4B Íntimo: Miguel Ángel Buj, cuando el humor es arte

  Miguel Ángel Buj hace del humor literatura y nos muestra ese otro lado de la creación. Conocé esta voz pícara que produce en el lector  risa y reflexión.

@MLauParedes

  Cuando el humor es cosa seria, uno se pregunta porqué se expresa lo que se dice y porqué nos provoca risa eso que quizá nos refleja. ¿Qué hay detrás de ese lenguaje cuyo primer sentido es ocasionar momentos de placer? ¿Cómo se rompe con las estructuras establecidas y se genera una incomodidad en nosotros?

  Aquí, Miguel Ángel Buj nos contará sobre su quehacer literario y sobre sus consideraciones acerca del arte de la escritura. A continuación, él nos hará conocer su forma de hacer humor y qué sensaciones ocasiona en sus seguidores.

  • Cuatro Bastardos: ¿Por qué elegís como medio de expresión a la literatura y al humor?

Miguel Ángel Buj Como lector empedernido, el día en que quise decir algo, la literatura surgió como el medio por defecto. De adolescente también hice mis pinitos con el cómic y la música, pero me sentía más a gusto escribiendo. Más tarde comprendes que la literatura es el arte capaz de expresar las ideas más complejas y concretas, lo cual no quiere decir que sean muchos los escritores que logran hacerlo, pero sí que la dimensión de la literatura permite que los autores extraviados puedan pasar por intrépidos exploradores, lo cual tampoco es mala forma de pasar la vida.

En cuanto al humor, es una filosofía, el reconocimiento de nuestra debilidad, pero también, si no lo perdemos, el único recurso racional capaz de situarnos por encima de cualquier problema. También es un arma poderosa. Dedicarse a él tiene un punto de atrevimiento, porque a pesar de los novelones que pueblan su historia y de que muchos grandes autores se han visto tentados por él, goza de poco prestigio. ¿Por qué? No lo sé. Quizá su victoria es también su derrota: como su función es desacralizar, ha comenzado por sí mismo.

  • 4B ¿Cuáles son los temas más recurrentes que tratás?

  Mis novelas son un armazón de enredos entre lo real y lo grotesco que se bastan por sí solos para entretener y sostienen una crítica hecha con humor. Intento que ambos elementos formen un todo vivo y armónico. Uno de mis temas recurrentes es la enfermiza relación de las personas con el dinero. ¿Nos hemos parado a pensar cuántas decepciones trae, cuántos delitos acarrean y cuántas decisiones personalísimas se ven condicionadas por él? En las líneas iniciales de mi primera novela una mancha caída al azar sobre un periódico basta para dar idea del modo en que ha proliferado la corrupción, una de las formas más repugnantes de amar al dinero. Otro tema habitual son las relaciones afectivas. No me refiero al amor romántico, sino a la universal necesidad de afecto en un mundo del que nadie sale vivo. Casi todos mis personajes, incluso los que presumen de una vida feliz, de un modo u otro se sienten desamparados.

Este es mi planteamiento. Sin embargo, algo he hecho mal: la prensa que se ha fijado en mí y muchos lectores han percibido la intensidad de la crítica realizada, pero no son pocos los lectores que se han divertido y dejado llevar tanto por la parte lúdica que les ha dado igual el contenido crítico.

  • M.A.B ¿Cuáles son tus libros publicados? ¿De qué tratan?

He publicado dos comedias. La terrible historia de los vibradores asesinos fue la primera. Vio la luz gracias a Joaquín Casanova, un editor que lo ha sido todo en el mundo del libro en Aragón. El protagonista, Ajonio Trepileto, es un delincuente en libertad condicional que regenta un sex shop birrioso. Un día vende tres vibradores a una mujer despampanante, pero al siguiente descubre que, por un defecto de fabricación, pueden explotar. Lógicamente, intenta recuperarlos. En el proceso de búsqueda se enreda en una violenta maraña de intereses económicos y afectivos que, sin proponérselo, termina aclarando.

La sota de bastos jugando al béisbol, con idéntico protagonista, fue mi segunda novela publicada. La trama es completamente distinta, y añadir personajes vinculados al mundo religioso me permitió opinar sobre temas donde habitualmente la pasión se impone a la razón.

En ambas historias el lenguaje forma parte del humor. Doy mucha importancia a que la forma se integre en el fondo ayudando a formar sensaciones. Ajonio, en su vano intento por ocultar su rotundo fracaso vital, no utiliza un lenguaje natural, nadie se expresa con su pompa y amaneramiento, pero es algo que los buenos lectores agradecen: para oír hablar como en un bar, ya están los bares; la lectura debe aportar algo más que lo meramente coloquial, tanto en la forma como en el fondo.

