes: George Lucas.

Historia: Stuart Beattie, Hossein Amini.

Música: Natalie Holt, John Williams

Fotografía: Chung Chung-hoon.

Reparto: Ewan McGregor, Hayden Christensen, Moses Ingram, Joel Edgerton, Bonnie Piesse, Kumail Nanjiani, Indira Varma, Rupert Friend, O’Shea Jackson Jr., Sung Kang, Simone Kessell, Ben Safdie, Maya Erskine, Marisé Alvarez, Grant Feely, Paul O’Kelly, Stephen Cannon.

Productora: Lucasfilm, Walt Disney Pictures. 

DistribuidoraDisney+.

Obi-Wan Kenobi comienza 10 años después de los dramáticos sucesos transcurridos en STAR WARS: LA VENGANZA DE LOS SITH, donde Obi-Wan Kenobi enfrentó su derrota más grande: la corrupción y la caída de su mejor amigo y aprendiz Jedi, Anakin Skywalker, quien eligió el Lado Oscuro de la Fuerza convirtiéndose en el Sith Lord Darth Vader.

Acerca de Marco Guillén 4040 Articles
Aguanto los trapos a Jordi Savall. Leo ciencia ficción hasta durmiendo y sé que la fantasía es un camino de ida del que ya no tengo retorno.

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