[REVIEW] She-Hulk: Defensora de héroes

Finalmente le llegó el turno a «She-Hulk», uno de los shows más esperados de Marvel y del año. Después de su éxito en «Orphan Black», Tatiana Maslany se calza el traje de súper-abogada y se embarca en su propia aventura, llena de cameos y de rupturas de cuarta pared.

Por @joacods

La historia de She-Hulk nos presenta a Jennifer Walters (Tatiana Maslany), una asentada abogada que tiene la particularidad de tener como primo al mismísimo Bruce Banner aka The Hulk (Mark Ruffalo). Luego de un accidente, Jennifer entra en contacto con la sangre de Bruce y este suceso cambia su vida para siempre: al igual que su primo, Walters obtiene fuerza sobrehumana y, también, su clásica apariencia verde y gigantesca. Jennifer deberá encontrar un balance para su doble vida ya que a diferencia de su primo, pretende seguir desarrollándose profesionalmente y no quiere saber nada con el entrenamiento de sus poderes.

She-Hulk hizo su primera aparición en las viñetas hace más de cuarenta años, en su propia historia, en el año 1980. Creado por un tal Stan Lee, el personaje cuenta con un historial de intentos fallidos de adaptaciones live-action, el primero frustrado en el año 1990. Más de treinta años debieron pasar desde aquel momento, en el que un rudimentario Hulk (interpretado por Lou Ferrigno) se abría paso por las pantallas, para que Jennifer Walters y su alter ego hicieran su debut en carne y hueso.
Los cómics vieron al personaje establecerse como una de las exponentes de la comedia gráfica marvelita, a fuerza de romper la cuarta pared una y otra vez, y es por eso que quizás 2022 sea el mejor momento para que se pueda zambullir de lleno en un universo cinematográfico que se expande cada vez más, hacia adelante y atrás, en el tiempo y el espacio.

She-Hulk”, la producción de Marvel donde la acción y el drama no son los protagonistas - Infobae

En efecto, She-Hulk es una sitcom de abogados debido principalmente a que, su protagonista, es una abogada (con poderes y una Hulka, pero abogada al fin) y su historia es narrada por ella misma, en clave de comedia, a través de sus diálogos con la cámara (y los espectadores detrás de la pantalla). Los creadores del show lo definen así desde el primer momento hasta el último, y así lo mantienen durante toda la serie: lo principal es Jennifer Walters, su dilema con sus nuevos poderes y su vida profesional preexistente, no su condición de superheroína puesto que aun no lo es. La serie trabaja con ese dilema shakesperiano y lo explota dándole acertadamente el foco a Jennifer, no a su primo, ni tampoco al resto de personajes conocidos que se dan cita. Esta es quizá la mayor virtud del equipo artístico-técnico detrás de She-Hulk: en momentos en que tranquilamente podrían recurrir al camino fácil o la cara conocida, iluminan a quien corresponde. Otra discusión será la que pondere si tal o cual personaje apareció el tiempo que debía o de la forma en que correspondía: todo gira alrededor de la protagonista, incluso la producción misma, literalmente. En cuanto al apartado técnico, la banda sonora se luce con una marcada tendencia pop y el CGI si bien no brilla, tampoco es una catástrofe como se había pronosticado (y eso es un alivio).

Por cuanto respecta al elenco, Tatiana Maslany brilla en cada minuto de pantalla, apropiándose de un personaje que ya resulta difícil de imaginar con otro rostro, aun cuando sólo lo haya interpretado en esta ocasión. Su Jennifer es graciosa, inteligente y extremadamente incisiva, pero por sobre todas las cosas, un ser humano realista que lejos está de los estereotipos encarnados por personajes como Steve Rogers o el mismo Bruce Banner: como mujer, se enfrenta a todas las situaciones con las que cualquier mujer debe lidiar en el día a día, por eso ese «entrenamiento» para ser una Hulk no le hace falta, lleva toda su vida controlando su ira y aprendiendo a defenderse del afuera. Quienes acompañan a Maslany en el reparto recurrente (Ginger Gonzaga y Josh Segarra) cumplen satisfactoriamente su tarea, destacando Jameela Jamil en el rol antagónico de Titania. Los cameos se suceden y además de Mark Ruffalo, She-Hulk trae de vuelta a Benedict Wong, Tim Roth y Charlie Cox, con los últimos dos interpretando versiones alternativas a sus previas encarnaciones y con Cox finalmente debutando como Daredevil en el MCU.

She-Hulk nos presenta a una protagonista digna de haberse ganado su propio show y aporta su granito de arena a un Universo Cinematográfico cada vez más expandido, demostrando que es posible contar la historia de una superheroína desde su lado menos súper, su vida cotidiana y profesional, y aun así generar un buen producto.


Título: She-Hulk: Defensora de héroes

Título original: She Hulk: Attorney at Law

Dirección: Jessica Gao (creadora), Kat Coiro, Anu Valia.

Guion: Jessica Gao, John Buscema.

Fotografía: Doug Chamberlain, Florian Ballhaus.

Música: Amie Doherty.

Reparto: Tatiana Maslany, Ginger Gonzaga, Mark Ruffalo, Tim Roth, Benedict Wong, Jameela Jamil, Josh Segarra, Renee Goldsberry, Nicholas Cirillo, Jason Edwards, Rhys Coiro, Patty Guggenheim, Abigail Esmena Froehle, Charlie Cox, David Pasquesi, Griffin Matthews, Jon Bass, Michel Curiel, Jason m Edwards, Benjamin Robert Bonsu, Anthony S. Goolsby, Joseph Castillo-Midyett, Steve Coulter, Wil Deusner, Megan Thee Stallion.

Productora: Marvel Studios.

Distribución: Disney+.

La serie sigue a Jennifer Walters, una abogada soltera de 30 años cuyo mayor deseo es triunfar en su profesión. Pero hay un «pequeño» detalle: está relacionada con Bruce Banner, también conocido como el Increíble Hulk.

Ahora, debe hacer malabarismos con su carrera como experta en casos legales sobrehumanos y con su propia versión súper poderosa de dos metros de altura.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.