  • 4B ¿Podés brindarnos una frase o un fragmento para entender y conocer tu estilo?

M.A.B He trabajado para que hasta el índice sea divertido. Aquí tenéis el título de siete de los veinte capítulos de la segunda novela. La forma en que el protagonista narrador los titula es indicativa de su forma de expresarse por medio de eufemismos y juegos de palabras, y también un pequeño homenaje a Cervantes.

Capítulo I. Donde hasta el lector más tonto deducirá que al despertar no acostumbro a encontrar cadáveres.

Capítulo II. En el que relato la suerte del occiso.

Capítulo III. De la solución dada al caso en pro del recato y el orden social y de mi peregrinaje a Soria en busca de paz espiritual.

Capítulo IV. Tras cuya lectura nadie dudará de mi valía como sicario, la cual ruego no haga pública por si alguna vez hubiera de ganarme la vida en tan gentil oficio.

Capítulo V. Donde el feroz sicario (o sea, yo) cae del guindo tras localizar a una singular mulata y concibe una temible venganza.

Capítulo VI. Donde evoluciono de feroz sicario a amable sepulturero, informo de ciertas originales pompas fúnebres y vislumbro y deslumbro a un desdentado conductor.

Capítulo VII. De cómo trabé relaciones con la Santa Madre Iglesia y con una madre nada santa de las denominadas «pilinguis».

  • 4B ¿Quién o quiénes fueron tus primeros lectores? ¿Qué te dijeron al terminar de leer el texto?

M.A.B No suelo hablar con nadie de lo que escribo. Leer por obligación es una condena, y hablar con familiares y amigos de tus andanzas es ponerlos en un compromiso. Un compromiso, además, inútil, porque el afecto dulcifica la crítica o incluso la anula; y, en los casos en que no es así, esperar una opinión lo bastante profunda y trabajada para ser útil es esperar demasiado trabajo. Por eso no busco estos «lectores cero». Como además escribo para disfrutar, no necesito ánimos ni quiero consejos que me desvíen del camino que en cada momento me apetece seguir. Por eso solo «me dejo leer» por personas y en ocasiones muy contadas, y siempre a iniciativa suya.

Dicho esto, quienes primero leyeron mis libros fueron, lógicamente, las personas más cercanas. Realizaron una observación unánime: parece mentira que un tipo con aspecto tan serio escriba historias tan gamberras. ¿Qué cara se pone a un comentario así? Además, entre ellos se despertó cierto interés morboso por ver la reacción de parte de mi entorno profesional. Fue curioso cómo la simple presencia de la palabra «vibradores» en el título provocó el desdén de algunas personas que a la vez anunciaban no estar dispuestas a leer una novela «así». Qué eficacia la suya: con un solo acto demostraron sus prejuicios y su conflictiva relación con el sexo.

6- ¿Qué comentario después de la lectura de alguno de tus textos llamó más tu atención?

Más que un comentario, me viene a la cabeza una situación puntual que todavía me genera sentimientos confusos: una persona me contó que leía mis novelas en voz alta a un amigo suyo, gravemente enfermo y con mal pronóstico, porque le hacían reír. Que mis novelas le permitieran olvidar durante unos minutos su situación hasta alcanzar la carcajada, me dividió emocionalmente: una parte de mí se emocionaba; otra se sentía orgullosa; y una tercera me echaba en cara todo lo anterior y me acusaba de engreído y vanidoso. Quería pensar que yo había hecho algo bueno por alguien, pero lo cierto es que la situación era fruto de la bondad de otra persona y de la casualidad de que mis libros llegaran a sus manos.

De las buenas sensaciones me quedo con ver, en las presentaciones, las caras entusiasmadas de algunas personas que ya habían leído los libros. En su expresión reconocía la mía cuando alguna novela se ha hecho parte de mí, y me costaba creer que yo hubiera provocado en alguien esos efectos.

  • 4B ¿Quiénes son tus escritores favoritos? ¿Porqué?

  M.A.B Si por «favorito» se entiende aquel al que siempre vuelvo, Cervantes y el Quijote. Más que un libro, es un amigo. Leerlo es como volver a casa. En cambio, si «favorito» es gustar, me gustan tantos autores que renuncio a enumerarlos aquí.

  • 4B ¿Qué libros recomendás a nuestros lectores? ¿Por qué?

 M.A.B Me limitaré al humor. El Quijote -la edición de Martín de Riquer es la que casi siempre he seguido- es divertidísimo. De los autores actuales, La aventura del tocador de señoras, de Eduardo Mendoza, es una obra maestra del humor. Sin noticias de Gurb también es una obra estupenda a pesar de haber sido casi improvisada, y leída en voz alta es tronchante. Se está perdiendo el recuerdo de Enrique Jardiel Poncela, lo cual es una pena porque algunas de sus novelas son geniales. Muchas personas se sorprenden de que José Luis Sampedro escribiera humor (nada inocente, por cierto) en El caballo desnudo, que recomiendo tanto como el humor inteligentísimo de Torrente Ballester y Unamuno. También me gustan, por el cariño que destila su humor, muchas de las novelas de Andrea Camilleri, en especial La ópera de Vigàta, La temporada de caza, La concesión del teléfono o la trilogía de la metamorfosis.

  • 4B ¿Cuál es la relación con tus lectores? ¿Qué lugar ocupan las redes sociales para ello?

  M.A.B Los lectores solemos ir a nuestro aire. Pocos intentan entablar relación con un autor y, aunque esos contactos suelen ser agradables y muy de agradecer, son efímeros. Mis lectores no son una excepción: no acuden en masa a hablar conmigo, pero algunos de los que entablaron contacto en las presentaciones o a través de las redes ahora son amigos.

Otra cosa es la importancia de las redes como fuente de información para el lector suministrada por el autor. En España los dos grandes grupos editoriales tienen una influencia determinante en la distribución minorista: en la mayor parte de las librerías solo está a la vista lo que ellos deciden, y lo que se ve es casi lo único que se vende y, por tanto, casi lo único que se lee. Las redes sociales han supuesto una oportunidad para dar a conocer, limitadamente, otras obras, y también, hay que reconocerlo, demasiada basura. En mi caso, mi primera novela se vendió bien en papel, bajo la cobertura de Mira Editores, una editorial con larga historia pero ajena a esos grandes grupos, razón por la cual esas buenas ventas no bastaron para acercarse a las cifras más altas; la publicación en ebook tres años después dio a la novela una nueva vida, que aún dura, gracias a las redes sociales. Tengo un número de seguidores reducido, pero son buenos y, vistos los resultados, sospecho que influyentes. Cuando contesto esta pregunta los vibradores asesinos llevan más de dos años y medio en el top 100 de humor en Amazon en España; también han sido número uno de humor en español en otros seis países, si bien con cifras muy modestas, que no fáciles. Las redes, donde incluyo mi blog, las utilizo para contar peripecias, reseñar novelas, dar alguna que otra opinión –preferiblemente fundada en datos oficiales- sobre el mundo literario, regalar algún que otro pequeño texto humorístico y hacer una publicidad que por sí sola haga sonreír.

  • 4B ¿En dónde podemos conseguir tus textos en Argentina y Latinoamérica?

M.A.B En papel, supongo que pueden conseguirse en Amazon y otras webs similares, y también en la de la Librería Central de Zaragoza, que me consta que ha vendido ejemplares en el extranjero; no obstante, desconozco cuánto encarece el libro los gastos de envío. En ebook, se pueden adquirir en Amazon desde cualquier país a un precio muy reducido; estos enlaces abreviados direccionan a la web de Amazon que da servicio al país en el que cada lector se encuentre:

La terrible historia de los vibradores asesinos:

rxe.me/P7WWPNG

La sota de bastos jugando al béisbol: rxe.me/Z74BRS

 

 

Miguel Ángel Buj


Miguel Angel Buj

 

Nació en Teruel, pero a los 18 años inició un periplo que le ha llevado a vivir en Zaragoza, Madrid, Barcelona, Lleida y Huesca.

Licenciado en Ciencias Económicas y en Derecho, su primera novela, La terrible historia de los vibradores asesinos (2011) estuvo diez meses entre los cinco libros más vendidos en la Librería Central y, en humor, alcanzó el segundo lugar en FNAC. Tres años después, publicada en ebook, alcanzó el número uno de humor en español en Amazon en seis países, y el top 10 de tres más.

La sota de bastos jugando al béisbol se publicó en 2014 y en ebook en 2015, habiendo alcanzado en humor en español en Amazon el número uno en dos países y el top 10 de seis más.

En ese mismo año, 2015, participó en la antología de relatos Niebla y Sangre.

Es responsable del blog Literatura y humor, donde, guardando una especial dedicación a la literatura de humor, tienen cabida todo tipo de libros.

 

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Acerca de María Laura Paredes 147 Articles
Lectora y admiradora de toda expresión artística. Entrevistas, reseñas y comentarios literarios.

1 Comment

  1. A mí me gusto mucho leer tus novelas, son tremendamente divertidas y están muy bien escritas. La verdad es que no me canso de leer las aventuras de Ajono,ese personaje tan especial al que tú le has dado vida. Enhorabuena por la entrevista.

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